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Nerd Couture

Summary:

Tadashi Hamada es el diseñador detrás de Nerd Couture, una de las casas de moda más jóvenes e importantes en el mundo.
Al mismo tiempo es un alpha que odia su estatus, y no desea enamorarse de un omega.
A un mes de la semana de la moda, conoce a Hiro Takachiho, un joven modelo con mucho potencial, que además tiene un talento especial para ocultar su aroma a omega.

Notes:

Este fic va dedicado a todos los miembros del grupo My OTP Never Gonna Stop, por que nunca se rinden con este ship.
Un agradecimiento especial a Kassandra Scheidl y a Maika Nekrásov que pidieron un fic del omegaverse.
Espero les guste :)

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Bienvenido a Nerd Couture

Chapter Text

El aroma de un café, es como el aroma del hogar, en especial en esas mañanas en las que frío lograba colarse al atelier, y su calor era el refugio para las manos del artista que necesitaba fuerza para continuar con sus creaciones.

-Tadashi- dijo una voz femenina, llamando al pobre muchacho, que se aferraba a la taza de café que había sido colocada en frente de él. –Tadashi…-

-Eres una santa Gogo, eres una bendición bajada del cielo…-

-Tadashi, te volviste a quedarte dormido aquí- No era una pregunta, era un afirmación, pero en la voz de ella, era un reprimenda.

-Mmm…-

La chica se cruzó los brazos, claramente molesta. Él, en cambio, levantó la mirada por primera vez, haciendo un pequeño puchero.

-Sabes que eso no sirve conmigo, Hamada. Además, vas a terminar con el cuello torcido de por vida si continuas quedándote dormido sobre tu mesa de trabajo.-

-No pude evitarlo, pensé en unos nuevos diseños, y tenía que trabajar en ellos antes de que los olvidase-  respondió  Tadashi, levantándose de su asiento, para mostrarle los diseños sobre los que se había quedado dormido (y gracias a dios, no había babeado, mientras dormía).

Gogo repasó los bocetos de Tadashi, admirando los hermosos detalles de las prendas. Él, por su lado, aprovechó para sobarse su cuello, que efectivamente le dolía por la posición tan incómoda en la que había caído rendido la noche anterior. Gogo, levantó la mirada y Tadashi rápidamente fingió darle un sorbo a su café; ella solo levantó la ceja.

-Y me supongo que estos diseños los quieres agregar a la nueva colección-

Tadashi asintió con la cabeza.

La mujer soltó un largo suspiro. –Wasabi tendrá un infarto cuando se entere, suficiente trabajo ya tenemos.-

-¿Por qué le va a dar un infarto a Wasabi?- dijo una voz.

Ambos voltearon para mirar a Fred y Honey, que entraban al atelier, cada uno con su respectivo café matutino. Gogo solo les tendió los bocetos a la pareja como respuesta.

-Oh, Tadashi, ¡son hermosos! Mira este vestido, ¿lo tienes pensado con tela charmeuse? porque sería perfecto para la caída–

-Bro, son fantásticos, le vendrán muy bien a la nueva colección.- agregó Fred.

Tadashi sonrió. Aunque fue una sonrisa que no duró mucho, cuando fueron interrumpidos una vez más, por el último miembro de su grupo.

-¡No se atrevan a decirme que son nuevos diseños!- exclamó Wasabi, señalando con dedos acusadores los diseños que Fred y Honey sostenían.

Hubo un silencio entre los presentes, dándole como respuesta a Wasabi lo que se temía.

-¿Acaso alguien olvidó que ya tenemos que hacer 8 outfits, para el desfile de dentro de un mes?-

-Lo sé, Wasabi, pero confía en mí, estos nuevos diseños llevarán a un nuevo nivel esta colección- Tadashi tomó los diseños de las manos de sus amigos y se tendió a su más viejo amigo. –Sé que trabajando todos juntos, podremos hacerlo a tiempo. Ya lo hemos hecho.-

Le ofreció una pequeña sonrisa, que Wasabi no pudo evitar devolverle.

-Nos debes unas cervezas cuando toda esta locura termine-

-¡Cervezas!- gritaron todos. Tadashi solo pudo soltar una carcajada, antes de que todos comenzaran a trabajar.

 


 

-Los chicos y yo hemos decidido que vamos a salir-

Tadashi, no levantó la vista de la tela que estaba examinando en el almacén del atelier.

-Vale, diviértanse-

-También decidimos que vas a acompañarnos-

El muchacho se giró hacia Gogo, mirándola con desconcierto. Se disponía a decir algo, pero fue interrumpido por su amiga.

-No tienes permitido rehusarte-

-Gogo… no puedo, tengo que trabajar, estamos a un mes de la semana de la moda.-

-Hubieses pensando en eso antes de incluir 7 diseños más a la colección- Gogo se cruzó los brazos y se paró a lo largo de la puerta, como si quisiera bloquear la salida en caso de que Tadashi quisiera huir.

-También decidimos que hoy vas a conocer a algún lindo omega para ti-

Gogo estuvo segura que la quijada de Tadashi atravesó el suelo hasta el sótano.

-¿Están locos? No tengo tiempo para eso.- dijo Tadashi con un tono severo.

-Tadashi, por dios, ¿cuándo fue la última vez que saliste con alguien… o la última vez que tuviste sexo?-

-Hace… eso no es de tu incumbencia-

-Tadashi…-

-¡No necesito de un omega, Gogo!-

Tadashi apretó sus puños, y miró hacia el suelo. Sabía que era un Alpha, y que tarde o temprano necesitaría un omega. El instinto natural le exigía alguien a quien cuidar, a quien amar, sin embargo, él no podía con eso. Cada día de su vida, luchaba contra el instinto de poseer a alguien, el instinto salvaje que se apoderaba de él cada vez que pasaba cerca de un omega sin marcar. Había sido testigo de cómo algunos alphas se aprovechaban de los pobres omegas que no habían tomado sus supresores y emitían ese delicioso olor cargado de feromonas, que también eran la maldición de Tadashi, por eso, no solo había sido testigo, sino que había golpeado al cansancio a aquellos alphas que buscaban aprovecharse de dichos omegas. Deseaba haber nacido beta, al igual que Gogo o Wasabi, quienes se amaban más allá del instinto, que se amaban porque eran iguales.

-Lo de Ori no fue tu culpa- susurró Gogo, sabiendo perfectamente el camino que seguían los pensamientos de Tadashi.

Ori.

Ori, era una omega al que Tadashi había salvado de un alpha, un par de años atrás. La había encontrado detrás de un café, llorando por ayuda. Tadashi no había sido capaz de quedarse ahí sin hacer nada, su naturaleza por ayudar a los demás lo llevaron a quitarle al alpha que tenía encima y ella, al verse libre de su abusador pero no libre de las hormonas de su cuerpo, se había lanzado sobre Tadashi, pidiendo que tuviera sexo con ella, que le ayudase con el calor en su cuerpo. Entre las lágrimas de la omega y el fuerte aroma que emitía, terminaron por romper su poco autocontrol y la tomó ahí.

Por supuesto, Ori no estaba destinada a ser suya, aunque eso no había sido impedimento para que ella permaneciere a su lado todo el tiempo, buscando desesperadamente formar el vínculo con él. Tadashi estaba consciente de que el instinto natural la guiaba a acostarse con ella, pero todo terminó abruptamente cuando Ori encontró a su pareja destinada. Una parte de él se sintió usado y abandonado, no había sido capaz como alpha hacer feliz a un omega. No había sido capaz como humano, hacer feliz a un ser amado.

-Esa es la cosa, Gogo, desearía que lo hubiese sido-

Ella lo apretó cariñosamente el hombro. ¿Cuándo se había acercado a él?

-Iremos a “El Portal”, por si cambias de opinión- dijo ella dirigiéndose a la salida.-Tan solo piénsalo, han pasado años, Tadashi. Tú no has cometido ningún error, mereces ser feliz.-

El joven alpha se quedó solo en su almacén. Contempló las telas que tanta felicidad y distracción le ofrecían al dejarse crear bellas obras con ellas. Se preguntó si podría alguna vez podría encontrar la misma libertad y amor, no en un omega, en otra persona.

 


 

Tadashi no fue al club esa noche con sus amigos. A pesar de que más de una vez la idea pasó por su cabeza mientras trabajaba en los moldes, e incluso pasó por el lugar en su motocicleta cuando iba camino a casa, no tuvo el valor para enfrentarse a sus temores.

En cambio, se había presentado muy temprano en el atelier, con varias tazas de café encima y listo para elegir a los modelos que desfilarían con sus prendas en la Semana de la Moda de San Fransokyo.

Wasabi había llegado después de él, lo cual era extraño, ya que Gogo era la primera en llegar, lo que le hacía pensar que seguro la habían pasado muy bien anoche. Sus sospechas fueron confirmadas, cuando media hora después, Gogo y Fred habían entrado con un par de vasos extra largos de café. Atrás de ellos, iba Honey, cuya felicidad y energía no podía ser eclipsada ni por la más grande cruda del universo.

-La agencia dijo que los modelos llegarían a las 9 am. – explicó alegremente Honey. –Estoy entusiasmada, tienen modelos nuevos y todos los de esa agencia siempre han sido muy profesionales-

 

 

A las 9 am, su asistente, les comunico que ya habían llegado los primeros modelos. Todos ellos eran diferentes, lo cual era perfecto para su marca, “Nerd Couture”, ya que siempre buscaban representar diferentes cuerpos con sus atuendos.

Uno a uno, los modelos, tanto hombres, como mujeres, caminaban frente a ellos, y contestaban algunas preguntas.

Después una chica llamada Mina, que tenía mucha energía, razón por la que seguro votarían para contratarla, entro un muchacho.

-Hola, mi nombre es Hiro Takachiho-

Tadashi levantó la mirada de su curriculum, y se encontró con una sonrisa pícara, además de un par de ojos marrones que lo miraban directamente.

-¿Eres de los modelos nuevos de la agencia?- preguntó Wasabi.

-Así es, tengo tan solo 5 meses trabajando con ellos- respondió Hiro, despegando la mirada de Tadashi, para poner atención a Wasabi.

-Aquí dice que tan solo tienes 18- agregó Gogo. -¿qué te guió a la moda?

-Siempre me ha gustado la moda, los distintos enfoques que pueden tener, los distintos puntos de vista de los diseñadores, como hacen arte con una prenda que puede usarse diariamente. Además me gusta la idea de que haya distintos cuerpos que la usen, estoy consciente de que mi cuerpo es distinto al de muchos, así que quiero ser diferente, mostrar que existe la diferencia de cuerpos-

Tadashi le echó un vistazo al cuerpo del muchacho frente a él. Era delgado, pequeño, tal vez para el modelo promedio, tampoco era muy alto. Su curriculum decía que medía apenas el 1.65. Su cabello azabache estaba alborotado, como si acabase de pararse de la cama. Tadashi se preguntó si eso realmente había pasado con su cabello. Cuándo hablaba, se podía ver un pequeño hueco entre sus dientes superiores, lo que le daba una apariencia aún más joven de lo que ya era.

-Por favor, ¿podrías dar una vuelta caminando?- pidió Honey.

Así lo hizo. Su caminar era seguro, con sus hombros hacia atrás. Tenía cierto porte delicado, como si caminase hacia una persona en específico, antes de ponerla de rodillas. Vale, Tadashi no tendría que estar pensando en eso.

-Tengo entendido que ya has trabajado con IceQueen, Scottish, Frost y VikingDragon. Son marcas muy importantes, eso es sorprendente en un pequeño bro, como tú-

El comentario de Fred hizo sonrojar un poco a Hiro, quién se pasó la mano por el cabello.

-Gracias, solo trato de dar lo mejor de mí-

-¿Por qué Nerd Couture?

Los ojos morenos de Hiro se posaron nuevamente en los de Tadashi, quién había hablado por primera vez. La mirada intensa del chico lo deja sin aire, así que intentó reformular su pregunta.

-¿Por qué te interesa trabajar con nosotros?-

Hiro se mordió el labio, tomándose un segundo antes de responder.

-Siendo honesto, la ropa que ustedes hacen, es mi favorita. No es solo ropa, es arte, pero es un arte que se parece más a las personas, es para todos por igual, es humano. A veces creo que la gente se olvida de eso, de ser humanos, antes que otra cosa.-

Los cuatro se quedaron en silencio ante la respuesta, hasta que Gogó decidió decir algo.

-La mayor parte de los diseños los hace Tadashi-

Una sonrisa amplia se dibujé en el rostro de Hiro. Era una sonrisa hermosa.

-¿De verdad?-

-Será un placer trabajar contigo- salió automáticamente de la boca de Tadashi. Sus amigos lo miraron sorprendido. Él nunca decía algo así, las decisiones de los modelos se tomaban en grupo a base de votación.

Hiro se retiró agradeciendo por la oportunidad, y todos se giraron hacia Tadashi antes de que dejaran pasar al siguiente modelo.

-Tadashi Hamada, ¿estabas coqueteando?- susurró Honey.

-¿Qué? Solo le dije que sería bueno trabajar con él-

-Tú dijiste “placer”-

-Es lo mismo-

-No es lo mismo- dijo Wasabi.

-Bro, el chico te gusta-

-Lo acabamos de conocer, por dios. Solo creo que de verdad sería bueno para la línea-

-Eso no lo dudamos Tadashi, solo que nunca haces eso-

-¿Podemos cambiar de tema? Aún debemos ver a otros 3 modelos.-

Antes de que dijesen algo más, Tadashi le pidió a su asistente que dejase pasar a la siguiente persona.

Cuarenta minutos después, exhaustos de ver y votar por quienes trabajarían con ellos. Le pidieron a su asistente que avisara a la agencia con quienes trabajarían. 

 

 

 

En su estudio personal, Tadashi revisó nuevamente los curriculums de los modelos, deteniéndose en algunos detalles que le parecían interesantes. Siempre le gustaba conocer a los modelos que trabajaban con él, ya que eso le facilitaría la comunicación a la hora de trabajar. Al llegar al de Hiro, examinó su foto por largo tiempo. En su fotografía, tenía la misma sonrisa pícara que lo hacía atractivo. Siguió leyendo el resto de su archivo, que también incluía el hecho de que Hiro estudiaba robótica en el Instituto Tecnológico de San Fransokyo. “Todo un nerd, perfecto para la marca” pensó Tadashi, soltando una risita por su pequeña broma interna. Más abajo, venían otros datos básicos.

Estatus: Omega

No… no era posible. Él lo hubiese sentido. Releyó la misma línea varias veces, a sabiendas de que no cambiaría. ¿Por qué demonios Tadashi no lo había percibido? Hubiese jurado que él era un beta, tal vez usaba supresores, unos extremadamente potentes, para poder eliminar todo rastro de su estatus a un alpha.

Un alpha como Tadashi Hamada, que no podía dejar de sentirse intrigado por eso.

Y tal vez un poco atraído. “¡No!” él no va a dejarse llevar por el ego de su alpha interno que fue engañado. Además era poco profesional.

Aunque se había sentido atraído hacía él, incluso antes de saber su estatus.

Tadashi tenía muchas dudas en la cabeza, pero en ese momento, solo estaba seguro de algo. Hiro Takachiho era algo.