Chapter Text
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Lan Wanji manejó su automóvil blanco hacia el aparcamiento de Red Lotus, uno de los más grandes y famosos casinos de la región denominada Lotus Pier. Al estacionarse salió del auto y caminó hacia la entrada del casino recordando lo que su hermano le dijo:
-"Wanji, esto podría ser una misión, pero creeme no buscamos daño. Sabes que después de la guerra de clanes el grupo Yumeng Jiang logró salir adelante y volver a tomar su lugar dentro de los grandes clanes a pesar de la noticia de la masacre del grupo. Esto se debe a que su heredero Jiang Wanying logró sacar adelante su clan, pero desde el final de la Campaña Sunshot no ha sido visto más que para la boda de su hermana Jiang Yanli con el heredero del grupo Jin. Los demás se están poniendo un poco nerviosos porque no se han renovado los tratados anteriores y las cosas pueden escalar un poco si es que intentan provocarlo; es bien sabido que en el grupo Jiang se encuentra un habilidoso asesino, uno de los que se llevó a la mayoría de los Wen durante la guerra y no sabemos nada de él. Tienes que ir a uno de sus casinos, Red Lotus, se rumorea que el líder del grupo Jiang muchas veces pasa por allí; trata de hacer contacto y si es posible organiza una reunión formal."
Se había vestido lo suficientemente bien como para pasar como un cliente más, mientras pasaba alrededor de diferentes personas, ya sea hombre y mujeres, todas vestidos ricamente. El ritmo de la música de fondo era empalagoso, el humo de los cigarrillos se quedaba atrapado en su gusto y no sabía si su disgusto provenía de todo lo anterior combinado o del hecho que hombres y mujeres se quedaran mirando y los más atrevidos intentaran acercársele. Era solo su presencia fría lo que los mantenía alejados y fuera de su camino; pero si quería cumplir el pedido de su hermano tendría que interactuar. Tal vez más tarde, por el momento estaba haciendo un recorrido por el casino tratando de hacerse una idea de donde podría estar el líder Jiang o algunos de sus miembros del clan.
- Joven maestro, ¿desea usted una copa de vino? o ¿desea alguna otra bebida?- le dijo uno de los camareros.
-No beberé, gracias.- e intento seguir adelante.
- Joven maestro, ¿está usted aquí por el espectáculo que Yilling dará? No puedo evitar notar que está mirando el escenario. En todo caso no debe preocuparse, la actuación comenzará en breve. Si desea una mejor vista será mejor que se acomode pronto.
-Hmm- dijo y viendo que el camarero se fue se movió del lugar. Yilling, ¿quién era Yilling? Ese nombre es muy cercano al del asesino de los Jiang; el Patriarca de Yilling; no se sabía nada de él en los otros clanes y su primera aparición durante la guerra fue en el territorio de Yilling, cerca al de Yumeng, eliminando a todo un escuadrón de Wen, supuestamente él solo.
Decidiendo que esta persona podría ser un colaborador de los Jiang si se le permitía usar ese nombre, se acercó al escenario moviéndose entre la multitud que se iba formando. La plataforma era lo suficientemente alta como para que permitiera una buena vista y la interacción entre ambas partes, por lo que se movió al centro.
Luego de unos minutos se escuchó una voz por los altavoces:
- ¡Damas y Caballeros, ya es la hora! Como lo hemos anunciado, con ustedes Yilling, nuestro mejor bailarín quien os deleitará con su talento como una forma de agradeceros vuestra presencia. ¡Que comience el espectáculo!
~
La música ensordeció a la audiencia y aún así no importaba, todos alzaron la voz al salir un hombre vestido bellamente, cada parte de su vestimenta resaltaba su atractivo, y empezar el baile; era joven, su piel brillaba con la iluminación y parecía tersa y suave, su cabello se movía al ritmo de la música y sus movimientos eran todos practicados, llamativos y sensuales. Se quedó con ganas de ver más, y sin darse cuenta se acercó, la sonrisa del bailarín se sentía similar a la llamada de una sirena, llamándolo a ver más y más. En unos de su movimientos en los que quedó en el suelo con la música tornándose sensual y erótica; sus miradas se chocaron y cual gato chesire su sonrisa se tornó más amplia y sus ojos resplandecieron aún más cual estrellas del firmamento; se quedó sin aliento cuando Yilling le guiño el ojo y se acercó a gatas a él, tomándolo de la corbata, jalando, para luego levantarse darse una vuelta y seguir el baile sosteniendo su mirada hasta que la cortó y se dió cuenta que tenía que respirar.
La actuación pasó en una mezcla de música, vítores, colores y ruido para él, sus ojos no dejaron de mirar al joven delante, ni siquiera se dió cuenta cuando llegaron las otras bailarinas, toda su atención en el burlón joven que sonreía bellamente. Y sintió algo moverse en su interior. Cuando terminó se dirigió a una de las barras, su boca se sentía seca, y pidió un vaso de agua; con sus ojos siguió el movimientos de la multitud dispersarse y volver a los juegos de azar, pero el buscaba a una persona.
- Joven maestro- dijo una animada voz- ¿es tu primera vez aquí? Déjame decirte que alguien de tu atractivo ciertamente hubiera sido notado antes. Eres muy atractivo, ¿cómo no estás rodeado de mujeres?
Volteo a ver quién le hablaba y para su sorpresa, como si no fuera nada, la persona que captó su atención estaba parada detrás suyo, de cerca Yilling era mucho más hermoso, su sonrisa juguetona y que parecía contener misterios, esos ojos brillantes que transmitían travesuras; su animada personalidad, solo lo había visto recién ¿por qué llamó tanto su atención?
-¿Joven maestro?, no me diga que quedó encantado por mi belleza, usted no es el primero, pero si quiere algo primero cómpreme una bebida, ehh, ¿qué le parece?
- Tú...- que le iba a decir; ¿eres tú un miembro de los Jiang?, ¿tú eres el bailarín?, ¿quién eres? Y cuando iba agregar algo más fue interrumpido.
- ¡Yo!, si soy yo Yilling, el mejor bailarín de Red Lotus. Joven maestro ¿no me darás tu nombre?, o ¿quieres que siga refiriéndose a tí como Golden eyes en mi cabeza?- y como si se preparara para decir algo extremadamente travieso su sonrisa creció hasta poder verse los dientes y el brillo de sus ojos se volvió profano- ¿O? joven maestro el gato te comió la lengua- dijo inclinando la cabeza, dejando ver su cuello y clavícula a través del abrigo abierto que caía de sus hombros, pareciendo dar una imagen de inocencia desmentida por su expresión.
- Sinvergüenza- dijo, sintiendo sus oídos calentar y enrojecerse, su corazón empezó a latir más rápido. Sus palabras parecían divertirle porque rompió en risas y carcajadas, y luego ofreció su nombre- Lan Zhan.
-Ahh- dejó de reír- eres un Lan, ¿qué hace un Lan aquí? Te diré, este es territorio de Yumeng Jiang, todos lo saben, no tienes nada que hacer aquí.
- Un mensaje- dijo, no sabía qué hacer con el repentino giro serio ni porque dió su nombre de nacimiento (¿será porque no muchos conocen ese nombre?), pero sería mejor decir su parte si el otro ya sabía a qué clan pertenece.- Se solicita una reunión.
- ¿Un mensaje?, ¿eres un mensajero?, ¿reunión?-Yilling colocó su puño bajo su barbilla mientras seguía pensando-¿ese mensaje es para el líder Jiang?
-Sí
- ¿Y por qué viene un mensajero aquí, no hay otras formas de pasar el mensaje entre clanes?
- Hay, pero el líder Jiang no ha restablecido la vía- que más había que decir, desde el término de la campaña Sunshot la comunicación entre Yumeng Jiang y los otros clanes se cortó, el resto los dejaron solo porque no parecían ser gran problema, pero con Yumeng cerca de su antigua gloria el resto de clanes estaban "preocupados" de su silencio.
- Ehh- la visible sorpresa en su rostro era dulce, luego pasó por una serie de expresiones quedándose en exasperación- ya veo, así que así va. Bueno- se enderezo, haciendo un gesto con la mano- ¿qué te parece si te consigo esa reunión?, va a tomar tiempo organizarla, supongo y puede que no sea hoy, pero hasta que llegue tu respuesta ¿qué tal si te quedas conmigo?- se animó visiblemente - Seguro que nunca has jugado uno de estos juegos ¿verdad ~ Lan Zhan ~? Será divertido. Espera un momento mientras hablo con el gerente.
Y allí otra vez iba, su coleta moviéndose tras él; se acercó al cantinero que los había estado observando en la distancia y le pidió la bebida preferida de Yiling, a lo que el cantinero le dió una pequeña botella de un vino llamado "Sonrisa del Emperador"; y no pudo evitar pensar que era muy apropiado que a Yilling le gustara, sino por el nombre. Al final quedó atrapado en el ritmo de Yilling y olvidó preguntar su nombre, ¿tal vez cuando volviera podría preguntárselo?
Siguió mirando el resto del casino, Yiling prometió llevarlo a jugar en una de las mesas, ¿no? Su hermano le había enseñado las reglas de algunos juegos; según él "para mezclarse mejor", pero nunca había jugado con alguien más que su hermano, a escondidas de su tío.
- Joven- llamó su atención el cantinero- ¿usted no desea tomar nada, además de agua?
-No bebo- no está permitido; además, según su hermano su familia no recuerda lo que hacen si beben.
- Ahh, joven; ¿qué tal una bebida sin alcohol? Está en la casa, ya que va a entretener a Yiling; ese niño ha estado un poco molesto ya que decía estar aburrido. De ahí a su espectáculo de hoy.
- ¿Él no suele actuar? -el mesero que le dijo sobre la actuación daba a entender que era usual.
- Lo hace, claro que lo hace; pero, no más que una vez al mes. Para mantener la novedad, según él, y los días son sorpresa. De allí la algarabía de hoy, es la tercera vez que actúa en un mes.- el cantinero cruzó sus brazos como para enfatizar sus palabras asintiendo con lo dicho.
-Hmm- miró al cantinero, era un hombre maduro, mayor; parecía amigable y fácil de entablar conversación. El intercambio anterior también daba a entender una cosa: conocía a Yilling, posiblemente era también un miembro de Yunmeng Jiang. Muchas veces era difícil para los grupos saber si una persona era miembro o no de un clan, porque entre los trabajadores de sus negocios había tanto civiles como miembros del grupo, como una medida de protección. Aunque era claro que los que tienen altos cargos sí pertenecían al grupo.
-Aquí- le tendió la bebida que lo vió hacer mientras reflexionaba- un Blackberry Elderflower Spritzer, de vez en cuando tenemos clientes que, o no pueden tomar alcohol o, como tú, no quieren.
- Hmm- tomó la bebida. Tenía un ligero sabor a menta que se le hacía refrescante combinado con el de las moras. Prefería el té.
- ¡Tío cuatro!, ¿estás molestando a mi invitado? ...Oh, ¿le has dado jugo de frutas? ¿No bebes Lan Zhan?- al escuchar a Yilling, otra vez detrás suyo (como llega sin que se dé cuenta, tan concentrado estaba en la bebida, ¿es el ruido?), volteo a verlo y este le estaba dando una mirada divertida, como si estuviera tramando una travesura y recordando lo que dijo el cantinero (¿Tío Cuatro?) se preguntó qué tan aburrido estaba como para divertirle el descubrir que no toma alcohol.
- Yilling, ¿cómo voy a molestar al joven? Mira que lo has dejado abandonado, ¿qué fuiste a hacer?
- Deja de molestar tío, fui a hablar con el gerente. Tío dame una Sonrisa del Emperador, vamos.
La interacción entre los dos fue cálida, demostraba una conexión presente. Parecían bromas. Al escuchar a Yilling mencionar el nombre del vino, colocó el que había comprado en su delante.
- Yilling
- ¿Lan Zhan? Tú, ¿me compraste esto?- dijo tomando el vino
-Hmm
- ¡Genial!, ¡eres muy lindo! ¡Gracias!- dijo mientras lo abría y tomaba un sorbo- Ahhh... está tan bueno como siempre!!!
Los gestos de Yilling, incluso si sólo está tomando vino eran vivos y expresivos; mostraban su alegría. Si el fuera tan lejos... se parecía al conejito negro que adoptó el verano pasado, al que le gustaba hacer travesuras y era muy enérgico.
- Bien Lan Zhan, ¡tengo tu respuesta!-dijo girándose a mirarme, aún con la botella en mano- Aquí, toma. Sólo para tus ojos, y de tu líder, supongo.- siguió, extendiendo un sobre con su mano y encogiéndose de hombros.- Ahora, con ese asunto acabado; me despido Tío, me lo llevo a jugar.- de repente se volvió al cantinero y con un gesto se despidió tomándome del brazo mientras marchaba hacia el centro, donde estaban las mesas de juegos.
Durante el camino Yilling siguió hablando de su espectáculo y como se había aburrido últimamente, sobre sus compañeras bailarines y cómo podía enseñarme a jugar si quería y que el primer juego corría por su cuenta.
- Sé jugar- le dijo cuando llegaron a una de las mesas que iban a empezar un juego.
- ¿Oh? Sabes jugar, qué divertido; entonces...- se volteó y dijo- ¡Compañeros del Póker!- alzó los brazos- ¡Miren! He traído a un nuevo, ¿alguien quiere ceder su lugar? Quiero verlo jugar. Otra cosa: Seré el Dealer, ¿qué les parece?- les guiño el ojo.
La gente reunida en la mesa se acercó hablando a Yilling y al final le dejaron un asiento y Yilling se fue al asiento del repartidor.
Su hermano le había enseñado a jugar, pero para él que podía leer su expresión, aún si esto es imposible para otros, ganaba fácilmente. Su primer juego con otras personas parecía que le iba bien obtuvo una Escalera Real en uno de las apuestas y Yilling iba entre jugando y animando al repartir las cartas. Al final de la partida él ganó y los demás se acercaron a saludar y preguntar si de verdad era la primera vez que jugaba allí; interrogantes que Yilling interrumpió:
- ¡Eso fue genial Lan Zhan!, ahora me dan ganas de jugar contigo. Que dices, juguemos una partida, sólo tú y yo. ¡La expresión cara de póker parece haber sido hecha para tí!~Vamos!!- agarrándole el brazo y jalando hacia las sillas-Ahh, espera- se paró dirigiéndose al anterior Dealer- A Ning, serás nuestro repartidor.
Cuando miró al nuevo Dealer se dió cuenta que este era el anterior camarero que horas atrás le habló sobre el espectáculo, parecía tímido al acordar y empezar a repartir:
- Bien, entonces comenzaremos; barajearé las cartas y me pueden decir sus apuestas.
-Espera, sólo dinero es aburrido. Lan Zhan, ¿qué te parece si apostamos algo más?- dijo Yilling apoyándose en sus manos.
-¿Qué más?
- ¿Qué más?.... hmm.... ¿qué te parece una cita? Si ganas tendrá una cita conmigo. Te advierto, muchos matarían por esta oportunidad.- y dirigiéndose al público- ¿Sí o no, chicos?- recibiendo un coro de acuerdos. ¿Qué me dices tú?
- Mm. Si ganas, puedes pedirme un favor, cualquiera. Te lo cumpliré.
- Ohh, y los Lan son de palabra ehh. Bien, dame la mano. Acepto.
Al tocar su mano sintió como una corriente crecía y el calor dejado atrás después de terminar era como un dulce que se esparce en su boca, una memoria de calidez guardada profundamente.
El dealer repartió las cartas y en la primera sesión él gana. No sabe si considerar esto una alta apuesta; ganar significa poder conocerlo más, la persona hermosa que llamó su atención, con ojos de estrellas y una sonrisa de sol; perder le abre un pequeño camino de que Yilling llegué a él, ¿pero por qué lo haría? es de Yunmeng, no tiene ninguna razón y aún así se lo había aceptado, no le había forzado a dar más. Ciertamente un favor del segundo maestro Lan es de importancia, pero parecía que Yilling no lo conocía, ¿qué ganaba aceptando un favor de alguien que él cree es tán sólo un mensajero? No lo entendía.
Conforme ganaba algunas sesiones y perdía otras se iba acercando el final y parecía que él iba a ganar, algunos del público ya susurraban sobre la futura cita asegurada y del "afortunado" hombre que era; pero algo que se dió cuenta durante el transcurso de juego fue que Yilling no perdió su sonrisa, en ningún momento, aunque pareciera que iba a perder. Él aún estaba sonriendo incluso ahora, para alguien que le había parecido tan expresivo con tantas sonrisas, durante este juego la sonrisa en su cara era una que reflejaba cierto misterio y travesura. ¿Qué tan aburrido estaba que no le importaba perder?
Actualmente él tenía un seis y un siete, ya había salido un diez así que si salía un ocho y nueve tenía una Escalera de Color. Yilling ya había apostado todo lo que le quedaba así que si aún así no le beneficiaba él aún ganaba, cuando se descubrió todo...
- Una Escalera Real- susurró alguien
- ¡UNA PU** ESCALERA REAL!- gritó otro
- ¡Cielos!, eso sí fue un juego
Su mirada se quedó en la mesa, luego en las fichas que cambiaron de manos hasta mirar de nuevo a Yilling, quien al darse cuenta cambió su sonrisa dándole una de diversión y seguridad.
- Te dije Lan Zhan, matarían por una cita conmigo. Obviamente significa que los que juegan contra mí no ganan. Fuiste un buen jugador, fue muy divertido- dijo acercándose y uniéndose a su brazo- Tu cara de verdad es muy buena ocultándote- le susurró cerca al oído, saltando luego del asiento y guiándolo a levantarse también.
El cálido aliento que le rozó lo sacó de su contemplación, él sabía que no era tan bueno, entonces... ¿Por qué se sentía decepcionado consigo mismo?
- Lan Zhan, ¿quieres jugar otro juego conmigo?
Miró a Yilling y luego se dió cuenta de su reloj, aunque podía quedarse hasta tarde hoy a él no le agradaba, más aún cuando tiene un mensaje que entregar. Así que separó suavemente de él y le dijo:
- Tengo que volver, el mensaje
- Ahhh- salió un ruido decepcionado de sus labios- ¿el buen Lan tiene que volver ya? ¿Ustedes tenían un horario estricto, no? Que aburrido- le dijo, haciendo un mohín con su boca, cruzándose de brazos. - ¡No importa! Te acompañaré a la salida. Vamos- siguió, dándole la espalda, de nuevo tomando su mano.
El trayecto a la salida fue silencioso entre ambos, escuchándose vibrantemente el ruido de la música y la cacofonía de voces habladas, el olor a humo era espeso y de alguna manera sintió también el alcohol en el aire. Todo ruidoso y de colores, ciertamente algo que no olvidaría tan fácil, especialmente por la persona que ahora mismo lo llevaba a la salida
- Lan Zhan, vuelve otra vez, ¿vale? Si vienes pregunta por mí. Esta vez te daré un recorrido y te llevaré a los demás juegos.- le dijo habiéndose parado en la salida.
-Mn- asintió él- Yilling, tu nombre; ¿me darás tu nombre?- En este punto no habría vergüenza en preguntar, considerando que posiblemente no lo vea de esta manera otra vez (1).
- ¿Mi nombre?- ladeó la cabeza como un niño-normalmente no suelo darlo, todos aquí me conocen como Yilling; pero ya que eres tú te lo daré. Llámame Wei Ying.
-Wei Ying- al escuchar su nombre Wei Ying una de las sonrisas más amplias que vió de él esta noche y aún no queriendo salir de su presencia se le acercó un paso - Wei Ying puede venir a buscar su favor cuando quiera. Adiós.- Y dándose la vuelta camino hacia el estacionamiento, donde estaba su auto, le dió una última mirada de reojo a Wei Ying y arrancó el auto, rumbo al territorio de Gusu.
Si "Lan Zhan" hubiera mirado a "Wei Ying" cuando le dijo esas palabras, se hubiera dado cuenta del sonrojo que ahora cubría sus mejillas, una combinación de las palabras dichas y la cercanía repentina iniciada por él. Sería luego, antes de entregar el sobre que contenía el mensaje sellado de Yunmeng a su hermano que se daría cuenta que adjunto a este había un número telefónico, y, considerando quién le dió el sobre, no había duda de quién; aún más porque también había un doodle de un teléfono y las iniciales de Y con ¡Llámame!; y sintió que sus orejas quemaban.
