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Se dejo caer pesadamente sobre la cama tomando la almohada en el proceso y escondiendo su cabeza bajo ella. Soltó un grito frustrado y luego otro. Pateo la marquesa de la cama y al minuto se arrepintió, su padre había llegado hace poco del trabajo con una cara más de muerto que de vivo. No iba a despertarlo a menos que el mundo se estuviera cayendo a pedazos, y lo estaba pero solo su universo propio, el resto seguía medianamente bien.
Se quedo quieto unos segundos con el aire atorado en los pulmones y cuando comprobó que su progenitor seguía durmiendo lo dejo escapar lentamente. Resignándose a su dura realidad se puso en pie y miro su escritorio.
Solo estaba prendida la luz del velador iluminando tenuemente el lugar pero era imposible no notar ESO. Y por ESO se refería a la tonelada y media de hojas, cuadernos, carpetas, mapas conceptuales, lápices y otros varios. Era tanto que incluso su silla estaba ocupada y ni hablar de su computador, no la había visto desde hace mínimo dos meses cuando con toda la motivación del mundo había reunido todo ese desastre porque él iba a estudiar para entrar a una buena universidad a estudiar criminalística. Y lo había hecho, si que si, le había dedicado toda una tarde….bueno en realidad habían sido cuatro horas de las cuales tres se las había pasado ordenando, dando vueltas, haciéndose un café, un bocadillo, viendo videos en youtube tras cinco minutos de estudio por que se sentía agobiado.
Y no era su culpa.
Era culpa del maldito TADH que no le permitían estar más de cinco minutos concentrado en algo si no le divertía. Y entre él y la cantidad industrial de papeles, debía poner la mano en el corazón y admitir que la química no se le daba. Así como tampoco la física, la biología, la matemática un poco y el lenguaje si, pero solo el irónico y modulado. Estaba jodido.
Y tras dos meses de la incansable búsqueda y otro mes de clases estaba en el mismo lugar que aquella tarde. En la introducción, la puta introducción a la química. Es decir no tenía nada y estaba a solo ocho meses de dar los exámenes de ingreso a la U y debía estudiar en ese tiempo lo que no había aprendido en la secundaria por estarle salvando el trasero a su mejor amigo y hundido hasta el jodido cuello de mierda sobrenatural.
Soltando un largo suspiro despejo un poco su lugar de trabajo, es decir coloco todo lo innecesario en el suelo, y apenas puso su mano en un gran archivador su celular, que de milagro no estaba perdido, sonó.
-¿Qué sucede ahora Scott?.- cuestionó apenas atender. Hace tiempo había aprendido que ya no había llamadas de cortesía. No entre hombres lobos.
-Problemas. –respondió el moreno al otro lado de la línea.
-Y contigo cuando no. – dejo caer la cabeza sobre la fría mesa derrotado. Un puto día de paz era mucho pedir en este pueblo. – te acabas de ir junto con Kira de mi casa hace diez minutos, diez putos minutos que es todo lo que he dormido los últimos días ¿No pueden solucionar el problema entre ustedes dos y dejar al HUMANO dormir?
-Stiles... – lloriqueo su amigo. Aparentemente sí era pedir demasiado.
-Trae tú trasero a mi casa ahora Stilinski. –gruño de la nada Derek. Y eso terminó por colmar el vaso que era su paciencia, así que se sulfuro y estallo.
-El PUTO día en que arreglen SUS putos problemas de hombres lobos SOLOS sin tener que requerir a mí a cada PUTO segundo será digno de ver. – soltó molesto por toda la cara de Derek, figurativamente hablando, y colgó. A esta altura le importaba bien poco si al ex alfa le molestaban sus palabras.
Pero al final se calzo unas zapatillas algo desgastadas y revolvió su cama hasta dar con un polerón.
Para cuando pillo las llaves de su jeep y se montó ya comenzaba a sentir la culpa deslizándose lentamente por su estómago, donde estaba fermentando la desgraciada, hasta su garganta. No debería haberle respondido así a Derek, era uno de los pocos que no había convertido su casa en el nuevo antro de la ciudad, y que no lo llamaba a horas impensadas aún si las cosas se ponían feas. Y sí al principio le había molestado porque no lo incluía en nada, pero ahora desearía que su actual alfa fuera así y no un puto dependiente de su persona.
Se cruzo cinco rojos antes de darse cuenta y agradeció que fueras las tres de la mañana y que el pueblo estuviera desierto porque de lo contrario el accidente automovilístico que hubiese armado, junto con el parte que le hubiese llegado, habría sido como mínimo, épico.
No necesito subir al loft, el hombre lobo que había insultado lo estaba esperando, afirmado junto a su camaro, en el estacionamiento. Llevaba una camiseta blanca, encima su infaltable chaqueta de cuero, vaqueros y zapatos. Su aire era despreocupado con la vista en la luna menguante, no lucia enfadado y eso le dio valía suficiente como para estacionar a su lado y pararse frente a él esperando atraer su atención.
Cuando sus ojos por fin chocaron necesito recordarse a sí mismo que Derek no era el mismo que había conocido en el bosque aquella lejana noche, era parte de la manada y estaba intentando recuperar la familia que había perdido. Eso no lo volvía santo de su devoción pero le dio el suficiente empuje para comenzar a hablar.
-Lo lamento.- soltó sinceramente. – Estoy bajo toneladas de estrés, no recuerdo dónde ni cuándo fue la última vez que dormí, deje de tomar Adderall y eso tiene mi TADH por la nubes, no puedo concentrarme, no tengo donde concentrarme, los putos hombre lobos no salen de mi casa, tengo los exámenes a la vuelta de la esquina y no avanzo. No quería responderte así, a Scott quizás pero no a ti. –tomo aire y se concentro en los orbes verdes. – pero joder que tampoco me lo pones fácil Derek.
-Te ves a punto de colapsar. –afirmó el licántropo como si hablara del clima. Y comenzó a caminar de vuelta a su hogar donde seguramente ya se encontraba el resto de la manada.
Y él miro al hombre durante un largo y extenso minuto, mordiéndose la lengua, intentando con todas sus fuerzas no comenzar a soltar una sarta de insultos sacada directamente de su mejor repertorio, porque era precisamente por esa clase de elocuencia por parte de Derek-no-puedo-soltar-mas-que-monólogos-Hale lo que lo volvía una de las pocas personas que lo sacaban de sus casillas incluso antes de entrar en ellas.
– Cuando volvamos del bosque – comento atrayendo su atención otra vez. – puedes dormir en el cuarto que ocupaba Isaac. –ofreció. Y Stiles no necesito un espejo para saber que sus ojos brillaban de emoción, dormir era junto lo que necesitaba para reponer energías y ver ya definitivamente que hacía con sus estudios. De la nada todo el enfado y molestia se habían esfumado. Ya decía el que era medio bipolar.
-Creo que en este momento te amo.- soltó pegándose a Derek quien se alejo reacio al contacto. Sin embargo el tampoco se dejo separar y enganchado como un caracol a la ancha y musculosa espalda se dejo arrastrar hasta donde se encontraba el resto del grupo.
El resto de la noche paso en una sucesión de imágenes borrosas y volviendo al mundo de los vivos y aburridos mortales se encontró despertando en una amplia y calentita cama. Miro a su alrededor extrañado por que no recordaba haber entrado a ese cuarto pero seguro era el que Derek le había ofrecido.
La cama tenía un cobertor azul marino que combinaba con gran parte del escaso mobiliario. Además, por lo que observaba también había dos puertas, una seguro daba al baño y otra al armario, un escritorio, dos buros y un par de cuadros. Las cortinas se encontraban totalmente cerradas pero por entre medio de ellas se filtraba un pequeño haz de luz en tonos rojizos, fijo que estaba anocheciendo porque su último recuerdo de la noche era el cielo ya aclarando y bueno. Era imposible estar tan recuperado en media hora.
Terminando de desperezarse y se levanto de la cama dándose cuenta que solo vestía con bóxer, tampoco recordaba haberse desvestido, y por cómo estaba doblada su ropa en el escritorio el sin duda no había sido el encargado de dicha labor. Un escalofrío lo recorrió entero, la última vez que se había emborrachado había terminado semi desnudo en una cama ajena, el no quería rememorar eso… Se puso la polera y salió disparado escaleras abajo donde, para su gran alivio, se pillo a un tranquilo Derek que leía recostado en el sillón. Recién ahí recordó cómo se respiraba de manera normal.
-¿Te despiertas así cada mañana? – cuestionó el dueño del loft sin siquiera mirarlo.
-Solo aquellas donde un padre furioso me encuentra a mí y a su hija desnudos en la cama.
-Es decir. – Deposito el libro en la mesa.- nunca.
-Podría pasar un día de estos, estoy practicando. – alegó caminando hacia la cocina guiado por el esquicito y narcótico,olor a café recién hecho.
-Claro chaval.
-Por cierto Derek…- miró al hombre lobo acercarse y decidió que no estaba a una distancia segura para preguntarle si él lo había desvestido así que cambio de táctica.- ¿donde está todo el mundo?
-Aquí no.- obvio
-Ya me doy cuenta genio. – soltó irónico mientras su cabeza escaneaba el lugar. – pero… ¿cuándo vendrán?
-Nunca, solo tienen permitido pasearse por aquí cuando hay problemas y ni entonces.
-¿Es decir que estas tu solo?
-Si
-¿Y esto es tan tranquilo todo los días?
-A donde quieres llegar con todo esto Stiles. – pregunto directamente al ver la mirada ansiosa del humano. Olía a ilusión y ansiedad. Y eso no le agradaba ya que tenía la sensación de que atentaría contra lo que más apreciaba, su soledad, así que se adelanto. – No
-Pero yo…
-No
-Derek
-Que no
-Puedes escucharme siquiera.
-No
-DEREK!- El hombre lobo lo miro furibundo. – Necesito un lugar tranquilo para estudiar. Y este lugar es perfecto.
-Excepto que cuando llegues tú dejara de ser tranquilo así que NO. –el humano iba a alegar pero lo corto. – Ya es tarde y tu padre debe estar preocupado por ti.
-Hay maneras más sutiles para decirme que quieres que me valla de tu casa.
-Ninguna que funciones contigo.- dio por finalizada la conversación y tras servirse una taza de café volvió al sillón a terminar con su lectura.
Stiles por otro lado se devolvió, arrastrando los pies, al cuarto para terminar de vestirse. Cuando lo hizo y dio con su celular y llaves del auto, bajo las escaleras y se detuvo junto a Derek donde estuvo al menos cinco minutos mirándolo con cara de perrito apaleado sin lograr ningún efecto en el ex alfa. Al final y soltando una sarta de tacos se fue. Y no estaba ni a mitad de camino cuando lo decidió, le había salvado el culo en una sarta de ocasiones al licántropo así que se jodiera. Él necesitaba un lugar para estudiar tranquilo y Derek lo tenía. Le debía favores y era hora de pagárselos. Así que en menos de quince minutos estuvo otra vez fuera del loft pero estaba vez con una enorme maleta a rastras. Y el hombre lobo claramente lo había escuchado subir por que ya lo estaba esperando en la puerta.
- Derek por favor déjame estudiar aquí. – pidió diplomáticamente
-No
-Bien, si por tu culpa no entro a la universidad me quedare TODO el próximo año a joderte la vida 24/7 espero puedas vivir con eso. –amenazo lisa y llanamente. Poco tenía que perder a esta altura.
Y en respuesta a su diatriba la gran puerta de metal forjado se abrió lentamente. El gran hombre parecía seriamente molesto pero a la vez resignado, así que se hizo a un lado dejándolo pasar junto con la gran maleta llena de papeles. Pues eso había sido bastante sencillo, ahora empezaba lo harcore.
