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Capítulo piloto: Fragmentados | League of Legends | Lector x Riven

Summary:

En medio de la noche, Riven es acechada dentro de un bar por una figura misteriosa. ¿Quién será ese sujeto, y que es lo que busca de ella?

Notes:

Capítulo piloto: Un encuentro inesperado.

Piloto escrito en 2021, finalmente ve la luz en 2024. Dependiendo cuanto apoyo reciba decidiré si convertirlo en una historia o no.

Disclaimer: Ni Riven, ni los personajes mencionados me pertenecen, son únicos y exclusivos de Riot Games.

Work Text:

Plasmada en el cielo de una fría noche, la luna llena iluminaba un pequeño pueblo joniano. Una figura misteriosa acechaba desde lo lejos a un bar. Un cantinero gordo y con tres trenzas en su barba pelirroja conocido como Gragas, limpiaba una copa de vidrio detrás de la barra cuando escuchó el vaivén de la puerta batwing principal. Sus ojos no tardaron en reconocerla; alta con una contextura atlética y un característico pelo blanquecino.

 Sus ojos no tardaron en reconocerla; alta con una contextura atlética y un característico pelo blanquecino

—Ohh. Pero miren quien decidió venir a saludar. Ha pasado tiempo, Riven. —Saludó el gordinflón sin dejar de hacer su trabajo.

—Sí... ha pasado tiempo —respondió, sentándose en uno de los taburetes frente a la barra y acomodando un bolso de cuero que llevaba en su espalda entre sus piernas y las otras dos bolsas llenas de frutas y verduras las dejó junto al asiento.

—¿Lo de "siempre"?

— Si, por favor. —Asintió en un suspiro cansado.

—¡A LA ORDEN! —exclamó, dejando el vaso que brillaba de limpieza en el estante a su espalda con el resto de jarras de cerveza.

Riven se acomodaba un mechón blanco cuando la camarera que paseaba por las mesas la reconoció.

—Oh, por dios, ¿pero qué ven mis ojos? ¿Riv? –Sus orejas de zorra se emocionaron, como si tuvieran vida propia

—Oh, por dios, ¿pero qué ven mis ojos? ¿Riv? –Sus orejas de zorra se emocionaron, como si tuvieran vida propia.

—Sí, Ahri, soy yo —afirmó con una pequeña sonrisa.

—Amiga, ¿cómo has estado? —Sus nueve colas festejaron moviéndose de un lado a otro.

—Como siempre supongo.

—¿Y qué te trae de nuevo al pueblo? Es raro verte por aquí tan tarde.

—Vine por unos recados de mi padre —dijo señalando las bolsas a su lado—. Pronto volveré a casa a trabajar en los cultivos.

—Ou... Que lastima, Hubiera sido divertido pasar un tiempo contigo ¿sabes? —Sus orejas se entristecieron.

—Otro día seguro podremos salir, Ahri. —Sonrió con tranquilidad.

Un grupo de borrachos le hicieron señas a la camarera para que tomara su orden.

—Eeey zorri--d-digo señorita, sírvanos más alcohol —Exigió uno de los ebrios revoloteando una jarra vacía.

—¡Enseguida! —Dirigió una sonrisa falsa hacia los clientes—. Ya regreso, Riv.

Luego de que Ahri se alejará, Gragas llamó la atención de Riven.

—Riven, tu trago —comentó sin ánimos, y deslizó la jarra de cerveza hasta las manos de la peliblanca.

—Gracias.

—Ni lo menciones —dijo el gordinflón comenzando a preparar tragos para los otros clientes.

Riven cerró los ojos saboreando la cerveza. Tanta tristeza y sabor. Era tan cliché pero tenía que decirlo:

—No hay nada mejor que ahogar las penas...--

—Con un poco de alcohol, ¿no es cierto? —Interrumpió una voz masculina, proveniente de un sujeto encapuchado sentado a su lado.

—¿Eh? —Riven se sorprendió, al no haber notado su presencia, se preguntó: ¿En qué momento él se había sentado junto a ella?

El enorme cantinero preguntó exaltado con mucho disgusto al escuchar la voz del individuo:

—¿¡En que momento entraste!? 

Como si el hombre ignorará la presencia del cantinero, sus palabras se dirigieron a Riven.

—Tú la del pelo blanco —llamó sin nisiquiera dignarse a mirarla—, respóndeme una simple pregunta. Esa vestimenta... ¿Puede ser que tú seas...

Ella comenzó a sudar frio, en su cabeza se preguntaba, si los Noxianos a quienes ella les había dado la espalda, finalmente la habían encontrado. Pero, ¿Por qué molestarse en busca a alguien quien supuestamente había muerto hace tiempo? ¿Ella finalmente tendría que enfrentar su amargo pasado?

El acento del hombre la confundía aún más, no podía determinar de qué lugar provenía. Riven se quedó tensa, no sabía cómo escaparse de la situación sin que nadie quedará involucrado en una pelea. Si bien tenía su espada rota dentro de la bolsa debajo del taburete, no sería buena idea tener un enfrentamiento directo por el poco espacio del bar.

» ¿Eres Riven? ¿Verdad? —Por primera vez el desconocido enfocó su mirada sobre la joven, quien, entendiendo la situación, lo único que quedaba era seguir sus instintos.

— Si, ¿Qué quieres? —contestó impulsiva y con un rastro de agresividad, sin sacar su vista del hombre ni por un momento.

El silencio se reanudo, una gran sonrisa apareció en el rostro del hombre.

—Con que al fin te encontré. —Riven apretó la jarra dispuesta a lanzárselo a la cabeza para poder sacarlo del establecimiento mientras esté estuviese mareado por el golpe.

—¿Sabes... lo difícil que fue encontrarte...? Lo cual es muy extraño viendo tu apariencia.

Riven seguía fija en su mirada esperando que le respondiera que es lo que quería de ella.

—Él me habló sobre tu apariencia a la perfección pero, nunca me dijo.

Riven se preparó para atacar mientras los ojos de él la miraron con total seriedad.

—Que tuvieras tan buenas caderas 

...

—¿EH?

—¡CIELOS! todo hubiera sido mucho más fácil si me hubiese dicho algo como: "Sabes, Riven tiene piernas hermosas, bíceps bien fuertotes y unas caderas muy anchas —comenta dibujando con las manos la silueta de Riven en el aire—. ¡Ah! Y aparte, tiene una llamativa cabellera blanca.

Riven se encontraba realmente confundida. ¿Quién era este extraño sujeto?, pero sobre todo ¿Por qué la buscaba a ella y la miraba de esa forma tan inapropiada?

» Carajo, ¿Qué pensaba el señor Asa Konte cuándo me habló sobre ti? —Los ojos de la joven se expandieron al escuchar el nombre de su padre adoptivo salir de la boca del extraño—. Decirme simplemente: "Riven, es una chica muy bella y con el pelo blanco. Sabrás quién es apenas la mires" ¡¿Y SABÉS QUE?! —exclamó irritado e histérico—. HIZO QUE YO PENSARA: ¡ENTONCES VA SER FACIL ENCONTRARLA! CLARO, HASTA QUE TE CONFUNDI CON 18 PERSONAS —Riven no lograba procesar todo lo que estaba escuchando—. QUIEN IBA A SABER QUE LAS ANCIANAS PUEDEN REALMENTE CONFUNDIR A LA GENTE SI LA MIRAS DESDE UN ÁNGULO INCORRECTO.

—¡OYE, MOCOSO DE MIERDA, DEJA DE GRITAR, ESPANTAS A MIS CLIENTE! —exclamó Gragas—. Otra vez... —pronunció derrotado.

—Oh ¿Estabas aquí, Gragas? Lo siento no te vi. —dijo, fingiendo estar despistado y se sacó la capucha.

Riven contempló con total atención los rasgos del joven que parecía ser más joven que ella, sus ojos azules pálidos eran hermosos, destacaban tanto que parecían brillar en su piel albina. Tenía una mirada dulce que sería fácil para cualquiera perderse. Ella debía de admitirlo, a primera vista, él era bastante atractivo. Aunque eso no quitaba la desconfianza que sentía en s

El cantinero suspiro molestó.

—En fin, mocoso. ¿Qué demonios te trae aquí?

—¿Así es como le hablas a un amigo de toda la vida? —declaró ofendido, con un tono triste en la voz.

Gragas chasqueó la lengua por la presencia el chico.

—¿Amigos? Que yo sepa desde que abrí mi bar en Jonia, no me has pagado ni una sola bebida de todas las que has tomado, desgraciado. Con todas las deudas que tienes conmigo me podría abrir hasta otra taberna —reveló enfadado.

—Pfff. No sé de qué hablas, yo podre ser muchas cosas, pero jamás un mal ami--

El chico fue rápidamente interrumpido por el cantinero.

—Sí, un arrogante, estafador, egoísta, ególatra, irresponsable, irritable, orgulloso, deshonesto, mentiroso, perezoso, pobre, tacaño, cobarde, un tonto sin remedio y virgen —comentó de forma burlona, haciendo mucho énfasis en el último adjetivo—. Y estoy segurísimo de que si pienso un poco más, tengo muchísimas más formas de describirte a la perfección —aclaró con cara de pocos amigos.

—Bueno, tal vez sea demasiadas cosas —admitió esquivando la mirada un momento antes de retomar su confianza iniciar—. Pero jamás de los jamases podría ser un mal amigo que le debe deudas a sus colegas. —El pelirrojo levantó una ceja sin creérselo—. Así que, ¿podrías por favor traerme una cerveza? —Gragas suspiró cansado y comenzó a preparar la bebida—. Ah, y por cierto, que esto entre nosotros —dijo, y le rodeó los hombros con el brazo para susurrarle—: Ponlo en mi cuenta. 

...

—¡HIJO DE PUTA! —El cantinero enojado agarró un barril de cerveza lleno y se preparó para lanzárselo al joven.

—¡GRAGAS, NO! —exclamó la mujer zorro quien tras escuchar la discusión fue inmediatamente a calmar la situación y se colocó entre medio de los involucrados—. ¿Que sucedió? —Miró confundida al joven y lo reconoció al instante.

El chico tras ver a Ahri empezó a lloriquear sacando un puchero.

—Ahri, Gragas otra vez se enojó conmigo —dijo tapándose la frente con el dorso de la mano de forma dramática.

—¡¿Yin?! ¡Que sorpresa! —exclamó con dulzura y frunció el ceño cuando miró al pelirrojo—. Gragas, ¿Qué dije acerca de molestarlo? ya te lo repetí muchas veces, le debemos mucho. Es gracias a Yin que pudiste abrir el negocio, ¿lo recuerdas? Ahora sé un fréljordeano bueno y discúlpate – Ahri reprendió a Gragas, y esté comenzó a maldecir entre murmullos por lo bajo.

—Lo... lo siento —dijo, apretando los dientes mientras ocultaba las ganas de matarlo que tenía.

—¡¿Cómo?! —preguntó el chico, y se llevó una mano a la oreja para supuestamente oírlo mejor—. Perdón no te escuche, ¿qué fue lo que dijiste? —dijo Yin con una sonrisa burlona llena de soberbia.

—¡NO, NO, NO, YO A VOS TE MATO! —grito Gragas, enloquecido, y volvió a agarrar el barril.

Ahri se sobresaltó y trató de calmarlo de nuevo. Yin carcajeó divertido.

—JAJAJA. Es broma, gordito. Sí te oí, te perdono, eso hacen los amigos, ¿verdad? —dijo con una gran sonrisa entre los labios.

Ahri sacudió las orejas feliz y se dispuso a abrazar a Biel desde atrás.

—Aww~ Ternurita. —El chico se sonrojó completamente al sentir la calidez de Ahri en su espalda, su falta de experiencia con las mujeres era visible, Gragas simplemente chasqueó la lengua y se dispuso a servir la bebida del joven.

Riven quien se había quedado como mera espectadora de toda la situación habló:

—¿Qué es lo que quieres de mí y cómo es que conoces a mi padre? —interrogó sin bajar la guardia en ningún momento.

—Oh, ¡es cierto! Simplemente quería conocerte —contestó—. Fui a la granja, pero tu padre, a quien por cierto conozco desde hace tiempo, me dijo que te habías ido a un pueblo cercano por un pedido de él, así que vine a buscarte y te encontré... Claro, ¡LUEGO DE FALLAR 18 VECES! —exclamó, aún estresado por pasar toda la tarde explorando la ciudad.

—Pero, ¿Por qué querrías conocerme?

—¿Acaso, no es obvio? Porque eres la hija de mi viejo amigo.

Tras terminar de hablar, otro cliente volvió a llamar a la camarera, que seguía pegada a la espalda del chico.

—Oh, disculpa, pero me llaman, ca-ri-ño~ –Ahri lo miro coquetamente, sus manos acariciaron su pecho, y el joven se estremeció por el toque. Tras notar la tensión en su cuerpo, ella sonrió maliciosamente y se acercó a su oreja, y sopló logrando erizarle cada vello de su piel mientras un leve quejido escapaba de su parte. 

Luego de terminar su jugueteo, Ahri se despidió de él guiñándole un ojo y le lanzó un beso desde lejos. Yin se sonrojó intensamente.


—Je, ¡VIRGEN! —Gragas comenzó a carcajear de forma estruendosa, recibiendo una mirada de fruncida por parte de Biel.

El joven suspiró e ignorando la risa del gordinflón enfrento a la hija de Asa Konte.

—En fin, Riven, ¿cierto? Simplemente quería conocerte y de paso avisarte que tu padre me mando a acompañarte.

—¿Acompañarme?

—Ya que iría a buscarte me dijo que volviéramos juntos mañana a la mañana que él nos estaría esperando con su clásico estofado —contó. A Yin se le hacía agua la boca de tan solo imaginarse el almuerzo que tendría al siguiente día.

Riven, aun desconfiando de él se dispuso a terminar su cerveza, siendo seguida por el joven quien había sido reconocido como Yin. Una vez terminaron la bebida, ella agarró sus cosas y ambos se despidieron de Gragas y Ahri para luego abandonar el bar. 

Fuera de la taberna, Riven contempló la luna un momento y volvió a retomar su camino hacia el lugar que se había convertido en su hogar. Llegaría a la mañana si solo se detenía a dormir un rato a mitad del recorrido. Durante la caminata, ambos permanecieron en silencio hasta que Yin sintió la necesidad crucial de matar la tensión del ambiente.

—¿Tienes planeado parar en alguna posada? —dijo con curiosidad.

—No —respondió cortante.

—¿Entonces no descansaras?

—Claro que sí, pero lo haré en el camino —explicó sin quitar la vista del camino.

—¿No sería mejor descansar aquí?

—Tal vez, pero si lo hiciera llegaríamos de noche y el almuerzo se desperdiciaría.

—Oh, tienes razón.

Otra vez reinó el silenció, solo podían escuchar el sonido de sus pisadas y los chirridos producidos por algunas clases de insectos. Cuando estuvieron cerca de la salida del pequeño pueblo, Riven fue quien decidió romper el silencio.

—Sabes... esto es incomodó —dijo acariciándose el cuello.

—Justo pensaba lo mismo. —Yin sonrió forzoso—. Quieres... ¿Quieres hablar sobre algo?

Riven pensó unos segundos, y lanzó la bomba:

—¿Quién eres? Y ¿Cómo conociste a mi padre? —preguntó sin titubeos.

—Soy un vagabundo —admitió sin rechistar—, y a tu padre... digamos que lo conocí el día en que decidi convertirme en uno —explicó con un tono nostálgico, sin duda pensar sobre el primer encuentro le trajo varios recuerdos.

—Entiendo, tengo que admitir que me sorprende que nunca me hablara de ti.

—Supongo que nunca se dio la ocasión, hace años no veía a Asa Konte —declaró, admirando como las farolas que daban a la ciudad poco a poco se hacían menos frecuentes en el camino.

—A todo esto, ¿cuál es tu edad? —preguntó e inclinó la cabeza hacía adelante para mirarlo a los ojos, los cuales parecían brillar en el frío anochecer.

—¡Que maleducada! Eso no se pregunta —reprendió antes de comenzar a reír—. Tengo 24... si no mal recuerdo —dijo sin estar del todo seguro. Riven pareció sorprenderse, o eso supuso al ver como sus cejas se elevaron.

—Wow debo de admitir que pareces más joven.

—Si me lo dicen seguido —dijo entre sonrisas—. ¿Y tu señorita?

—Eso no se le pregunta a una dama —respondió, fingiendo ofenderse y compartieron una carcajada—. Tengo 26.

Yin se detuvo en seco, completamente anonadado.

— ¡¿ES EN SERIO?! Tú también pareces mucho más joven de lo que eres. Claro, salvó por el pelo de anciana. Pero de todas formas, pensaba que tenías entre 19 a 22 años —declaró con sorpresa.

Riven arqueó una ceja.

—¿Pelo de anciana? Si así es como coqueteas ahora entiendo porque sigues siendo virgen —bromeó, ahora sí, un poco ofendida.

—Ugh, golpe bajo. Te doy el punto está vez —dijo derrotado, pero la sonrisa volvió a aparecer en él—. En serio, pareces más joven.

—Pff, sí como no —ella le golpeó ligeramente su hombro—. Si sigues alagándome vas a hacer que me sonroje.

Yin se reía mientras sobaba el lugar donde recibió el puñetazo. Fue débil, pero aún así lo sintió, Riven era bastante más fuerte de lo que podía aparentar en un principio.

—Jajaja. No es un halago, estoy hablando en serio —dijo entre risas.

Con el ambiente mucho más cómodo que antes, ambos hablaron de cualquier tema que se les ocurrieran en el camino, hablaron tanto que el tiempo transcurrió sin que se dieran cuenta. No fue hasta que comenzaron a sentir cansados que notaron lo tarde que era. Riven y Biel acordaron descansar un rato fuera del camino en un campo abierto cerca de un rio. Armaron una fogata para calentarse y se quedaron pensando en cómo podrían hacer camas provisorias para poder dormir. A Yin se le ocurrió una idea.

—Toma. —Se quitó el abrigo holgado que traía y se lo colocó en la espalda a Riven. A Riven no le dio tiempo de rechazar la oferta cuando él se sacó una almohada de la mochila que traía en la espalda y se la entregó. Todo lo hizo tan rápido que Riven no tuvo tiempo de reaccionar.

—Te lo agradezco, Yin, pero esto no es necesario, con que encuentre un árbol puedo dormirme contra él —comentó con una ligera sonrisa, con un mal gusto en la boca de que le diera tantas comodidades—. Además, ¿no tienes frio sin tu abrigo? —preguntó, notando que debajo del saco el ropaje superior de Yin era muy ligero, constaba de una remera ajustada sin mangas que marcaba su musculatura trabajada. Riven se perdió unos segundos siguiendo sus abdominales, pero rápidamente retomó la atención devuelta a sus ojos.

—Nah, tranquila, insisto, sé lo incomodo que puede ser dormir en un árbol —dijo, y dejó la mochila a un lado de la fogata encima de un tronco cortado—. Además ¿lo olvidaste? Soy un vagabundo puedo acostarme en cualquier sitio y me dormiré al instante. Aprovecha está oportunidad para dormir cómodamente en la naturaleza —comentó con una ligera sonrisa.

—Está bien, lo tomare por hoy, gracias. —respondió, correspondiendo el gesto.

—Montaré guardia primero —señaló Yin, sentándose en un tronco tirado que funcionaba como asiento.

—¿Eh? —Riven lo miró confundida.

—¿Qué sucede? —Ladeó la cabeza ligeramente.

—Si vamos a hacer guardia entonces podríamos compartir el abrigo ¿No lo crees?

—¿No te incomoda?

—Me colocaste el abrigo sin preguntarme y ahora te preocupas si me incomoda compartirlo —dijo Riven.

—Oh claro tienes razón, lo siento, lo hice por costumbre —comentó demostrando cierta nostalgia en su voz.

«¿Por costumbre?» Tranquilo no lo decía enserio. Claro que no me molesta compartirlo —le asegura con una sonrisa tranquilizadora—. Llámame aproximadamente en una hora y tomaré el turno sin problema.

—¡Está bien! que descanses, Riven —señaló con calma.

—Gracias, Yin. —Ella le agradeció y cerró los ojos dispuesta a dormir.

Tras una hora, Yin despertó a la dormida peliblanca, quien tomó su turno de vigilancia sin rechistar. Tal y como lo había dicho el joven hombre, no tardó ni 3 minutos en comenzar a roncar tras acostarse cómodamente cerca de la fogata. 

Luego de media hora, el sol comenzó a salir. De pronto, cuando Riven se sintió aliviada de que no pasara absolutamente nada a su alrededor, comenzó a escuchar ruidos extraños viniendo de arbustos cercanos. Estaba segura de que podía escuchar voces y pisadas pesadas acercarse. Rápidamente, se puso en guardia al sentir que algo grande se acercaba. Dos personas con aspecto de bandidos salieron de los arbustos corriendo mientras gritaban desesperados.

—¡CORRAN AHÍ VIENE! KYAAAA —grito con una voz muy afeminada el bandido alto y fortachón.

—¡OLVIDATE DE ELLOS, USEMOSLOS COMO DISTRACCIÓN! —exclamó el bandido bajo y delgado, y corrieron alrededor del "campamento" construido por Yin y Riven.

Riven no entendía muy bien lo que pasaba, sin embargo, sabía que algo peligroso los perseguía. Abrió el bolso de cuero al cual durmió abrazada y tomó la empuñadura de una espada. Al sacarla, mostró que estaba rota en pedazos irregulares conectados a la guarda. Volteó el bolso y pequeños trozos del resto de la espada aterrizaron sobre la tierra. 

Volvió a ponerse en guardia, esta vez "armada" mientras esperaba a que "esa cosa" apareciera. Las pisadas dejaron de escucharse. Reino un silencio absoluto, Riven solo podía oír el sonido de su respiración y los ahora casi silenciosos ronquidos de Biel.

Ella espero... espero y espero, pero nada ocurría. Tras el pasar de los minutos, los pájaros que habían huido por el enorme estruendo de pisadas volvieron a cantar. Riven se relajó, bajó el arma y fue en busca de todos los pedazos faltantes esparcidos en el suelo, no sin antes ver como su compañero seguía durmiendo plácidamente. Al parecer tenía un sueño verdaderamente profundo.

 Fue entonces cuando se distrajo que una enorme figura negra con ojos rojos y grandes cuernos salió desde los arbustos arremetiendo contra Riven, ella reaccionó a tiempo y logró soltar los trozos justo a tiempo para poder amortiguar el golpe con s...

Fue entonces cuando se distrajo que una enorme figura negra con ojos rojos y grandes cuernos salió desde los arbustos arremetiendo contra Riven, ella reaccionó a tiempo y logró soltar los trozos justo a tiempo para poder amortiguar el golpe con su espada. La hizo retroceder por el impacto. Tras recomponerse, notó que se enfrentaba ni más ni menos que a un minotauro.

Comprendiendo la situación, Riven se preparó para hacer su siguiente movimiento

Comprendiendo la situación, Riven se preparó para hacer su siguiente movimiento. Se desplazó con rapidez cerca del enemigo y levantó la espada, generando una explosión de energía que aturdió al minotauro negro.

La espada rota comenzó a resplandecer y los fragmentos los cuales se encontraban en el suelo comenzaron a flotar y se fusionaron con la espada, completándola. Era de un tamaño gigantesco comparado a la contextura pequeña de Riven siendo más de la mitad de su cuerpo. 

Con la espada completa entre sus manos, aprovechó que el monstruo seguía aturdido y le conectó dos cortes horizontales en el pecho, que si bien no eran tan profundos como para matarlo si lo lastimó bastante. Tras terminar sus tajos volvió a concretar un corte, pero esta vez uno horizontal en cada pierna, evitando que la bestia pudiera levantarse. Y con un último esfuerzo, saltó girando su espada y lo golpeó con la parte plana en la cabeza. 

El gran minotauro cayó inconsciente al suelo, generando un gran estruendo que hizo que Yin se levantara de un salto.

—¡WOAH! ¿Qué demonios fue ese ruido? —preguntó, cubriendo sus ojos cegados por la luz del sol.

Se despabiló al instante cuando notó al enorme monstruo que se encontraba tirado en el suelo cubierto de heridas.

—¡DEMONIOS! ¿Qué es eso? —preguntó boquiabierto.

—Un Minotauro —respondió Riven, limpiándose las manchas de sangre en sus manos en el rio—. Al parecer estaba persiguiendo a un par de bandidos y nos usaron como distracción.

—Oh Ya veo... ¿Lo comemos? —La miró con inocencia.

—¿Qué? —Su rostro mostraba una completa confusión.

—Es un minotauro así que viene de la familia de las vacas, ¿no? Aparte, no he comido nada desde hace dos días, así que... —Yin sonreía como un niño en un puesto de dulces.

—Supongo que tienes algo de razón... aunque para que sepas, yo no comeré esa cosa —dijo algo asqueada.

—Jejeje, está bien ¡más para mí! —Sacó un cuchillo de la mochila para EJECUTAR "dignamente" a la "vaca"—. Gracias por la comida —agradeció a quien sabe quien, y procedió con el acto.

Luego del muy necesario sacrificio del minotauro para satisfacer el hambre de Biel, este se dispuso a cocinar la carne lentamente. Sentada en el tronco, Riven miró sorprendida los cortes precisos que le hacía al minotauro, pareciese que no era la primera vez que lo hacía, sin embargo, pensó que lo mejor era no preguntar. Mientras lo veía condimentar la carne con cosas que iba sacando de su mochila, una pregunta se formó en su cabeza.

—¿No se supone que comeríamos una vez llegáramos con mi padre? 

—Si, pero no es bueno caminar con el estómago vació —comentó, y le ofreció un trozo de carne clavado en un palo de madera—. ¿Segura no quieres?

Riven debía de admitir que el aroma era muy apetitoso, pero no estaba del todo segura si esa carne era realmente comestible. No fue sino hasta que lo vio disfrutar la comida que le rugió el estómago y cambio de parecer.

—¡Ejem! ¡ejem! —Riven se aclaró la garganta—. Tal vez darle un bocado no sea tan malo —dijo aceptando el trozo de carne, el cual degusto con muchas ganas. Riven abrió los ojos con sorpresa, la carne era más delicioso de lo que se había imaginado. Lo devoró extasiada para poder pedir otra ración.

—Se ve que te gustó —dijo Yin, sentándose frente a ella en la tierra.

—Siendo sincera, supero mis expectativas —admitió, disfrutando la comida.

—Lo sé, a mí también me sorprendió la primera vez —compartió entre risas.

—¿Primera vez? ¿No es la primera vez que comes un minotauro?

—Para serte sincero, no. Un día estaba muriéndome de hambre en pleno desierto y fue entonces cuando lo vi, un gran minotauro dorado. No tarde en convertirlo en comida —dijo con mucho orgullo—. Al principio no sabía si era comestible, pero tenía el estómago tan vacío que dejé las dudas y me lo tragué. Sabía que podía saber mejor por lo que invente una receta para que combinara bien con la carne y salió esto. —Sus ojos brillaban al observar su "obra de arte".

—Espera, el minotauro fue bastante duro, ¿Cómo hiciste para cazarlo?

—Oh, sí, son muy fuertes, pero son demasiados estúpidos. Cayó fácilmente en una trampa, así que fue fácil matarlo —explicó, y arrancó un trozo de carne en el palo con los dientes.

—Así que, sabes cazar y eres un buen cocinero, interesante —dijo con una ligera sonrisa—. Dime: ¿Qué tal te manejas con los cultivos?

—¿Qué tal te manejas con los cultivos? —repitió, y Riven se echó a reír.

—Y ahora comediante, eres el paquete completo. Jajaja. —Se reían a carcajadas.

—En realidad, no soy muy bueno con los cultivos.

—Tal vez podría darte un par de lecciones de agricultura una vez que lleguemos. 

—Te lo agradecería demasiado. —Ambos compartieron una sonrisa. Él se levantó del suelo—. Veo que ya terminaste de comer, ¿qué tal si nos ponemos en marcha? —dijo, estirando sus articulaciones.

—Claro, vamos —habló al mismo tiempo que tomaba sus bolsos.

—¿No se te hace pesado llevar eso? —preguntó con la intensión de ayudar a cargar sus cosas.

—No, llevar este tipo de peso es normal para mí, pero agradezco el gesto.

—Esta bien, no te preocupes, me gusta ayudar —dijo, tomando una de las bolsas de encargo. – Sabes a veces un poco de ayuda puede aligerar las cargas más pesadas. —Riven sonrió—. Llegaremos dentro de un par de horas. Ya no puedo esperar por probar la clásica comida de Asa Konte —comento Yin relamiéndose los labios.

—Acabamos de terminar de comer, ¿y ya estás pensando en comida? 

—¿Puedes culparme? hace mucho que no como comida que no sean mis experimentos raros con animales exóticos. 

—Guau, ¿de verdad? Entonces no puedo culparte —concordó Riven con una sonrisa.

Yin quedó prendido en su rostro, recién se daba cuenta del llamativo color miel de los ojos Riven. Era agradable tener algo de compañía luego de tanto tiempo vagando sin rumbo, se preguntaba; desde hace cuánto tiempo no se había reído de verdad disfrutando de la compañía de alguien más, por alguna razón estar con Riven, era cómodo, como si de alguna forma se sentía reflejado en ella.

Pero... ¿En que? ¿En que se parece?

 

En que ambos... al igual que la espada de Riven están...

Fragmentados.

 

Fin del Piloto 2021.

 

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