Chapter Text
En Tumba de Glenvale es noche de inconsciencia, en donde puedes emborracharte y perder la vergüenza hasta el amanecer. Claro que este lugar es un atardecer permanente por lo cual no hay límite horario, la fiesta termina cuando el último en pie cae.
A Ji Woon Hak le gusta comenzar con una balada y el resto de la hora cantar a todo pulmón las canciones más eléctricas y ruidosas, llegando algunas a sonar como rock. Desde que la Entidad le proporcionó un set de grabación completo ha estado explotando su potencial y creatividad en todo su esplendor. Detrás del telón tiene a Amanda como ayudante, es una de las pocas asesinas inteligentes, racional y con algo de conocimiento en la tecnología humana como para encargarse del espectáculo sin estropear nada. Gracias a su ayuda todos pueden disfrutar de un buen concierto. No pueden decir que Ji Woon no es un gran artista, un buen bailarín, un excelente cantante y una hermosa cara, el hombre sabe como encantar al público. Termina la última canción y se inclina para despedir al público, los gritos excitados de felicitaciones e insinuaciones guarras no se hacen esperar. Es halagador ser el deseo de muchos, lo que odia es recibir regalos lanzados así que ellos no hacen eso, en cambio esperan a que baje para acercarse y entregar sus obsequios, los de siempre; un ramo de rosas rojas por parte de la Enfermera Sally, un nuevo abrigo de piel animal por parte de Anna la Cazadora, recibe un pequeño cofre de joyas por parte del Espíritu, Rin. Ji Woon agradece con una encantadora sonrisa y un apretón de manos a cada una, ellas están más que satisfechas con eso, al final son mujeres que no pudieron disfrutar de la vida y son felices con cualquier muestra de cariño, son agradables y bastante respetuosas.
El Traicionero guarda el joyero en los bolsillos especiales de su larga chaqueta amarilla y se acerca a la barra para pedir un trago. Toma asiento y deja el ramo sobre su regazo, escucha a El Payaso anunciar la apertura del karaoke y luego todo es un loquero de chillidos.
—Buen espectáculo —dice una voz a su derecha, ver la máscara de fantasma es una grata sorpresa. Este fue una vez el fanático más raro, aparecía con sus tarjetas de vales y una mano atrevida: “esto vale por una mamada” “esto vale por una follada al aire libre” estaban entre los más destacados, ahora es sólo un amigo desaparecido, no ha visto a Danny desde… oh, quizás cinco meses.
—Gamsahabnida.
—¿Para cuando el striptis?
—Esa no es mi área artística, ya lo sabes —responde Ji Woon con una sonrisa coqueta—. Quizás tú deberías hacerlo, el amante de todos dando un baile sexy sería la fantasía perfecta.
—Naah, soy un hombre enamorado ahora, nii-san, sólo tengo ojos para mí amor y si no está aquí no vale la pena —explica Danny, usa dramatismo y tristeza en cada palabra.
—¿Estas enamorado? ¿Tú? —Pregunta El Traicionero. Finge no escuchar el mal uso del sustantivo con respecto a su nacionalidad, ha explicado muchas veces a Danny y hasta Rin ha ayudado una vez, ella es japonesa y sí, es por su culpa que Danny utiliza esa palabra. De una chica amable la palabra es adorable pero viniendo de un hombre adulto es incómodo.
—Feliz en una relación amorosa, llevamos casi un año y es lo mejor que me pasó en la vida —habla destilando felicidad y amor por todos sus poros.
—Wow, felicidades. ¿Y quién es el desafortunado? Digo, afortunado.
Hay un momento de silencio donde Danny apenas levanta su máscara para tragar el whisky, Ji Woon aprovecha para tomar su bebida espumosa y acariciar el suave pelaje en sus hombros, el abrigo es naranja cobrizo posiblemente de un zorro, le gusta mucho el diseño. Quizás debería hacer una visita a su fan para agradecer por el obsequio como es debido. Sonríe de forma lasciva ante la idea.
—Voy a cantar una de Disney, ya regreso.
El repentino cambio de tema desconcierta un poco a Ji Woon, pero le resta importancia y despide a Ghostface con un movimiento de mano. Suspira mientras observa su vaso, el amor romántico es algo que nunca tuvo la oportunidad de explorar, estaba demasiado ocupado trabajando y luego descubrió el verdadero arte en gritos de dolor, fue un enamorado total de la música y no se arrepiente, después de su mejor espectáculo estaba dispuesto a morir, pero terminó aquí. Y la Entidad le permite satisfacer todos sus deseos, pero el amor, una relación normal, familia, hijos, cosas imposibles. ¿Cómo consiguió Danny una relación? Debe preguntar. Lo busca con la mirada entre la oscuridad y las luces de colores, no lo ve, es normal Ghostface es el mejor para desaparecer en la sombras. Entonces algo inusual sucede, es el líder de la legión deteniendo el karaoke, habla con voz enojada, al parecer busca a alguien.
—No alargues todo esto, hablemos afuera. Ok. ¡Se que me oyes, Danny! Deja de ser un marica dramático y da la cara.
Todos los asesinos comienzan a abuchear a La Legión por hablar así del amante de todos, Ghostface es extrañamente apreciado.
—¡Cállense! Asquerosos, sé cuán íntimo fue con ustedes, pero ahora es mi amante y tengo derecho a llamarlo como se me da la gana.
Así que La Legión es el amor de Ghostface. Que decepción, piensa Ji Woon. Él esperaba algo más exquisito por parte de Danny.
—¡Eres un pésimo marido, legión!
—¡Así no se hablan los enamorados!
—¡El pequeño fantasma se merece algo mejor!
—¡Ghostface es del pueblo!
Wow, nunca había visto algo como esto. Ji Woon Hak creció con personas modestas y reservadas, en cambio aquí son unos revoltosos sin vergüenzas. Esto es un espectáculo encantador. De seguro Ghostface esta en alguna esquina, oculto entre las sombras y deleitándose con todo esto.
El resto de la legión sube al escenario para bajar a su líder, quien no deja de insultar a todo el mundo. Es un asesino al que nadie toma en serio, pobre grupo. Como estaba prestando atención, Ji Woon, ve como Ghostface aparece cerca de la legión, luego ambos salen del bar. Con el ramo de rosas el Traicionero sigue a la pareja. Los encuentra una calle más adelante, están discutiendo y Ji Woon ama un buen chisme así que se oculta.
—Me humillé frente a todos, eso es lo que querías, ¿no?
—Fue bastante entretenido y lindo, pero yo no pedí eso ni nada parecido.
—¿En serio?, ¿sigues enojado? —Pregunta La Legión y luego hay una larga pausa—. Ya basta, deja de pensar en eso, sólo fue una broma, no lo robaré de ti. No sucederá. ¿Acaso no lo hemos hablado cientos de veces? Él puede ser más protector conmigo, pero ama tu trasero. Pyramid Head no te dejará por mí.
—¡No digas su nombre!
Los brillosos ojos amarillos casi salen de su sitio ante tal información. El hombre pirámide es intocable, hasta el mismísimo Ente lo respeta. ¿Cómo hicieron esos dos para involucrarse con el asesino intocable? Hay que ser temerario o increíblemente estúpido.
—¿Por qué?
—No quiero que sepan sobre él, sobre nosotros.
—Eso es absurdo, ¿no acabo de decirles a todos que soy gay porque necesitabas una muestra de amor?
—Mira, Frankie, la última vez que presenté a mi novio ese “alguien” se lo terminó cogiendo.
—Técnicamente él me cogió a mí.
—Oh, cariño, eres toda una zorra cuando quieres.
—¿Cómo me llamaste, pedazo de mierda? Ah, no, Danny Morrison a mí me respetas.
—Waa, amo cuando usas tu apellido para regañarme, es adorable y conmovedor, pero ya te dije que soy Danny de Head.
—Ese ni siquiera es su apellido. Como sea, sólo deja de preocupar a Pyramid Head.
—¡Que no digas su nombre!
—Da igual, ha estado escuchando desde el comienzo.
—¿Qué? ¿Quién?
—Según los latidos del corazón es el cantante.
El nombrado asoma la cabeza desde la pared de madera y luego sale mostrando una sonrisa inocente, esas que practica para sus fans.
—Ser lindo no te salvará, ¿por qué estabas espiando? —Habla Danny, señalando al intruso con cuchillo en mano.
—Tranquilo, yo sólo… ah, no sé. Digamos que estoy interesado en eso que tienen ustedes.
—¡Lo sabía quieres robarte a mi gran hombre! No lo permitiré.
Totalmente hostil, Ghostface ataca, pero una mano jala de la cinta en su brazo impidiendo cualquier avance.
—Danny, baja el cuchillo —exige Frank, cansado de la situación.
—Una cara bonita fue tentador y un terrible error, no volveré a caer.
—Espera… ¿Soy un error?
—No, bueno, técnicamente sí —dice Danny, a pesar del sincero desprecio suena suave al dirigirse a Frank.
—Sabes, vete a la mierda. ¡No soy un jodido error! Tú me arrojaste a sus brazos, él me quiso y ahora soy parte de su vida. Deja de tratarme como si hubiera interferido entre ustedes.
—Pero… es la verdad.
—Al final resultará que tienes razón: lo tomaré todo para mí. Pyramid Head será todo mío.
El instinto asesino de Danny crece como un volcán en erupción. Sin saber porqué, Ji Woon interrumpe el ataque, lanza el ramo frente a Ghostface despistando el objetivo del hombre. En un parpadeo las rosas son decapitadas. Su acción no es bien recibida por ningún lado. La Legión, quien había dado un paso atrás y cubierto su pecho con brazos y el cuchillo en alto, ahora mira a El Traicionero con disgusto total. Ghostface primero patea y pisa con rabia las rosas, ladea la cabeza, señala su propio cuchillo y luego al asesino sexy.
—No necesito que me defiendas —dice Frank, suena furioso como si hubiera sido insultado.
—Eres un rompe hogares, nii-san, ¿por qué interrumpes una discusión familiar?
La verdad absoluta es que Ji Woon no tiene idea de porqué hizo un movimiento. Por suerte no necesita dar explicación, es olvidado cuando escuchan el arrastre de un pesado cuchillo y proviene detrás de él. La presencia de Pyramid Head destila amenaza, es aterrador como un gran oso hambriento a punto de destrozarte. No sabe cómo, pero Ji Woon logra mantener la calma mientras se aparta del camino.
—Grandote.
—Triangulito.
Ese jodido apodo desconcierta lo suficiente a El Traicionero como para dejarlo fuera de combate. Es como mirar una telenovela, Ghostface corre hacia Pyramid Head y lo abraza por la cintura soltando un suspiro de satisfacción, La Legión prefiere caminar con tranquilidad hasta posicionarse cerca.
—No puedo creer que salieras —comenta Frank, suena entre divertido y desconcertado.
—Saliste porque estabas preocupado por mí —afirma Danny, todo derretido contra los marcados abdominales de su amor.
El Verdugo planta su arma en la tierra para corresponder el abrazo de Danny con unas caricias en la espalda del pequeño asesino y utiliza su otra mano para palmear la cabeza de Frank.
Ji Woon Hak ríe al imaginar las expresiones de tontos enamorados que deben tener esos dos. Por desgracia no posee una risa discreta.
—¿Qué es gracioso?
—Ja, ja, ustedes.
—¿Quieres morir?
—Tranquilo, sólo estoy sorprendido. Por un momento creí que ustedes habían maniatado a Pyramid Head para entrar en esta caótica relación, pero veo que son ustedes quienes están atados a esto —dice entre risas—. ¿Cómo es esto? ¿Ustedes están juntos para coger? ¿Y pueden tener sexo con otros?
—Nada de eso, estamos juntos porque nos queremos, es una relación sentimental comprometida y, sí, tenemos sexo, pero somos una relación cerrada —explica Danny y de repente mira a Frank—. ¿Tienes sexo con Julie?
—A veces —contesta La Legión sin darle mucha importancia.
—Excepto Julie, nadie más puede tocar a estos hombres sin mi permiso —dice Ghostface en un tono amenazante mientras señala con su cuchillo al cantante.
—Es interesante —murmura Ji Woon, el brillo en sus ojos transmite la perversa idea que acaba de florecer. Con una mano en el pecho y otra pasando por el suave cabello expresa, lo que él cree, es una gran idea—. Me han convencido, les haré el favor y seré parte de éste caótico drama. Me convertiré en la estrella que tanto anhelan tener.
El viento hace aparición levantando los pétalos rojos alrededor de Ji Woon dando a la escena un efecto dramático. El silencio que sigue es digno de una película del viejo oeste, como si dos pistoleros estuvieran en un tenso combate.
La pareja decide ignorar al ídolo. Hablan entre ellos mientras caminan hacia el bar, Frank prometió pasar tiempo con el resto de la legión por lo tanto se quedará, se despide con un movimiento de mano y entra al bar. Danny insiste en ir a “casa”, debe aprovechar si Frankie decide dejarlos solos, pero Pyramid Head parece pensar diferente, el gran hombre entra al bar sorprendiendo a todos los asesinos por igual, hasta el DJ sufre un colapso. El verdugo camina hasta donde La Legión rodea una pequeña mesa, en un brusco movimiento entierra el gran cuchillo al lado derecho de Frank, quien es el único en no sobresaltarse, y apoya la mano en la cabeza de su pequeño amante mientras inspecciona el lugar. De inmediato los susurros comienzan y pronto la música vuelve a sonar. Danny aparece y señala una silla vacía al lado de Frank, al parecer él mismo acaba de colocarla ahí, Pyramid Head toma asiento aceptando la invitación y lo que viene con ello, claro que eso sería Ghostface sentado en su regazo. Danny balancea sus piernas colgadas de un lado y comienza a parlotear sobre el bar, de inmediato una gran mano enguantada descansa en su cadera y eso provoca una risita traviesa de su parte. Mientras, La Legión, como grupo, vuelve a centrarse en apuestas de póker y cervezas a montón. De repente, la vergüenza paraliza a Frank cuando la mano, que antes estuvo en su cabeza, termina apoyada en su muslo. Normalmente odia las muestras de afecto en público, pero esto es raro, está avergonzado y muy, jodidamente, excitado ahora mismo. Sólo hay una forma de interpretar la situación y debes ser por demás estúpido para no entender lo que Pyramid Head esta haciendo. Frank siente un enfermizo orgullo en todo esto. No debería sentirse bien ser reclamado, ahora sólo piensa en ir a Midwich y dejarse coger hasta el desmayo, porque si se trata de Pyramid Head estará feliz de complacerlo hasta la muerte. ¡Es un asesino sanguinario! Por favor, no puede ser esto posible. No es más que un amante sumiso ahora mismo. ¿Qué le han hecho? Ha cambiado por un pene.
Hak Ji Woon entra al bar, resopla molesto viendo a la pareja. ¿Cómo se atrevían ignorarlo? Esos sucios y vulgares asesinos tienen suerte de que haya dejado su bate en casa. Avanza hacia Susie y, utilizando su encanto, pide el asiento, la joven guarda silencio totalmente embelesada ante el guapísimo hombre que le sonríe, suelta una risa nerviosa y acepta irse dejando de buena gana su sitio en la mesa. Joey frunce el ceño ante esta interacción, pero no dice nada. Ji Woon toma asiento, sin saberlo recibe una mirada enojada de Joey a su derecha y una interesada de Julie a su izquierda, de frente tiene a Frank, quien frunce el ceño.
—¿Qué quieres, cantante?
—Estoy ofreciendo mi encantadora compañía.
—Vete a la mierda. ¿Y por qué sonríes así? Eres asqueroso.
—Yo pienso que es sexy.
Ante el comentario Ji Woon amplía su sonrisa y guiña un ojo a la única mujer restante en la mesa.
—Nadie te pregunto, Julie.
—Me importa una mierda si no lo hicieron, Frankie.
—Que me lleve el diablo, yo me largo —escupe Joey, al levantarse golpea con su muslo la mesa casi derramando las botellas.
—Yo me quedo —afirma Julie, apoya el rostro en ambas manos preparada para disfrutar del espectáculo.
—Entonces mantente callada —ordena Frank, busca en su chaqueta el paquete de cigarrillos y un encendedor de plata.
—Deben estar abrumados por tanta belleza, lo sé, tengo ese efecto en la gente, intimido —explica Ji Woon mientras levanta el abrigo dejando expuesta más piel lisa e impecable, sin dudas es llamativo y muy agradable a la vista, parece un modelo sacado de una revista porno.
—¿Eso es todo? No necesitamos a otra puta —dice Frank y señala a Danny—, con él es más que suficiente.
—Puedes tener a la perra de Frankie, pero a mi hombre grandote no lo tocas —amenaza Ghostface sacando su cuchillo.
—¿Y qué hay de ti, Verdugo? —Pregunta El Traicionero, ladea la cabeza mientras mira al hombre haciendo que sus pendientes se balanceen de forma adorable—. Al parecer te gustan los chicos pequeños y lindos. Estoy caliente y soy genial, ¿te gusto así?
Hay silencio total por parte de Pyramid Head y eso dice mucho. Percibe los furiosos sentimientos provenientes de sus dos pequeños amantes y de inmediato procede a pedir disculpas con palmadas en la cabeza de cada uno.
Si Danny fuera un gato tendría todos los pelos de punta y estaría maullando en advertencia hacia el cantante, se conforma con gruñir. Frente a él, nicotina es ofrecida así que levanta lo indispensable su máscara y atrapa la muñeca de Frank para acercar el cigarro a sus labios, no hay resistencia como otras veces y eso le agrada, inhala un profundo bocado y deja ir a Frank. Hay un efecto tranquilizante en el maldito humo, no es suficiente para bajar los celos, pero sí ayuda a evaluar otros caminos que no sean matar al asesino sexy.
Ji Woon ha sido salvado por un cigarro.
El líder de la legión levanta su máscara sólo lo suficiente para inhalar una bocanada de humo, exhala y se dirige al hombre frente a él al preguntar:
—¿Por qué?
—Parece divertido.
—¿Tener que soportar a Danny te parece divertido? Ja, yo quiero de eso que consumes, amigo.
—Suena bien ser parte de algo sentimental, ser llamado novio y tener todos los beneficios de la relación. Nunca experimente algo así y me encanta probar cosas nuevas.
—¿Por qué nosotros? Las mujeres aquí están dispuestas a arrodillarse para ti —habla Danny, apoyando la espalda contra el musculoso pecho de su novio.
—Las mujeres está muy bien, pero tres hombres que parecen detestarme, eso es un verdadero reto. Apuesto a que puedo ganarme el amor de los tres en menos de un mes.
—No somos tus juguetes —renuncia Frank de forma pausada como peligrosa advertencia. A su lado, Pyramid Head destila un aura intimidante, él esta de acuerdo con lo dicho y es su forma de expresarlo.
Ji Woon Hak siente haber retrocedido todas las casillas, pero esta aún más decidido a intentarlo, un juego difícil da victorias más satisfactorias.
—Un verdadero reto sería tú enamorándote de nosotros —dice Danny jugando con el filo del cuchillo entre sus dedos.
—Yo apuesto a que el cantante se enamora primero —interrumpe Julie, rompiendo el ambiente tenso y amenazante.
—Te recuerdo que debes estar callada—regaña Frank sin verdadero enojo. Termina con lo último de su cigarrillo antes de apagarlo—. Yo apuesto a que es imposible, el cantante no tiene corazón.
—Yo apuesto que Frank se enamora primero del cantante —comenta Joey apareciendo de repente para volver a su sitio, recibe una mirada furiosa por parte de Frank y eso lo hace reír, disfruta molestando a su amigo.
—Ji Woon se enamora primero —dice Susie en un tono tímido mientras rodea con suavidad el cuello de su amiga en un semiabrazo.
—¡Yo también apuesto a eso último! —grita Amanda desde su lugar en el puesto de DJ en el escenario. Ha bajado el volumen de la música para hablar y escuchar, ella levanta ambos pulgares cuando Ji Woon manda una mirada divertida a su dirección. Es su forma de apoyar a su amigo, pero Ji Woon no esta seguro de poder enamorarse, es una lastima, hará perder a su amiga.
—Danny pierde la paciencia y encuentra una manera de matar al Traicionero definitivamente —dice Caleb, El arponero, levanta su copa de whisky en señal de apuesta.
—Apuesto a que el cantante retrocederá y nunca volverá a intentar algo así de nuevo —habla Evan, El Trampero, desde su sitio en la barra.
—Apuesto lo mismo, seguro Danny consigue espantarlo —comenta entre risas El Payaso.
—Yo digo que se enamora de mí —dice Danny en un tono acaramelado.
—Bueno, me da muy bien fingir —confiesa Ji Woon con una sonrisa traviesa.
Esa declaración enciende algo oscuro dentro de Ghostface, de repente clava su cuchillo en la mesa y aproxima su rostro enmascarado al perfecto del sonriente cantante.
—Escucha bien, Hak Ji Woon, conozco a los narcisistas como tú y se como piensan. No voy a dejarte entrar para que destruyas nuestra relación. Si llego a ver algún patrón recurrente, una discrepancia entre lo que dices y haces o algo relacionado con la manipulación, te largas.
—Entendido, jefe.
La brillante mirada intensa más la sonrisa juguetona de Ji Woon manda una corriente placentera por la columna de Danny.
—Y por tu bien sigue llamándome así.
—Sí, jefe.
—Ya empezamos —dice Frank, decepcionado por la débil voluntad de Danny, y mira que había sido genial con su amenaza.
Aún está por verse quién se enamora primero.
