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Cuando amas a alguien

Summary:

Mingyu y Dokyeom comenzaron a salir hacía un par de meses, y Minghao estaba muy feliz por ellas, pero... ¿no era extraño que siguieran insistiendo en arrastrarla con ellas a todos lados?

Pensó que sería una buena oportunidad para encontrar un nuevo pasatiempo, y permitirse despejar su mente del remolino de pensamientos que la acechaban cada que estaba sola.

Era buena ocultando sus sentimientos, y ya no sabía si eso era algo digno de presumir.

Notes:

¡Heeey! Es mi primer fic publicado en este fandom y como siempre estoy nerviosa pero... ya estamos aquí (?) Estoy feliz de comenzar con un gyuseokhao fem, me divertí mucho escribiendo este prompt 🥰 Espero que les guste!

Chapter 1: Es extraño

Notes:

Me entretuve bastante haciendo las versiones fem del gyuseokhao como para no agregarlas a la historia (?)

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Minghao se había sentido extraña últimamente, y comenzaba a molestarle que esa indecisión encontrara la manera de colarse en sus obras. 

Miró el cuadro sin terminar frente a ella, haciendo una mueca con los labios, no estaba del todo satisfecha con lo que veía. 

¿Cómo se había permitido sumergirse tan profundamente en sus pensamientos como para llegar a este punto? Pasó la mirada entre el godete, lleno de colores que no recordaba haber combinado, y el lienzo,  que había perdido por completo la armonía que tenía prevista al comenzar a pintar. 

—¿Qué hice? —murmuró para sí misma, molesta.

Lanzó un suspiro que se interpuso en su camino cuando trató de respirar profundamente, como si la ligera opresión en su pecho no fuera suficiente para recordarle que algo no andaba del todo bien. 

Dejó el godete y el pincel en la mesilla que tenía junto al caballete, limpió con prisa la pintura fresca de sus manos, y lanzó el trapo al suelo. 

Comenzó a caminar en círculos por el estudio sin ser plenamente consciente de ello. Solo quería tranquilizarse.

« No puedo trabajar así », optó por dar por terminada su sesión de hoy. Aún tenía tiempo para terminar su proyecto, podía continuar después. Ya había hecho demasiados desastres por un día. 

Sacó su teléfono de la mochila, quitando el modo sin interrupciones, y una sonrisa brotó instantáneamente de sus labios en el momento que una cascada de notificaciones comenzaba a llegar: todas del chat que tenía con Mingyu y Dokyeom. 

Comenzó a limpiar su área de trabajo, asegurándose de no dejar nada fuera de lugar, mientras se ponía al día con los mensajes de sus amigas. Una que otra risa se le escapaba al escuchar los audios de Mingyu, que lloriqueaba al contarles su tragedia del día, y las decenas de stickers con besos y abrazos que Dokyeom le mandaba para consolarla, antes de comenzar a compartir un par de fotos y vídeos de ella durante sus clases. 

Una vez terminó con lo suyo, Minghao comenzó a caminar por los pasillos de su edificio, al tiempo que avisaba a las chicas que acababa de salir del taller. 

 

Min9kim:

sigo atrapada en el estudio de fotografía

ven por mí TTTT

terminé la sesión que acordé

pero me secuestraron mis compañeros para ayudarles

su modelo no llegó y no me dejan ir

sálvame TTTTT

 

thepalee:

?

diles que ya te vas

no pueden retenerte ahí

 

Min9kim:

ya les dije que tengo que irme

dijeron que solo unos minutos más

pero ya pasó media hora?

 

Kyeomieeee:

noooo! TTTTT 

Myunghoooo! rescata a mingyu por mi!

yo ya casi termino mi última lección

avísenme cuando vengan!

 

thepalee:

Ya voy por ella

nos vemos en un rato

 

Minghao soltó un resoplido al guardar el teléfono en su bolsillo. Sabía que Mingyu podía ser bastante asertiva y firme cuando trataba con otras personas, pero había momentos como este en el que simplemente buscaban aprovecharse de su gran corazón, y eso era algo que no toleraba en lo más mínimo. 

Se extrañó al llegar al aula de fotografía y encontrar la puerta abierta, con un par de alumnos murmurando fuera de ella. 

Rodó los ojos, con que de eso se trataba. 

En el momento que se acercó, los mirones parecieron haber visto a un fantasma, pues apenas y le saludaron con un gesto con la mano o la cabeza, al tiempo que observaba a Minghao abrirse paso entre sus compañeros hasta ver a Mingyu posando entre el ciclorama negro y la cámara. 

—¡Mingyu! —le llamó, captando la atención de todos en el estudio. —¡Vámonos o se hará tarde!

—¡Myunghooo! —le respondió de vuelta, con su rostro completamente iluminado. 

—Oww ¿no puedes prestárnosla otro ratito? —preguntó uno de los chicos presentes, digiéndose a Minghao con un tono bastante falso que no fue de su agrado.

—Ya tenemos un compromiso, y por lo que veo, no les falta gente sin nada que hacer ¿no sería más fácil si se rolan para modelar? Parece que están haciendo fila para tomarle fotos a Mingyu ¿les permitieron usar al mismo modelo para su trabajo?

Se hizo silencio en el lugar tras las palabras de Minghao, quien se limitó a ir hasta donde se encontraba Mingyu y decirle que tomara sus cosas.

—Hasta luego —murmuró Mingyu a sus compañeros, para después buscar rápidamente su bolso y su cámara. Minghao la tomó de la mano, y la guió hasta el pasillo, bajo la mirada de los presentes.

A pesar de la tensión en el estudio después de la llegada de Minghao, Mingyu se sintió aliviada de haber salido de ahí. Su amiga seguía apretando su mano mientras caminaban, pero era evidente que se había molestado por lo que pasó hacía unos momentos. 

—Lo siento, no debí-... 

—No estoy enfadada contigo, es solo que no puedo creer que sean tan idiotas y ni siquiera se molesten en disimularlo. 

Mingyu no era de las que se quedaban en silencio por mucho tiempo, y Minghao podía notar cuando su energía decaía casi enseguida.

Lo bueno era que también sabía cómo hacer que recobrara su brillo con rapidez.

—Deberías decirles que te den una copia de las fotos que te tomaron, quizá te sirvan para tu portafolio de modelaje —sugirió, volteando a ver el rostro sonrojado y escandalizado de Mingyu.

—¡No voy a dedicarme a modelar! ¡Ya te lo dije! 

—Vamos, ambas sabemos que te encanta hacerlo.

—¡A ti también!

—Sí, me gusta… —aceptó, frunciendo un poco los labios al pensarlo un momento —, pero es muy agotador; además, cuando eres tú o Dokyeomie, me gusta más ser quien está detrás de la cámara. 

Minghao soltó la mano de Mingyu cuando se percató de la expresión burlona en el rostro de su amiga, y el que sus orejas se toraran rojas por el furioso sonrojo que comenzaba a expandirse por ellas tampoco era de mucha ayuda. Afortunadamente, pudo fingir demencia para llamar a Dokyeom y avisarle que la verían en el patio frente a su edificio. 

El ambiente pesado que rodeaba a Minghao y Mingyu por fin se había dispersado, por lo que fue sencillo continuar con su camino entre anécdotas de su día. 

 

Mientras tanto, Dokyeom se encontraba esperando sentada en una banca vacía, aprovechó el tiempo para ordenar un poco las cosas que traía en su mochila, pues había tratado de guardar todo lo más rápido que pudo para encontrarse con las chicas, y ahora no era capaz de encontrar sus audífonos. 

—¡Hey, Dokyeomie! —le llamaron al unísono desde la distancia. 

—¡Seungkwanie! ¡Wonu! —saludó de vuelta con una marcada sonrisa en sus labios, esperando a que sus compañeras llegaran hasta donde se encontraba sentada. 

Seungkwan era una de las chicas de nuevo ingreso, y se había vuelto muy apegada a Dokyeom debido a que les había tocado compartir habitación durante ese semestre; Wonwoo era mayor que ellas, pero por su personalidad más tímida y reservada parecía serle difícil encontrar el momento para integrarse a su conversación.

—Y tú Wonu ¿qué tal va tu proyecto? Seungkwan me contó que estabas muy emocionada por eso. —Dokyeom y Seungkwan hicieron una pausa para mirarla, satisfechas con la reacción que obtuvieron de ella: su rostro se iluminó de inmediato. Cuando menos lo esperaban, Wonwoo comenzó a hablar casi sin tomar aire entre líneas, mostrándoles un par de fotografías en su teléfono y su cámara. 

Fue entonces que Seungkwan abrió la boca. 

—¡Espera, espera, espera! ¿Esa era Myunghoooo? —Prácticamente le había quitado la cámara de las manos a Wonwoo, aunque no fue muy lejos ya que aún tenía la correa alrededor de su cuello.

Dokyeom parpadeó varias veces. No sabía que Minghao conocía a Wonwoo, y vale, ella era reservada con algunas cosas pero… ¿por qué Wonwoo estaba roja hasta el cuello?

—Nos encontramos en el museo el otro día, es todo —explicó, dándole una palmada en las manos a Seungkwan para que le devolviera la cámara. 

—Oooh, claro. ¿Estás segura de que no fueron juntas? Se han estado mensajeando mucho últimamente y se han encontrado fuera de la escuela ¿no es así? —Seungkwan volteó a ver a su otra amiga, buscando una mirada de apoyo para seguir molestando a Wonwoo, pero su expresión de diversión desapareció cuando se encontró con la genuina sorpresa en los ojos de Dokyeom. 

Ups.

—¡Kyeom-ah!

Las tres chicas voltearon enseguida al reconocer esa voz. Mingyu agitaba la mano en señal de saludo mientras caminaba, prácticamente arrastrando a Minghao detrás de ella. 

Dokyeom las miró, pero ni una palabra pudo salir de sus labios. Seungkwan se percató del extraño ambiente que las envolvió, y trató de aligerarlo saludando escandalosamente a las recién llegadas.

—¡Wonu! Creí que te irías temprano hoy —comentó Minghao, soltando finalmente la mano de Mingyu para acercarse a Wonwoo. 

—Seungkwanie me secuestró y, ya sabes, es difícil decirle que no. ¿Y tú? Pensé que te encerrarías hasta tarde con tu cuadro de nuevo. 

—No me lo recuerdes —suspiró, llevando sus dedos pulgar e índice al puente de su nariz—. Simplemente no me dió la cabeza hoy para continuarlo; además, tenía que ir a rescatar a la princesa —agregó, señalando a la culpable. 

En ese momento, Minghao sintió un peso repentino sobre su espalda, haciéndole perder el equilibrio. Un par de brazos la rodeaban por el cuello, y la confusión de Wonwoo seguro era un espejo de la propia.

—¿Por qué no me saludas correctamente, Myungho? ¿Ya no me quieres? —la voz de Dokyeom le hizo cosquillas en su oído, y aunque no pudiera verla, estaba segura de que tenía una expresión infantil en su rostro.

—¡Disculpen, pero es hora de irnos! Tenemos una reunión al rato —Seungkwan tomó a Wonwoo por el brazo, haciéndole una seña con los ojos para que comenzaran a caminar. —¡Las vemos luego!

Todas se despidieron a prisa en medio de una sensación incomodidad que prefirieron no mencionar. 

Mingyu observó a Dokyeom, se había preocupado al notarla muy seria cuando llegaron, y tras preguntarle si algo andaba mal, prácticamente había corrido para echársele encima a Minghao. Ahora que las otras chicas se habían ido, parecía menos tensa, pero aún no soltaba a su amiga a pesar de sus quejas para librarse de ella. 

—¡Mingyu! ¡Quítame a tu novia de encima! 

—Ya, ya, no peleen. —Acatando su petición, tomó a Dokyeom por la cintura y la despegó de la espalda de Minghao. —Cariño ¿qué pasa? —le preguntó en un murmullo, abrazándola contra su cuerpo. Dokyeom aún parecía enfurruñada, pero podía notar ese deje de tristeza en su mirada. 

—Hablemos después —respondió de la misma manera, captando la atención de Minghao.

—¿Qué tanto se secretean? 

—Eh… nos preguntábamos si… ¿vendrías con nosotras para cenar? —improvisó Mingyu, disimulando que Dokyeom no le había sacado el aire al darle un empujón con el codo sobre su estómago. 

—Ya le había prometido a Junnie que cenaría hoy en casa. ¿Qué tal si vienen el fin de semana? Seguro le dará gusto verlas.

—¡Seguro! —respondió Dokyeom, con un tono más alto del que esperaba, arrancando una sonrisa de los labios de Minghao.

—Ya está, entonces nos vemos luego. ¡Y tú! ¡Ya no dejes que esos tontos hagan lo que quieran! —Señaló directamente a Mingyu, quien se limitó a esconderse detrás de Dokyeom, resultando en una imagen más tierna de lo esperado, pues seguía siendo más alta a pesar de las plataformas en los zapatos de su novia. 

—No lo haré —respondió bajito, con esa expresión de cachorrita regañada que a veces, sólo a veces, lograba suavizar el corazón de Minghao. 

La pareja vió a su amiga irse en dirección a la parada del autobús, manteniéndose en silencio. Mingyu seguía detrás de Dokyeom, con sus brazos alrededor de su cintura y la barbilla apoyada en su hombro. 

—¿Quieres que hablemos en otro lado? —preguntó Mingyu, liberándola por fin de su abrazo.

Dokyeom se giró hacia ella, y las manos de su novia acunaron su rostro en cuanto notó que sus ojos estaban vidriosos.

—¿Podemos ir a tu dormitorio? 

—Claro. Vamos, cariño.

Notes:

Mientras escribía, recordé un vídeo de DK enfurruñado porque algo le habían dicho, de repente se puso muy callado y se fue a sentar lejos de los demás x'DDD tengo muy marcadas en mi memoria las expresiones que hacen él y Mingyu cuando hacen pucheros, y necesitaba usarlos o no me lo perdonaría (?) aldjkdjla

No tenía planeado que apareciera Boo, pero necesitaba a alguien que molestara a Wonu y me pareció perfecto para esa tarea ♫