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Changbin mira cómo las mordidas en su hombro están desapareciendo y suspira, no le hace sentir muy bien ver cómo las marcas de unión con sus alfas se difuminan; sin embargo, es normal porque hace casi cinco meses que estas marcas no han sido reforzadas. Últimamente, todos están muy ocupados y, bueno, no han tenido tiempo para él. Changbin intenta no tener pensamientos negativos porque pronto será su celo, y eso es bueno; así podrás pedirles a sus alfas que lo marquen.
Ha pasado un tiempo desde su última rutina y Changbin ha estado monitoreando los días para poder marcar su celo en el calendario de la manada. Está ilusionado porque últimamente siente a sus alfas distantes y, bueno, él solo quiere pasar tiempo con ellos. De hecho, la razón por la que el calendario existe es para que todos puedan planificar su tiempo correctamente, ya que la comunicación entre ocho personas a veces puede no ser tan asertiva. Por eso, la manada utiliza este calendario estilo pizarra para evitar que todos recuerden las cosas importantes.
Dentro de su manada, los celos de los omegas son fechas excepcionales, así que se marcan con rojo. Normalmente, todos colocan su nombre en la fecha en que comienza su precalentamiento. Changbin no usa la pizarra con mucha frecuencia porque sabe que todos están ocupados, cuando él quiere colocar una fecha y esta se cruza con alguna actividad de sus omegas, prefiere no colocar nada.
A pesar de todo, Changbin quiere que los alfas pasen su celo con él, así que decide escribirlo en la pizarra. Sin embargo, ese mismo día han escrito "Presentación de Félix". Changbin duda; no quiere que los eventos se crucen y aunque tiene que luchar contra su propia necesidad emocional. Al final, decide colocar su celo al día siguiente porque no quiere arruinar el evento de Félix. Changbin solo espera que durante su celo los alfas le dediquen un poco de atención porque siente que se han distanciado de él.
Esa noche, todos están reunidos en la sala. Changbin busca acomodarse encima de Chan, pero este le da una sonrisa amable y dice —Hoy no —mientras lo aparta.
Changbin se resigna y busca a Seungmin solo para ser rechazado de nuevo con palabras más duras —Quítate Bin, hace calor. No seas tan pegajoso.
Minho está con Han y no quiere interrumpir, así que observa a su alrededor y finalmente va hacia donde Hyunjin.
—Hyung, no molestes —dice el alfa mientras se levanta de su sitio y se sienta junto a Chan.
Changbin se rinde y se sienta en el sofá libre mientras se distrae con su celular, tratando de no pensar demasiado en lo que pasó hace unos minutos, aunque eso le haya dejado una incomodidad en el pecho.
—Changbin, ¿por qué marcaste este día? —La voz de Minho viene de la cocina. No sabe en qué momento se puso de pie, pero está ahí, mirando fijamente la pizarra.
Jeongin quien también está en la cocina mira el calendario y frunce las cejas.
—Este día lo pedí hace dos semanas.
Changbin mira a Jeongin.
—No había nada cuando lo marqué hoy —dice en su defensa.
—Es la sesión de fotos de Innie, Changbin —Chan habla acusadoramente mientras lo mira—. Pidió ese día hace dos semanas. Quedamos todos en que saldríamos al día siguiente de la presentación de Félix para pasar el fin de semana juntos después de que Jeongin terminara su sesión.
Changbin se muerde el labio no sabía nada de eso; nadie se lo dijo. Sin embargo, no quiere hacer un escándalo. Él solo mira a los alfas y a sus omegas. Jeongin parece un poco irritado, Han mira con curiosidad y dice —Binnie, Chan dijo que hablaría contigo sobre esto, ¿acaso lo olvidaste?
Changbin mira al alfa líder de la manada. Hasta este momento nunca escucho nada sobre este viaje, pero él no quiere alterar la calma de su manada.
—Confundí la fecha, lo siento. No fue mi intención.
—¿Por qué lo marcaste con rojo? —Minho habla con enojo, Changbin se siente diminuto.
Seungmin decide intervenir —Sabes que eso es para el celo. Changbin debes tener más cuidado con los colores.
Changbin mira a todos. Él también es un omega, tiene celos, pero claro es obvio que lo pasan por alto cuando son infrecuentes. Changbin no sabe qué decir está en una situación incómoda así que solo se disculpa, como últimamente siempre hace.
—Lo siento por eso —Changbin siente la ligera molestia de los alfas y Jeongin, no quiere que su omega se enoje con él así que prefiere no mencionar su celo cuando es obvio que todos tienen planes más importantes—. Tengo cita médica ese día lo puse porque quería saber si alguien podría acompañarme. Lamento haber hecho que coincida con tu fecha, Jeongin.
Lo último lo dice mirando a su omega, el niño se ve resentido. Jeongin es el menor de la manada, por tanto, es muy consentido por todos sus mayores así que no se toma a bien que Changbin hubiera agendado una cita médica en algo que se planificó hace semanas.
—¿Por qué sacaste cita ese día? —Jeongin acusa—. Hablamos de esto hace dos semanas, Changbin. Sabes lo importante que es para mí.
Changbin no quiere ver a su omega enojado, así que cede rápidamente.
—Perdón, Innie. Fue un mal cálculo, no volverá a pasar.
—¿Podrías alcanzarnos? —opina Han.
—Yo no creo poder… —responde Changbin y Jeongin se va enojado diciendo —Haz lo que quieras.
Los alfas le dan miradas intensas a Changbin, él sabe que lo culpan. A nadie le gusta enojar al menor o hacerlo sentir mal.
—Iré a hablar con él —Han se pone de pie y se va a la habitación del omega menor. Changbin se queda con los alfas y se siente incómodo.
—Interesantes tus prioridades —señala Seungmin.
—Quitaré esto —dice Minho y borra el nombre de Changbin de la pizarra.
Changbin mira cómo las letras son borradas una a una y le duele un poco. Nadie dice nada más después de eso, y aunque Changbin se siente ligeramente decepcionado porque tendrán que suprimir su celo, se dice a sí mismo que en nada beneficiaría admitir su calor ahora. Después de todo, Jeongin ya estaba pasando un mal momento por su culpa.
El recital de Félix es hermoso. Changbin se emociona y cuando lo ve después de salir del camerino, lo abraza y lo elogia. Todos están ahí con flores y sonrisas, festejando a Félix, quien no se merece menos. Van a un restaurante elegante y piden una habitación privada. El ambiente es alegre, lleno de emoción.
Todos se retiran temprano porque hay que viajar. Changbin piensa en cómo nadie volvió a preguntar si quería ir o si podría alcanzarlos, pero está bien. Hay cosas más importantes ahora, se dice a sí mismo. Después de bañarse, Changbin sale a buscar afecto en la sala, pero no hay nadie, así que decide ir de habitación en habitación.
No obtiene buenos resultados. Los primeros en sacarlo de sus habitaciones son Seungmin y Jeongin.
—No te queremos aquí, vete.
Tal vez solo es una broma, Changbin sabe que sus menores son así, pero está un poco decaído y escuchar esas palabras lo afecta un poco —Tontos —responde y se va a la habitación de Félix y Hyunjin, ellos están hablando cuando él abre la puerta Félix le sonríe todo hermoso y grande, Hyunjin también.
—Si tienes algo que decir, Binnie, no demores mucho. Félix y yo queremos privacidad.
Félix golpea a Hyunjin —Oye, no le hables así. Dime, Binnie, ¿necesitas algo?
Changbin entiende la posición del alfa, solo sonríe y dice que olvidó lo que iba a preguntar. Se aleja y finalmente va a la habitación de Chan. No va con Minho porque es probable que esté con Han. Sin embargo, cuando entra, ve a Minho, Chan y Han abrazados juntos.
Él quiere eso. Se acerca y dice —Yo también.
Se autoinvita y se acomoda entre los tres, Han lo abraza con afecto y una sonrisa linda. Minho y Chan no corresponden. Chan tiene sus manos alrededor de Han, y Changbin se dice que no puede abrazarlo. Excusar a Minho es más difícil, pero Changbin se consuela diciéndose que no le gusta el afecto, aunque él lo ha visto ser muy pegajoso con Félix y Han.
Al cabo de unos minutos Chan suspira y se pone de pie, se ve irritado.
—Bin, podrías ir a tu habitación necesitamos descansar.
Han replica diciéndole que no tiene que ser tan malo con Changbin. Sin embargo, el daño está hecho. Changbin ve la expresión de Chan y luego a Minho; él entiende que no lo quieren aquí así que sonríe para Han, le acomoda el cabello mientras dice —Descansa, Han y ustedes también. Me iré ahora solo quería verlos por un momento.
Cuando Changbin escucha los gemidos de Han a través de la pared, se da cuenta de que sí había interrumpido algo. No recuerda cuándo fue la última vez que los alfas lo tocaron, pero intenta no pensar en eso. Después de todo, es normal que ellos busquen a los omegas más jóvenes, se dice así mismo que ellos necesitan más cuidados que él.
"Está bien", se consuela e intenta no sentirse tan desolado después de ser rechazado cruelmente por todos ese mismo día.
Changbin se inyecta el supresor y se siente un poco triste su celo viene dos veces al año y estaba esperando este para que sus alfas lo volvieran a marcar. Las marcas son cada vez menos visibles, eso lo entristece. Piensa en la posibilidad de dejarse marcar fuera del celo nunca ha hecho eso; algunos dicen que es doloroso e incómodo, pero él cree que podría soportarlo.
Changbin mira las marcas de sus muñecas y nota con dolor que no quedan rastros de ellas. Siente ganas de llorar porque no sabe en qué parte del camino se equivocó para que sus alfas se volvieran fríos con él, quisiera que alguno de ellos le dijera cómo puede arreglarlo. No importa lo que ellos quieran, él está dispuesto a darlo.
Lo único que quiere es que su manada esté bien, incluso si él tiene que sacrificarse un poco para eso.
Durante el fin de semana, Changbin recibe actualizaciones de sus omegas: fotos, mensajes y videos que los muestran felices. Changbin piensa en sus omegas y en cómo lo llenan de mensajes expresándole cuánto lo extrañan, incluso Jeongin, que ya dejó ir el enojo que sentía. Al contrario de los omegas, sus alfas ni siquiera le escriben. Changbin le deja mensajes, pero es ignorado.
Nada fuera de lo normal. Changbin quisiera sorprenderse de esto, pero las cosas han sido así desde hace meses, así que solo se resigna, diciendose a sí mismo que pronto mejorará.
La manada regresa después de dos días y es entonces que Changbin descubre las nuevas marcas en las muñecas de Han. Están frescas y rosadas, lo que quiere decir que los alfas han estado cuidando las mordeduras.
—Son tan lindas —Changbin delinea las marcas, añora esto y se emociona pensando que pronto será su turno para que renueven sus mordidas.
—Hannie, ¿crees que ellos quieren marcarme? —La pregunta sale antes de que pueda procesarlo, las inseguridades ya se han posado en él. Se mira muy autocríticamente, y la idea de ser insuficiente para sus alfas ya está arraigada en su interior.
—Cualquiera quisiera marcarte —Han dice mirándolo con ternura, no percibe las inseguridades de Changbin—, en especial ellos. Ya refrescaron las mordidas de IN, Félix y las mías, solo faltas tú.
La emoción llena el pecho de Changbin y decide esperar. Sin embargo, una semana pasa y no obtiene sus nuevas mordidas. No quiere preguntar, así que Changbin se empeña mucho en enseñar sus muñecas, ahora sin marcar, a sus alfas. No parece importante.
Finalmente, decide que hablara primero con Seungmin.
—¿Podrías refrescar mi mordida en las muñecas? —pide. Lo ha ido a recoger después de una salida que tuvo con sus amigos. Ha bebido un poco y no quería conducir, así que le pidió a Changbin que fuera por él.
Es algo vergonzoso decirlo, pero Changbin siente que tal vez ellos necesitan un empujón, después de todo no podrían los cuatro haber olvidado refrescar sus mordidas cuando las de sus compañeros estaban casi sanadas.
Seungmin lo mira y Changbin siente que no dijo algo correcto. Finalmente, él dice —Si quieres que te marque, chúpamelo. Ha pasado mucho desde la última vez que te cogí, ¿por qué debería marcarte si ni siquiera me satisfaces?
Ya están en el estacionamiento de su edificio y como es tarde Changbin no se niega. Hace lo que Seungmin pide, lo toma en su boca llevándolo hasta el final. Seungmin le mancha el rostro y aunque eso no le gusta, no se queja. Después de acomodarse la ropa, Seungmin toma su muñeca derecha y la muerte descuidadamente, aunque es muy brusco Changbin no dice nada.
Seungmin sale del carro y Changbin se horroriza de cómo ni siquiera lamió la herida, la saliva de los alfas seca mejor la herida para que sane bien y no se vea brusca. Él quiere decirle a Seungmin que se olvidó de eso, pero entonces ve cómo, al bajarse del auto, Seungmin escupe.
Escupe después de haberlo mordido, lo que hace que Changbin se sienta miserable, ha tenido que hacerle sexo oral para que lo muerda, y lo hizo de manera tan descuidada que apenas parecía importante. Ver eso lo última profundamente y las lágrimas se escapan sin que pueda controlarlo. Changbin no habla de eso con nadie.
Las marcas de los otros omegas son bonitas, dos en cada muñeca, cuatro en total, son atractivas porque parecen pulseras, están bien cicatrizadas y cuidadas. Ellos han sido mordidos con delicadeza. El mismo patrón de la mano derecha se repite en la izquierda.
Changbin ha obtenido una sola mordida en la mano derecha, el lame su marca pero no ayuda, no será mejor sin la saliva del alfa, Changbin excusa a Seungmin después de tranquilizarse, igual que hace con todos y todo; piensa que Seungmin vendrá en algún momento a lamer su herida y se emociona cuando lo ve aparecer en su habitación dos días después.
Seungmin no lame su marca, solo se lo folla, rápido y brusco, Changbin lo acepta “está bien” se dice, está es su parte, lo que tiene que hacer. Incluso si se siente incómodo no dice nada. A las dos semanas su mordida ha sanado no se ve como la de sus compañeros pero no importa, Changbin siente confianza y va en busca de las demás mordidas, por ahora tendrá que controlarse con las del cuello, la mordida de Seungmin ha sido incómoda y dolorosa, no quiere tomar las marcas del cuello al menos que esté en celo.
Cuando Changbin le pregunta a Minho, están en el departamento solo los dos.
—¿Podrías morder mi muñeca? —intenta sonar tranquilo, pero cuando Minho suspira, siente que otra vez no lo hizo bien.
Minho mira su celular y no responde. Changbin se siente algo tonto, siendo rechazado en silencio por uno de sus alfas. Quiere llorar, pero se contiene. Se levanta poco después diciendo que pondrá ropa a lavar y aprovecha su soledad para llorar en la lavandería.
Su autoestima está baja, Changbin no va negarlo, el rechazo de sus alfas lo está afectado, se aparta un poco y espera dos semanas más antes de decirle a Chan si podría regalarle una mordida en la muñeca, Chan hace un gesto, luego le sonríe mientras acomoda su cabello, ellos han tenido sexo hace poco y Changbin cree que podría dormir aquí, juntos.
—Si te muerdo podrías irte a tu habitación —Chan dice y Changbin no lo puede culpar por querer privacidad, pero duele.
Él asiente. Chan lo muerde descuidadamente de nuevo y tampoco lame la marca, otro rechazo. Changbin se pone de pie y se va a su habitación, se arropa y mira las dos marcas. Se siente muy solo.
¿Por qué me tratan así?
Changbin ya no le pide a Hyunjin que lo marquen porque no tiene el corazón para soportar otra mordida descuidada y luego pasar por el proceso de curación solo. Así que solo lo deja ir para no lastimarse más.
Changbin se acomoda entre Félix y Han, se siente un poco triste pero no quiere preocuparlos, así que solo se funde en el calor de los omegas. Normalmente no expresa sus sentimientos y últimamente este mal rasgo se ha fortalecido. No es bueno, lo sabe, pero no quiere preocupar a sus omegas. Él es mayor y debería poder solucionar sus problemas solo.
— ¿Tienen libre el próximo viernes? —pregunta.
Han asiente y Lixie también. No hay nada que ellos vayan a hacer, ni nada en el calendario de la manada.
—¿En serio? —Changbin se emociona—, podrían acompañarme ese día. Tengo una presentación, será después de las siete. Estaría feliz si vinieran.
Los omegas se comprometen y le dicen a Changbin que lo anote en el calendario de la manada. Él dice que lo hará, pero no lo hace. Entonces, Félix toma la iniciativa y escribe "Presentación de Changbin".
Cuando Changbin lo nota, le dice que no era necesario. Félix responde que no debe preocuparse, él hará que los demás vayan. Changbin lo duda, ha pasado mucho tiempo desde que todos los alfas se reunieron por él, pero Félix parece seguro y Changbin se contagia de esa seguridad. Tal vez él consiga que los demás alfas vayan a verlo.
Cuando llega la presentación, Changbin da lo mejor de sí y gana. No creía que lo lograría al final, pero es bueno. Ha estado cruzando etapas durante casi un mes y siente que todo valió la pena.
En el público están Jeongin, Han y Félix, no hay nadie más. Changbin intenta no sentirte decepcionado, aun así, es difícil alejar completamente el sentimiento. Félix se disculpa en nombre de los alfas y le entrega un ramo de flores. Él dice que lo envían ellos, es mentira, lo sabe, pero aún así sonríe y agradece el gesto.
Cuando los omegas se enteran de que esta es la última etapa del concurso de Changbin se sorprenden porque el omega no lo mencionó antes. Changbin encoge los hombros y dice que no creyó avanzar tanto, así que decidió hacerlo solo.
Los omegas no se sienten felices con la respuesta, pero no quieren arruinar la atmósfera, así que deciden ir a comer y pasar el rato. Changbin ama a sus omegas porque le hacen experimentar sentimientos bonitos.
Poco después, todos están siendo ruidosos debido a la bebida. El ambiente es animado y Changbin se siente cómodo. En algún momento de la noche Changbin toma uno de los vasos con licor, Jeongin quien está a su lado, se fija en las mordidas de las muñecas de Changbin, él más joven toma la mano de Changbin y la examina.
Cuando Changbin se da cuenta de que está mirando aleja su mano con una sonrisa.
—Hyung, ¿por qué tus mordidas se ven así? —la pregunta se hace con un tono serio y esto llama la atención de los otros omegas.
-¿Así cómo? —dice Changbin fingiendo sorpresa.
Han, quien está del otro lado de Changbin, toma su mano y ve que en la otra muñeca no hay marcas —¿Por qué te faltan marcas?
Changbin se tensa, no tiene forma de explicar esto —¿Me faltan? —dice, fingiendo sorpresa—. Hace unos días estaban ahí.
Los omegas se miran entre sí; eso no es cierto, todos lo saben. Es imposible que estas marcas se borren de un día para otro. ¿Por qué le faltan marcas a Changbin si las mordidas fueron reforzadas hace unas semanas atrás?
Changbin tiene solo dos marcas en una de sus muñecas; no hay rastro de nada más. Han toma su muñeca y mira estas mordeduras, son tan diferentes a las suyas. Se ven más irregulares, descuidadas.
Han le da una mirada a Felix y Jeongin; ellos miran las marcas, pero no logran reconocerlas por lo irregulares que son.
— ¿De quién son? —pregunta Jeongin sintiendo que algo no está bien. Él está tan orgulloso de sus marcas que pensó que todos los omegas en la manada exhiben las marcas de la misma forma.
¿Por qué las de Changbin se ven así? ¿Por qué están incompletas?
—Chan Hyung y Seungmin —dice Changbin y retira su mano con delicadeza.
Es obvio que Changbin no quiere hablar de esto, los demás omegas se sienten incómodos porque no notaron esto antes. En su mente, los omegas de la manada recibían el mismo trato.
—Ellos son unos idiotas, Binnie, ven aquí —dice Jeongin y toma la muñeca sin marca de Changbin—, yo sí quiero marcarte.
Las mordeduras de los omegas son diferentes a las de los alfas, no duran mucho, pero el acto derrite el corazón de Changbin. Jeongin muerde con cuidado y lame la herida, Félix y Han hacen lo mismo. Changbin se derrite de amor por sus lindos omegas; son tan sanadores.
Los días pasan y las cosas no cambian mucho. Los omegas menores siguen siendo una fuente de amor, besos y mimos, pero los alfas son indiferentes ante Changbin. Él no quiere sentir que está pasando algo, pero parece que es así cuando ve el efecto desigual que recibe en comparación con sus otros compañeros. Ocasionalmente, los alfas vienen a su habitación y se satisfacen. A veces, Changbin no se siente cómodo, pero no dice nada solo porque quiere que se queden un poco más. Es una pena que ellos marchen tan pronto se recuperan del orgasmo.
Nunca nadie se queda a dormir, nadie lo cuida después del sexo. Él solo tiene que estar dispuesto. A pesar de que duermen con él, los alfas no notan que las marcas del cuello de Changbin se han difuminado casi en su totalidad.
—Hyung —Changbin intenta sostenerse de los hombros de Minho. Está siendo un poco más brusco de lo habitual y la posición es incómoda.
—Hyung —Changbin repite y empuja un poco a Minho, este se aparta con enojo.
— ¿Qué mierda te pasa?
—Es un poco incómodo —dice. No es solo un poco incómodo; también es doloroso, pero no lo dice.
—Maldita sea, Changbin, si no querías tener sexo, lo hubieras dicho.
Minho se aparta y busca su ropa, Changbin no procesa por qué está tan molesto. Después de ponerse la camisa, le da una mirada ofendida a Changbin.
—Siempre eres una pérdida de tiempo —dice, Changbin siente que sus ojos arden mientras lo ve salir de su habitación.
Changbin no entiende por qué, pero después de ese incidente, los alfas dejaron de visitar sus habitaciones, otro golpe a su autoestima herido. Changbin vuelve a justificarlo, siempre lo justifica, es más fácil así. Piensa que en unos días regresarán a la normalidad, pero eso no pasa ellos simplemente no vuelven a sus habitaciones, y Changbin se desespera. Su celo está lejos pero las marcas de su cuello ya han desaparecido.
Las marcas en las muñecas siguen ahí, pero están incompletas. Inevitablemente, empieza a sentirse desplazado y abandonado, su desesperación aumenta hasta el punto en que se plantea la idea de ser mordido fuera del celo. Sin embargo, deja esa idea absurda y se dice a sí mismo que no debe verse tan necesitado, que pronto todo estará bien.
Es durante el celo de Jeongin que Changbin siente una punzada de dolor. Los alfas se dedican a organizar sus tiempos y agendas para tratar de acompañar al omega menor. Él no quiere llenarse de pensamientos negativos hacia los omega menores, así que intenta no enfocarse mucho en la forma cariñosa en que los alfas tratan a Jeongin.
Sin embargo, lo que finalmente lo envía en una espiral de pensamientos negativos es el momento en que Minho refresca la marca del cuello del menor, Jeongin está hecho sándwich entre el cuerpo de Minho y Chan.
Chan lo sostiene de frente mientras Minho lo abraza por la espalda, Minho se empuja con suavidad, durante el primer pico de su celo a Jeongin le gusta el sexo suave porque las sensaciones lo agobian un poco, así que todos los alfas lo toman con delicadeza durante esa etapa.
—Mi pequeño Innie, tú marca debe ser reforzada —señala Minho mientras besa el cuello de su omega.
Chan besa sus labios, mientras se aferra a sus caderas y luego dice —¿Que tipo de alfa seríamos si dejamos que tú marca pierda visibilidad?
Minho refresca la marca de Jeongin después de eso, Bang Chan sostiene al Omega y le seca las lágrimas con delicadeza cuando empieza a llorar, Minho lame la herida y le dice palabras lindas a Innie en el proceso.
Cuando Jeongin se calma, Bang Chan le besa la frente y susurra en sus labios “Eres un buen chico”.
Changbin está en la habitación porque, como líder de los omegas, es quien controla a Innie, pero ahora el pequeño parece muy metido en su mundo junto a sus alfas como para necesitar su ayuda. Así que sale de la habitación; solo quiere alejarse de allí. Ver la escena lo afecta y no puede evitar pensar en esa tarde en la que pidió su mordida y fue ignorado por Minho. Le duele un poco el corazón al recordar cómo los dos alfas sostenían al menor y lo consolaban tiernamente.
Él no recuerda que hayan sido tan afectuosos cuando lo marcaron.
Changbin no quiere llorar por esto, pero lo hace. Se esconde en el baño y llora bajo la ducha como un niño pequeño cuando se mira al espejo, nota que sus marcas en el cuello no están. Él piensa en las palabras de Chan:
"¿Qué tipo de alfa seríamos si dejamos que tu marca pierda visibilidad?"
Changbin se pregunta qué tipo de alfas son sus compañeros para él ahora. Nunca tienen tiempo para él. Siempre que pasa tiempo con ellos es porque los otros omegas hacen que los acompañen. No lo tratan tan bien y siempre son duros con él incluso hay ocasiones en que lo humillan.
Changbin piensa que las cosas no están bien y tal vez debería empezar a aceptarlo. Sin embargo, admitirlo le toma un par de semanas más. Trata de mantener la rutina y se dedica a sus omegas. Ocasionalmente atiende a sus alfas, quienes regresan a su habitación de forma esporádica. Todo entre ellos es sexual. No hay cariño ni mimos fuera del dormitorio. Changbin quisiera que el sexo que tienen fuera suficiente para sentirse querido.
Después de mucho pensarlo, finalmente toma el valor y decide hablar con sus alfas.
—¿Podríamos hablar? —dice en un acto de estupidez disfrazado de valentía.
No hablan, hay gritos los alfas se toman a mal las palabras de Changbin, la discusión se enciende y lo llaman egoísta, Seungmin dice —No es que no importas Changbin, solo hay otras prioridades.
Minho parece estar de acuerdo y asiente mientras dice —No tenemos nada contra ti Changbin, deja de hacerte novelas en la cabeza.
Changbin no está dispuesto a dejar ir esto y empujar diciendo que no lo tratan igual, que deberían darle más tiempo, más dedicación y finalmente Chan estalla —Si tanto te molesta como son las cosas aquí, deja la manada, vete y busca a alguien que ¡Te dé lo que tanto quieres!
Changbin se queda en blanco los ojos se le llenan de lágrimas, ¿porque los cuatros hacen parecer que sus reclamos son inválidos? Hyunjin se pone de pie y agrega —Tal vez él del problema eres tu Changbin, acaso estás celosos de lo más jóvenes.
Esas palabras duelen. Las palabras de Chan ya se habían clavado como un puñal, pero las de Hyunjin son como sacarlo y empujarlo de nuevo mientras lo estrujan.
Es doloroso.
Changbin llora mucho cuando está solo en su habitación, él no quiere que los omegas piensen que es egoísta, ya que él los ama. Jamás ha sentido envidia de ellos; solo o estaba pidiendo un poco más, pero tal vez fue demasiado.
Las palabras de Chan resuenan en su mente durante días posteriores a la discusión, todos los reclamos que le hicieron los alfas se repiten y la miseria se extiende por su cuerpo. Durante una semana evita a todos y pasa muy poco tiempo en el dormitorio; finalmente, llega el celo de Han y él regresa porque no lo puede dejar solo. Han es lindo durante el celo y siempre exige la presencia de Changbin.
Changbin se queda con Han durante todo el precalentamiento. Lo acaricia, lo besa, se tocan un poco, pero nada de manera sexual. Es reconfortante. Finalmente, cuando Minho regresa a casa, Han está entrando en su primer pico. Changbin se retira y lo deja con el alfa.
Desde la discusión, no ha tenido contacto con los alfas, cuando los otros omegas están en el departamento, sus alfas parecen notar su existencia; Sin embargo, cuando están solos, lo ignoran como si no estuviera ahí.
Changbin ya ha llorado por esto; no quiere hacerlo más. Ellos ya habían dejado las cosas claras, Changbin entendió que todo lo que él quisiera era demasiado.
La situación entre él y los alfas, a pesar de sus esfuerzos por no dejarlo ver, se hace evidente. Los demás omegas lo notan y se preocupan; habla con él, Changbin les dice que todo está bien, miente y crea encuentros imaginarios con los alfas fuera de casa para que los demás no se alteren.
Los omegas hablan con los alfas; ellos también evaden la pregunta y aseguran que todo está bien. Su verdad no discrepa de lo que Changbin dice y los omegas lo dejan pasar.
La tristeza de Changbin se instala y se vuelve constante. Entonces, se da cuenta de que su celo está por llegar en dos semanas en contra de sus propios deseos Changbin observa cómo su celo es anotado en el pizarrón, él no quiere discutir con Félix, pero sabe que será inútil escribirlo porque se trata de él; ninguno de sus alfas lo toma en serio.
Sin embargo, Changbin deja que Félix haga lo que quiera porque él ya se había dado cuenta de que su último celo fue hace mucho tiempo. Cuando el rubio lo confronta y pregunta por la fecha de su último celo, Changbin se da cuenta de que no tiene escape y le dice que la última vez su celo se adelantó coincidiendo con la fecha en que se fueron a la playa.
Félix está muy enojado porque pasó su celo solo. Changbin intenta restarle importancia, pero su Omega no es alguien que deje ir las cosas, así que monitorea su fecha y cuando está cerca la anota en el pizarrón.
Como Changbin lo esperaba, la fecha es ignorada por los alfas, todos esperando que alguien más se haga cargo. Durante sus celos, Changbin se emociona por tenerlo debido a lo infrecuentes que son, así que él se encarga de gestionar todo, al igual que hace por los menores.
Por lo tanto, los alfas de su manada jamás han tenido que preocuparse por su celo; lo único que tienen que hacer es programar su tiempo. Sin embargo, las cosas se han ido enfriándose paulatinamente y Changbin ya no se siente con las fuerzas para hacerlo todo por sí mismo. De todas formas, le parece un esfuerzo innecesario porque está seguro de que sus alfas no vendrán a su nido a pasar su celo con él.
Sin embargo, le preocupa cómo la situación está afectando a Félix. El está pendiente y nota el desinterés de los alfas, no es el único; los demás omegas también lo ven, y aunque ellos intentan que los alfas muestren interés en el celo de Changbin, no lo consiguen.
Changbin puede sentir el malestar general de sus omegas finalmente cuando ellos no pueden soportarlo más deciden hablar con él, mostrándose agraviados. Changbin no quiere verlos tristes y desesperados por esto; ellos son omegas y saben lo importante que es un celo. Están muy indignados y no se dejan convencer por las suaves palabras de Changbin. Así que él los calma con una mentira —Ellos y yo ya hemos acordado algo.
Los omegas le creen y Changbin piensa que no debería abusar de su confianza de esta manera, pero solo quiere verlos felices y tranquilos.
Al día siguiente, les dice a los omegas que los alfas van a organizar todo esa tarde, él se dedica a comprar las cosas que necesita, ordena su habitación y pone cosas de cada alfa sacadas de su habitación sin permiso, sin tomar nada importante. Hace un nido provisional esperando que esto calme a sus omegas, él les envía un mensaje con la foto del nido, escribiendo: "Ya han preparado todo". Le duele el corazón al enviar eso.
Changbin no quiere que sus omegas estén mal, tampoco quiere que desarrollen sentimientos negativos hacia sus alfas. Así que hace este nido con cosas que normalmente los alfas no usan. Su instinto lo empuja y traiciona. Ha pasado un tiempo desde que logró percibir el aroma de sus alfas, su celo está cerca y siente la necesidad de olerlos. Se mete en la cama y olfatea las prendas robadas, se aferra a ellas y se queda dormido en su nido.
Entre las cosas que tomó Changbin está una chaqueta de Minho, una que normalmente no usa. Sin embargo, esta noche los alfas tienen un evento social y Minho quiere esa chaqueta. Jeongin y Felix no están; han salido a comprar la cena, quedan solo los alfas, Changbin y Han, quien llegó antes que los alfas pero estaba agotado y se quedó dormido en su habitación.
En el momento en que Minho describe su chaqueta mientras le pregunta a Seungmin si la tiene, Changbin sabe que está jodido. No dice nada, pero su expresión de sorpresa no pasa desapercibida para Chan, quien lo mira por un segundo.
—Changbin la tiene —dice con tranquilidad.
Minho se voltea, está enojado y es intimidante. Minho le ha dicho muchas veces a Changbin que no recoja su ropa a menos que él expresamente lo permita; Normalmente no lo permite, Minho argumenta que el aroma de Changbin es muy dulce y lo agobia.
—¿Por qué la tienes? ¡Te he dicho que no toques mis cosas!
Changbin no tiene energía para discutir; él solo no quiere que Minho entre a su habitación y vea el nido provisional que hizo. Changbin trata de detenerlo y le dice que se la entregará, pero Minho no escucha. Comienzan a forcejear en la entrada de la habitación, finalmente Minho lo empuja con brusquedad y logra entrar.
Cuando ve su chaqueta en el nido de Changbin, se enfada aún más. Está muy irritado y olvida que Han está en la habitación de al lado.
—¡Qué maldita porquería! ¡Te he dicho mil veces que dejes de poner mi ropa en tu asqueroso nido!
Changbin se queda en blanco mientras ve cómo Minho desarregla todo, toma su chaqueta y la huele; El aroma de Changbin está ahí. Minho se enfada más.
—No vas a poder usar eso —dice Seungmin desde su lugar en la puerta—, ya apesta a él, no irás oliendo a eso, ¿cierto?
Changbin tiembla al ver el enojo de Minho aumentar. Siente miedo de ser golpeado y retrocede dos pasos, está asustado, no logra reaccionar. Le tiembla todo, la imagen de Seungmin en la puerta lo afecta; siente que no tiene dónde correr y no puede esperar que él interfiera porque parece estar disfrutando del espectáculo.
—¡ERES UN MALDITO FASTIDIO! —Minho se mueve y le tira la chaqueta, azota su rostro con fuerza. Changbin no se mueve mientras la tela lo golpea, la chaqueta cae al suelo y las lágrimas de Changbin mojan su rostro también.
—¡Qué mierda les sucede! —grita Han mientras entra en la habitación. Minho se calma al verlo; no tiene cómo explicarse, había olvidado que Han se encontraba aquí.
Han toma a Changbin y lo abraza, cubriéndolo con su cuerpo. Le susurra algo en el oído, Changbin se aferra a él muy agradecido de que el omega esté aquí.
—Son imbéciles ¿o qué? —Han se voltea enojado mientras se aferra a la mano de Changbin.
Seungmin intenta aplacar la situación —Era una broma, no te alteres tanto.
Han siente que la furia aumenta quiere decir algo, entonces Chan aparece y dice —Ven, Han, hablemos de esto.
Han ve rojo, maldita sea, ni siquiera él es quien está siendo afectado aquí y es a quien todos están queriendo aplacar. Así que Han solo tira de Changbin y sale de la habitación. Justo en ese momento, la puerta de entrada se abre y Félix llega junto a Jeongin. La tensión se nota.
-¿Qué Paso? —pregunta Jeongin.
Chan quiere hablar, pero Han interrumpe y dice lo que escuchó, citando las palabras de Minho y Seungmin. El desinterés con que Chan ignoró el agravio también es señalado.
Los omegas se enfurecen, empiezan a reclamar, señalan lo poco que han visto. Los alfas no son como aquella vez que Changbin habló con ellos; son más atentos y escuchan a los omegas, también intenta calmar la situación.
Changbin ve la escena y se siente muy mal. Se seca las lágrimas y se prohíbe llorar por esto, no frente a sus omegas, se dice. Pero no puede sacar de su mente la forma en que Minho se calmó al ver a Han; cuando lo vio a él, solo hubo molestia y fastidio.
Se queda de pie mientras sus omegas lo rodean, Changbin no logra procesar los gritos que hay a su alrededor, desconectado de su realidad.
A pesar del esfuerzo de los alfas la situación empeora rápidamente, cuando Hyunjin dice —Porque están tan enojados, jamás los hemos tratado mal —los omegas pierden las ganas de seguir hablando. Ellos ni siquiera logran entender que la razón del enojo es por cómo tratan a Changbin y es en ese momento que los omegas se dan cuenta de que no sacarán nada aquí y se sienten lastimados.
—No se trata de nosotros —dice con lágrimas en los ojos Jeongin.
Durante toda esta discusión, han hablado de los desiguales que son Changbin y los alfas han seguido sacando a relucir todos los buenos actos que hacen por ellos. Es peor porque solo en ese momento los omegas se dan cuenta de la desigualdad que hay con Changbin, esta es mayor a la que ellos percibían.
Ver al Omega menor llorar aplaca a todos. Changbin regresa en si él se acerca y lo abraza, le dice que no llore, que todo está bien, que todo es un malentendido.
—Arruinaron su nido —dice Félix con la voz rota ya no tiene energía mental para ser fuerte—, el nido que ustedes le hicieron.
—Nosotros no hemos hecho nada —explica Hyunjin confundido.
El silencio hubiera sido mejor, sin embargo los alfas sienten que este problema se ocasionó por el nido de Changbin y solo dejan salir las palabras.
—Todo es culpa de Changbin. Solo tenía que decir que quería mi chaqueta y no hubiera pasado esto, pero tenía que ser desconsiderado —secunda Minho.
—De todas formas, no es como si su celo esté cerca —finaliza Chan.
Los omegas menores se miran entre sí confundidos y decepcionados. Ellos se rinden con los alfas y miran a Changbin, quien sostiene a Jeongin. El omega menor le da una mirada, Changbin puede ver la tristeza en sus ojos.
Changbin solo mira a Jeongin y luego dice lentamente —Les mentí, el nido lo hice yo.
Y eso es todo. Los omegas se rompen en llanto porque hoy en la tarde, Changbin había enviado una foto al grupo mostrando el nido que sus alfas "hicieron". También dijo que compraron cosas para él, comida y dulces. Él había dicho que los alfas hicieron cosas, cuando ellos no recordaban ni siquiera la fecha del celo de Changbin, incluso aunque estaba anotada en el pizarrón.
Los omegas se preguntan, ¿qué más Changbin se estaba guardando?, ¿en qué más había mentido?
Los alfas se quieren acercar, pero Félix les dice que se alejen. No los quieren cerca. Toman a Changbin y Jeongin y se encierran en la habitación de Han, lejos del nido destruido de Changbin. Solo pensar en ello les duele.
Changbin no llora, consuela a los omegas y les dice que todo está bien. Ellos se quedan dormidos juntos, agotados por llorar. Changbin no puede dormir esa noche piensa en todo lo que ha pasado, en el miedo que sintió de Minho y en las palabras de Seungmin. Piensa en las miradas feas que le dieron y en la forma en que lo tratan.
Sin embargo, lo que más lo perturba es recordar el miedo que sintió cuando Minho lo miró lleno de enojo. Él no debería sentirse así; su manada debía ser un lugar seguro.
Changbin se plantea por primera vez en mucho tiempo que tal vez aquí no está su lugar, no en esta manada.
La molestia de los omegas es mucha. Apenas hablan con los alfas, se ven tristes y se disculpan con Changbin por no notar las preferencias. Changbin los consuela y les dice que no es su culpa, que no tenían forma de saberlo.
Finalmente, una semana después, Changbin decide dejar la manada. Cree que es lo correcto; que los alfas no quieran estar con él no significa que no quieran a los omegas más jóvenes. Si es él quien está interfiriendo en el correcto funcionamiento de esta manada, tal vez solo debería irse, así como Chan lo dijo aquella vez.
Changbin piensa que sus omegas no deberían guardar rencor por un agravio que no les han hecho a ellos. ¿Por qué preocuparse del desamor cuando ellos son amados?
Toma la decisión, no lo habla con los omegas. Solo saca sus cosas de forma silenciosa. Desde la discusión, no ha vuelto a entrar a su habitación; duerme con Han, así que los omegas no notan cómo las cosas en la habitación de Changbin empiezan a desaparecer.
Una noche, mientras ven una película, Changbin le pide a sus omegas que muerdan sus muñecas nuevamente, ahora ya no tiene marcas de mordidas. Ellos lo hacen encantados. Él los abraza y los perfuma, también los besa y les repite cuánto los ama.
La situación en el departamento no ha mejorado, los omegas ignoran por completo a los alfas. Ellos respetan su decisión y no los fuerzan. Changbin piensa que los alfas podrán arreglar esto después de todo él ha visto lo devotos que son con los omegas; no se rendirán fácilmente, no como se rindieron con él.
Esa noche, Félix y Changbin son los últimos en dormirse. Changbin mira a su Omega con detenimiento.
—Lixie —dice—, prométeme que no me vas a odiar.
Félix parpadea confundido y sonríe —No podría odiarte nunca.
—¿Me lo prometes?
Félix asiente —Te lo prometo.
Changbin lo abraza —Te amo. Los amo tanto a todos.
Félix lo abraza sin saber que esa será la última vez que vea a Changbin.
A la mañana siguiente, Changbin limpia la habitación de los omegas para quitar su aroma del lugar. Se debe ir de forma silenciosa y le duele, pero sabe que es lo mejor. Si ve a sus omegas llorar, no podrá irse y tampoco puede quedarse aquí.
Así que se resigna y se convence de que esto es lo mejor para todos.
Algunos años después.
Han camina por el pasillo mientras habla por celular —Lixie, ¿por qué debes ser tan específico? —reclama y está tan entretenido que no nota a la persona que está frente a él.
Cuando Han alza la mirada, se sorprende al ver a Changbin. Ha pasado mucho desde la última vez que lo vio.
—Binnie —dice y sale natural.
Changbin se sorprende y al reconocer a Han, sonríe, la misma sonrisa que Han recuerda.
—¡Hannie! —Changbin se adelanta y lo abraza. Es cálido, Han percibe el aroma de Changbin y el recuerdo familiar le sacude el corazón, sin embargo, nota un ligero cambio en el aroma.
Changbin se separa y entonces recuerda algo, —Cariño, ven aquí —dice—, te presento a Han.
Es en ese momento que Han repara en la persona que está junto a Changbin, es un joven atractivo, un alfa; su aroma está en Changbin.
—Yeonjun te presentó a Han.
—Han Jisung —dice con sorpresa Yeonjun, y Han se sorprende al ver que se sabe su nombre.
—Sí, es un placer —ambos hombres se dan la mano con educación.
—Bin habla muy bien de ti; es un placer conocerte.
—El placer es mío.
—Han, este es mi esposo —dice Changbin, y Han se sorprende, "esposo"; su mirada se posa en la mano de Changbin y ve la sortija que reposa en uno de sus dedos.
Van a comer para conversar, Changbin es quien realiza la invitación. Él convence a su esposo de hacer compras después y Yeonjun acepta con rapidez.
Escogen un restaurante dentro del centro comercial. Han y Changbin hablan de muchas cosas; han pasado años desde la última vez que se vieron. Han amaba mucho a Changbin, incluso ahora ese sentimiento existe. Le gusta feliz verlo.
—Amor, iré a verificar eso —dice Yeonjun y se pone de pie. Le da una sonrisa a Han—, volveré enseguida.
Han sabe que les está dando tiempo a solas. Changbin mira a Han — ¿Cómo están los demás?
—Félix bien, vivimos juntos; Jeongin vive solo.
-¿Solo? —Changbin se sorprende.
Han asiente —Sí, todos tomamos caminos separados.
Changbin se sorprende. No hubiera esperado que eso pasara, incluso si la manada dejaba de funcionar como una, nunca imaginó que Han dejaría a Minho por lo apegados que eran.
—¿Qué pasó con Minho? —pregunta mientras toma su bebida.
—No lo sé, no mantenemos el contacto. Nadie, de hecho, mantiene contacto con los alfas.
Changbin se sorprende. Han le explica con tranquilidad —No te puedes quedar al lado de una persona que lastimó a alguien que amas. Después de que te fuiste, nos terminamos de dar cuenta de que las cosas entre nosotros no tenían solución. Sin ti, ahí no era lo mismo; ellos no estaban dispuestos a hacer algo por ti y nosotros queríamos encontrarte. Tomamos caminos separados; fue lo mejor, aunque, para serte sincero, fue tu partida la que realmente nos afectó.
El corazón de Changbin se estruja por las muchas emociones que siente. Sus omegas siempre tuvieron un espacio especial en su vida. Nunca creyó que ellos dejarían a los alfas y que él sería la causa.
-Lo siento.
Han niega con una sonrisa —No es un reclamo, Binnie; solo, ya sabes, son cosas que se deben decir. Todos entendíamos por qué te fuiste; no podíamos enojarnos. Sin embargo, aún teníamos esa sensación de no haber notado lo desagradables que eran los alfas contigo, de no haber hecho más por ti. Estábamos tan enfocados en la forma en que nos trataban a nosotros que jamás vimos la diferencia. Debió ser doloroso para ti, ¿cierto?
Changbin pone su mano sobre la mesa, y Han la toma. Los dedos de Changbin se deslizan por los nudillos de Han —Jamás los culpe de nada. En esa época yo también cometí errores y permití cosas que no debía aceptar. Eso ya no importa. Ahora nos hemos vuelto a encontrar y podemos empezar otra vez, solo si quieres.
Este omega era su omega, o al menos lo fue; Changbin lo amaba. Nunca buscó a sus omegas porque creyó que ellos se habían mantenido al lado de sus alfas, pero ellos no hicieron eso. Cuando tuvieron que escoger, escogieron a Changbin a pesar de que él los había abandonado.
Ellos podían empezar de nuevo.
— ¿Cuántos años llevan casados?
—Tres y dos de relación. Cinco en total y… —Changbin suelta la mano de Han y se toca el vientre—, estoy embarazado.
Han se sorprende, sonríe y se emociona —Un bebé, vas a tener un bebé. Ay, dios, Changbin, felicidades.
Changbin sonríe —Yeonjun dice que será niña. A mí me da igual. ¿Qué crees, Han?
—Será niña —dice con decisión.
Hablan un poco más. Es tan cómodo y cálido; hay una intimidada entre ellos que solo años de amistad pueden conseguir.
Yeonjun regresa y conversan sobre ellos dos. Finalmente, se despiden e intercambian números. Changbin le dice que pueden reunirse en un futuro, en su casa; que lleve a Félix y Jeongin con él.
Changbin le da un abrazo a Han, y finalmente se va junto a su esposo.
Han lo ve irse y siente ganas de llorar. Estuvo años preguntándose por el bienestar de Changbin. Cuando él se fue, solo les dejó una carta, una donde ponía “Hasta que no volvamos a encontrarnos”.
Han esperado mucho tiempo para encontrarse con Changbin; no solo él, los otros omegas también. Todos sintieron culpa, y les lastimaba la idea de pensar que Changbin podía tener un rencor hacia ellos por todo lo que pasaron. Pero hoy, después de verlo, Han sabía que Changbin no los odiaba.
Y estaba bien, era feliz.
Han sacó su teléfono y llamó a Félix; Tenía que contarle que se había encontrado con Changbin. Tenía que decirle que Binnie estaba bien, que era feliz. Tenía que decirle que ahora sabía con certeza que ellos no habían arruinado su vida.
