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Corazón de Cupido

Summary:

Cupido Nirei tiene una misión: Hacer, por todos los medios posibles, que ese humano del parche y aretes se enamore.

Notes:

Voy a acabar esta historia o me mato, primer aviso.

Chapter 1: Saludos

Chapter Text

SuNi

 

Escondido entre las nubes, el pequeño ángel mira con detalle las hermosas decoraciones, telas finas color durazno pálido colgando de entre los pilares, decoraciones de tulipanes rosa pastel, la música suave y romántica proveniente de la pequeña banda de violines y piano.

 

La novia parecía una muñeca vistiendo un hermoso vestido blanco salido de un cuento de hadas, el novio parecido a un caballero robusto y fuerte como un oso. Una pareja contrastante, pero cuyas sonrisas eran tan deslumbrantes como el mismo sol naciente. En este momento, son solo ellos dos, es su día, el comienzo de una larga vida de amor, respeto, complicaciones, pero apoyo mutuo.

 

Secando las grandes lágrimas de su rostro, el ángel felicito a la pareja en secreto.

 

“¡Otro grandioso éxito! ¡¡Me alegra tanto que el clima fuera perfecto hoy!!”

 

Con una mirada llena de cariño, el ángel le sonrió a la feliz pareja casada.

 

“Les deseo felicidad para el resto de sus vidas”

 

Y luego de aquella pequeña bendición, el ángel extendió sus alas blancas y emprendió vuelo de regreso a los cielos.

 

“¡¡Muy bien, otro trabajo bien hecho!!”

 

Navegando los cielos, el ángel saco una pequeña libreta, en ella estaban los registros de todos sus objetivos. Marco como completado el nombre del hombre apenas casado. Una sonrisa llena de satisfacción del ángel de cabello dorado se dibujó en su rostro con dulces pecas sobre la nariz.

 


 

Pasando por las puertas doradas de los cielos, el ángel se abrió paso entre los territorios del cielo, hasta llegar al jardín de la diosa del amor, el lugar donde nació.

 

“Buenos días Nire-kun”

 

“¡Buenos días Ishiki-san!”

 

“¿Ya tienes tu papeleo listo?”

 

“¡Por supuesto! ¡Lo termine en el camino de vuelta!”

 

“Tan eficaz como siempre”

 

Luego de entregar su papeleo, Nirei entro a la sede del jardín, donde el resto de cupidos se reunían para entregar los informes de su desempeño o simplemente descansar.

 

“¡¡Nire-chan!!”

 

Un par de alas se envolvieron alrededor del pequeño ángel, abrazando su cintura, una barbilla recargándose en su hombro derecho.

 

“¡Kiryu-senpai!”

 

“Finalmente estas de vuelta! Es muy aburrido aquí sin ti, mi pequeño cupido”

 

El cupido de cabello rosado froto su mejilla contra la del cupido menor, como si estuviera saludando a su pequeño y adorable hermano menor. Las mejillas de ambos (pero sobre todo de Nirei) estaban sonrojadas como las fresas. Nirei era especialmente susceptible a las muestras de afecto físicas, un comportamiento extraño para un cupido.

 

“N-No exageres, Kiryu-senpai, sabes bien que solo he estado haciendo mi trabajo”

 

La sonrisa relajada de Kiryu nunca abandonó su rostro, sin embargo, ahora lucia vacía y tenebrosa. El escalofrió que recorrido por la espalda de Nirei fue una advertencia venida de la experiencia.

 

“Nire-chan, se supone que deberías estar tomando tu descanso.”

 

“Eh… Bueno, sobre eso”

 

“¿aja?”

 

“Es que, tenía uh poco de trabajo acumulado, por lo que mejor pospuse mis… vacaciones”

 

“Nire-chan. ¿Cuántas vacaciones acumuladas tienes ya?”

 

“...”

 

“Nire-chan”

 

“¡N-No puedo simplemente ignorar los corazones humanos!”

 

Separándose de su superior, Nirei le dio la espalda.

 

“...Existen millones de corazones humanos esperando amar y ser amados. ¡¡Nuestro trabajo es hacer que el amor florezca entre los humanos!!”

 

“Y tienes razón, esa es la razón por la que existimos. Sin embargo, te estas sobre exigiendo, Nire-chan”

 

Colocando su mano en la cintura de Nirei, Kiryu llevo a Nirei a pasear por el jardín del amor, la zona administrativa estaba a reventar de cupidos volando de un lado a otro, completando papeleo, recibiendo, entregando y terminando sus registros.

 

“No eres el único cupido, mira, ¡somos muchos! todos hijos de nuestra madre la diosa del amor, todos tenemos la misión de ayudar a los humanos, sin embargo, nosotros también tenemos descansos, por eso somos varios, cuando uno descansa, otro toma su relevo, nunca se descuida nuestra labor. Así que, no deberías preocuparte por el trabajo en tus descansos”

 

“P-Pero…”

 

“¡Sin peros! Tú, más que nadie, ¡mereces un digno descanso!!”

 

La mirada de incredulidad, sorpresa y confusión de Nirei casi hace que Kiryu le apretara sus suaves mejillas.

 

“¿Yo? Pero si yo-”

 

“No me vengas con tu humildad ahora jovencito, hace dos siglos que naciste, ¡y desde entonces has sido de los cupidos más diligentes y eficaces que existen! A este ritmo, incluso pronto me superaras.”

 

La ansiedad creció en el pecho de Nire. Kiryu era uno de los cupidos más antiguos de la diosa desde el cambio de enfoque que el cielo tomo desde el milenio pasado gracias a la guerra antigua de dioses. Kiryu fue uno de los cupidos más competentes de todos, sus flechas eran sinónimo de amor eterno y fidelidad. 

 

En aquella época, cuando el amor entre los humanos parecía haber desaparecido, Kiryu fue la esperanza que aquellos tiempos requirieron, por lo que fue recompensado por sus arduos siglos y siglos de trabajo duro siendo elevado de posición a mano derecha de la diosa, sin embargo, Kiryu se negó. Prefirió volverse un cupido veterano, instruyendo a los novatos recién nacidos, a opinión de Nirei, era un trabajo perfecto para Kiryu, pues es una persona amable y paciente que se toma su tiempo en instruir correctamente a los polluelos.

 

Al menos ese fue el caso de Nirei, un cupido de alas pequeñas, torpe y débil que no podía hacer bien su trabajo, hasta que Kiryu personalmente lo entrenó diligentemente con mucha paciencia y esfuerzo, hasta que finalmente pudo realizar trabajo de campo.

 

Que lo compararan con una leyenda tan grande como lo es Kiryu, incluso asegurando que lo superaría en el futuro, era una blasfemia total, una falta de respeto que Nirei no podía aceptar.

 

“¡¡No diga eso!! ¡Nunca podría superar a Kiryu-senpai! Sin ofender, pero solo está exagerando”

 

“Nire-chan. Se que mi historial puede intimidar, pero a pesar de lo glorioso que puede sonar, yo también me tomaba mis descansos cada vez que podía. Y aunque mis flechas fueran certeza de una unión eterna, en realidad eran muy pocas si te das cuenta.”

 

Caminando el uno al lado del otro por los senderos floreados de tulipanes rosas, el cupido mayor le mostro los cientos de cupidos descansando sobre las nubes, sobre las flores, sobre las camas de dulce y suave paja, sobre el tierno y cálido césped, algunos jugando con otros cupidos, y otros simplemente relajándose volando.

 

“Mis números no eran altos, aunque el amor que cosechaba era suficiente increíblemente alto, lo cierto es que cada vez me fue difícil encontrar la pareja indicada para mi objetivo, ya sabes lo complicado que es el amor. Y más en ese tiempo donde las amantes y las infidelidades eran la norma. Mi fama viene de haber encontrado un oasis en el medio del desierto”

 

“¡Aun así es increíble!! ¡¡Por favor no desmerite sus logros de esa manera!!”

 

La terquedad y respeto puro y honesto que el pequeño cupido sentía por Kiryu hizo muy feliz al cupido pelirosa. Le dedico una cariñosa sonrisa.

 

“Gracias. Nire-chan, por eso eres mi favorito”

 

Tomo su mano, y juntos volaron hasta una cómoda y solitaria nube, solo ellos dos, sentados y acurrucados el uno con el otro.

 

“Mi punto es, tienes mucho potencial Nire-chan. ¿y sabes por qué?”

 

Nirei negó con la cabeza.

 

“A diferencia de mí, desde que naciste, has tenido una racha perfecta de amor honesto y sincero. No has tomado ni un solo descanso, todos los días trabajas y siempre cumples con tu papeleo en tiempo y forma. Es por eso que tus flechas son siempre 100% efectivas: porque dedicas todo tu corazón a cada objetivo que se te asigna.”

 

Sus grandes ojos se iluminaron, ser alabado y felicitado no era un sentimiento común en Nirei, si, era eficiente y bueno en su trabajo, pero eso era solo su manera de compensarle a sus objetivos humanos por sufrir la desgracia de tener a Nirei como su cupido.

 

Nire Akihiko, a diferencia de los demás cupidos, no es nada especial. Para empezar, posee unas alas más pequeñas de lo normal. Es cierto que cada cupido tiene alas diferentes, pequeñas, grandes, con formas distintas, con plumas distintas, pero las de Nirei (a su opinión) eran demasiado pequeñas, parecían más de adorno que alas reales. Su cabello no es como los querubines de cabello con rizos rubio platino, era un rubio normal rizado y corto. Su piel no era como la porcelana, tenía un saludable color nada pálido, pero las pecas en su rostro son imperfecciones dignas de burlas. Sus ojos no podían ser más corrientes, a diferencia del resto de cupidos, el no poseía ojos hermosos como diamantes, ojos azules como el cielo, rosas como los tulipanes, o verdes esmeralda como los de Kiryu, simples y sencillos ojos castaños sin nada que recalcar. 

 

¿Quién quisiera tener un cupido tan simplón?

 

Pero por, sobre todo, sus flechas no poseían talento para generar amor instantáneo, por eso debe esforzarse el triple para asegurar que su objetivo pueda encontrar al amor de su vida, lento pero seguro, fuerte y eterno.

 

Nirei es, y siempre ha sido un cupido defectuoso, lo sabe, aunque nadie se lo haya dicho directamente.

 

“Muchas gracias, Kiryu-senpai”

 

“Nire-chan”

 

Acariciando su cabello dorado, Kiryu le dedico una mirada dulce.

 

“Se que no me crees, pero te prometo que vales más de lo que crees, por eso te pido que descanses, incluso nuestra jefa se toma descansos.”

 

“¿Enserio?”

 

“¿porque crees que rechace ser su mano derecha? La jefa puede llegar a ser perezosa de vez en cuando”

 

Ambos rieron dulcemente.

 

“Gracias por los consejos Kiryu-senpai. E-Es vergonzoso, pero me hace muy feliz tus cumplidos”

 

“Awww. ¡¡Eres extra adorable Nire-chan!!”

 

Se abalanzó sobre Nire, abrazándolo como a un bebé.

 

“¡¡Aahh!! ¡K-Kiryu-senpai! ¡espera! ¡e-eso hace cosquillas!”

 

Risas dulces y alegres fueron todo lo que lleno la burbuja que ambos habían creado, donde solo ellos dos se divertían. Hasta que una fuerza externa rompió la burbuja.

 

“¿Kiryu Mitsuki? ¿Nirei Akihiko?”

 

En menos de un segundo, Kiryu se pone en alerta, colocándose frente a Nirei, alzando su brazo para protegerlo.

 

Un cupido con un atuendo militar y un sombrero de soldado ocultando todo su cabello se presentó ante ellos.

 

“¿Qué es lo que quieres?”

 

“Señor, lamento la molestia, pero la jefa los está llamando”

Kiryu frunció el ceño, mientras que Nirei comenzó a temblar.

 

“¿La diosa?”

 

“¿L-L-La diosa?! ¡¿Espera, a mi t-t-también?!”

 

El cupido con grandes alas asintió.

 

“No hay tiempo para explicar, por favor síganme”

 

Sin dejarles otra opción, el cupido salió volando. El par de amigos decidió seguirla, pero Kiryu no soltó la mano de Nirei en todo el trayecto.

 


 

Una isla privada flotante, cascadas de montañas dejaban caer agua a los extremos de la isla. En el medio una figura de gran tamaño yacía sobre una gigante cama de algodón y plumas de cisne, un velo rosado cubre su hermosa figura, al menos hasta que un par de cupidos lo abren, dejando ver su gloriosa forma.

 

“Diosa, los he traído tal como me ordeno.”

 

Una figura masculina que irradiaba un brillo rosado natural, movimientos elegantes y seductores seguidos de una risa sensual, pero a la vez cálida. Su piel pálida sin imperfecciones era parecida a la porcelana, ojos azules como la inmensidad del cielo tan brillantes como los diamantes debajo de grandes y largas pestañas; cabello negro largo que a mitad del largo se volvía completamente rosado, lacio sin frizz que se extendía por todo el suelo e incluso algunos mechones colgaban por la cama. Vistiendo un hermoso vestido de seda que muestra sus hombros desnudos y sus largas y hermosas piernas.

 

La diosa del amor: Tsubaki.

 

Otros 6 cupidos de cabello rosa similar al de la diosa la rodean, trayendo bocadillos como fruta fresca, otros se encargaban de trabajo de oficina sobre una nube, y el cupido militar se colocó a su lado, defendiendo y protegiendo la entrada al hogar privado de la diosa.

 

Kiryu y Nirei se arrodillaron inmediatamente, mostrando sus respetos a técnicamente su madre. Kiryu con una naturalidad evidente de alguien quien ha estado a su servicio desde tiempos oscuros, y Nirei con los nerviosismos evidentes de un joven novato de tan solo dos siglos de edad.

 

“Diosa, es un honor volver a verla”

 

“¡¡Kiryu-chan!! ¡¡Te extrañe tanto!!”

 

El mencionado se levantó, sonriendo perezosamente.

 

“Veo que sigue tan hermoso como siempre, sin duda no hay diosa que se le pueda comparar”

 

“¡¡Aawww!! No sabes cómo extrañe esa lengua tuya, siempre usando las palabras correctas. Como esperaba de mi precioso hijo.”

 

Ninguno de los cupidos poseía sangre de la diosa, pero al ser creaciones suyas, todos compartían un lazo espiritual con la diosa, en cierta forma siendo esta su madre, sin embargo, dependía de cada cupido que tipo de relación deseaban tener con la diosa.

 

“Pero has sido muy malo, no has venido a visitarme, Kiryu-chan”

 

“Lo siento” Dijo con una sonrisa que no mostraba ni una pizca de arrepentimiento. “He estado haciendo mi trabajo, por eso siempre estoy ocupado. Además, cuando vengo a saludar, resulta que siempre esta con cierto apuesto dios, ¿o me equivoco?”

 

El juguetón dios cerro los labios y mostro un puchero lastimero, sus mejillas se sonrojaron y acepto la derrota.

 

“Siempre tan astuto” Él se aclaró la garganta. “De todos modos, tampoco te mande a llamar solo para saludar”

 

“Ya me lo imaginaba” Con una pose más relajada, Kiryu abrió sus alas. “Lo que quiero saber, es que hace mi lindo aprendiz aquí también”

 

Kiryu señalo a su pequeño ángel rubio, quien aún seguía arrodillado, ansioso y temeroso de ver a la figura de autoridad más grande de la existencia de los cupidos.

 

“Bien, empecemos por partes”

 

Tomando una posición de lado en su asiento, la diosa invoco un espejo con su mano, el cual mostro la tierra desde un ángulo alejado de ella.

 

“Ha surgido un problema”

 

Las alas de Kiryu se contrajeron, su mirada relajada se volvió fría, tensa, una mirada de tiempos antiguos.

 

“Tranquilo, no vamos a ir a la guerra de nuevo, al menos no por ahora” Dijo soltando una dulce carcajadas.

 

Kiryu finalmente pudo volver a respirar.

 

“Mas que un problema, es un dolor de cabeza”

 

Un cupido le entrego a Kiryu una carpeta de objetivo, sin embargo, a diferencia de las carpetas humanas las cuales son color durazno, esta era de un rojo intenso.

 

“Hay un humano, un humano que se está volviendo un dolor de cabeza andante”

 

Kiryu abrió la carpeta, perdiendo el aliento al leer los registros.

 

“Mil quinientos ochenta y seis cupidos han trabajado con este humano desde hace 17 años?!”

 

Nirei, quien seguía inclinado en el suelo, alzo la mirada con horror.

 

El ultimo humano que les dio tanta pelea a los cupidos, fue un hombre de corazón frio de hace 3 siglos, tomo 120 cupidos lograr cosechar un poco de amor de él, y quien finalmente logró hacer que el amor floreciera en ese humano, por supuesto, fue Kiryu.

 

Mas de 100 cupidos en un solo humano era una locura, pero ¿más de mil quinientos cupidos?, en solo 17 años? Era un nivel de insanidad nunca antes vista.

 

“Con todo respeto, diosa, estos números son ridículos, este humano claramente no posee un frasco de amor romántico, ¿porque trabajan con alguien que no puede sentir amor romántico?”

 

“Cuidado con esa boca, créeme que, si ese fuera el caso, esto ya se abría solucionado rápidamente.”

 

La hermosa doncella se cruzó de brazos.

 

“Toda la información está en el documento. Este humano sin duda tiene un frasco de amor romántico, y ni siquiera es que sea un frasco pequeño, no, tenemos casi la certeza de que posee el frasco más grande que jamás se haya visto en la historia.”

 

Kiryu agito las alas levemente, sintiendo una incomodidad en las alas por ansiedad de la situación, su garganta picaba, pero se obligo a tragar saliva para calmar la irritante sensación.

 

“¿…Que tan grande?”

 

La diosa elevo su mano a 2 metros de Kiryu. El cupido de ojos esmeraldas se quedo estupefacto, abriendo la boca y los ojos en incredulidad.

 

“Eso es imposible”

 

“Y, sin embargo, es cierto.”

 

“Los frascos de amor romántico no superan la altura física del humano al cual pertenezca”

 

“Exactamente”

 

La diosa del amor peino sus largos cabellos entre sus elegantes dedos.

 

“¿Sabes que es lo más asombroso? El frasco se sigue llenando, y no se desborda, porque el frasco sigue creciendo.”

 

“¿Como es posible que un humano pueda tener tanto amor romántico dentro de sí, pero nunca experimentarlo?”

 

“Es preocupante, ¿verdad?”

 

“Y mucho”

 

Tsubaki suspiro, dejando salir toda su frustración, agotamiento y cansancio. Los cupidos miraron con preocupación a su amado dios, quien les dedico una sonrisa para calmar su honesta preocupación.

 

“Estoy desesperado, al principio envié a muchos cupidos, cupidos competentes, cuando eso no funciono, envié cupidos con un récord casi perfecto, cientos de cupidos, incluso envié a mis cupidos personales, pero ninguno le hizo cosquillas.”

 

Todos los cupidos de cabello rosado, excepto Kiryu, bajaron la cabeza en señal de humillación.

 

“¿Por eso me llamaste? Sabes que estoy retirado, además, si es tan asombroso como todos aseguran, es imposible que mis flechas funcionen.”

 

La diosa sonrió, lamiendo sus labios rojos como las cerezas.

 

“Primero que nada, incluso con tu retiro, tienes la obligación de trabajar si te lo pido, hijo mío.” La sonrisa fría de la diosa congeló a todos menos a Kiryu.

 

“Segundo, por supuesto que soy consciente de ello. Por eso no te lo estoy pidiendo a ti.”

 

Extendió su gloriosa y gran mano hacia el pequeño cupido rubio que seguía con las rodillas sobre el suelo.

 

“Nirei Akihiko, tú eres el cupido perfecto para esta labor”

 

“¿Que?”

 

“¡¿QUE?!”

 

Estiro sus alas en menos de un segundo, un reflejo de su propia sorpresa. El cupido con cabello castaño claro y ondulado le entrego toda la información de ese humano.

 

“No sé cómo pasaste un siglo fuera de mi vista, tienes el récord más limpio que haya visto en el último milenio. No solo has logrado que todos tus objetivos encuentren amor, también te aseguras que la relación siga floreciendo hasta el final de sus vidas. Debo decir que tus métodos son pocos convencionales, sin embargo, veo potencial en ti, mi lindo cupido”

 

Nirei, quien nunca había sido alabado por alguien que no fuera Kiryu o la señorita del papeleo, se sintió en las nubes. La misma diosa, técnicamente su madre, estaba viendo potencial en él, la figura de autoridad más grande de todas estaba finalmente felicitando sus logros.

 

“Déjate de alabanzas diosa, sabemos muy bien que te quedaste sin opciones”

 

Pero por supuesto, era demasiado bueno para ser verdad. Nirei se sintió tonto, por supuesto que Kiryu tenía razón. Su trabajo no habría sido visto si no fuera por la desesperante situación.

 

Y, aun así, no pudo evitar sentir el dolor punzante en su pecho. Se encogió de hombros.

 

“No, espera, Nire-chan, no era mi intención-”

 

“Nirei Akihiko, ven aquí”

 

La diosa Tsubaki extendió su mano. El pequeño ángel, mostrando una timidez adorable, voló hasta estar de pie sobre la mano de su diosa.

 

“Escucha atentamente mi niño, independientemente de las razones, eres el único cupido al cual le puedo encargar este trabajo.”

 

La diosa extendió el dedo índice de su mano libre, con el cual acaricio con cuidado la cabeza de Nirei.

 

“Lo siento, pero no puedo darte la opción de rechazar este trabajo”

 

Nirei, quien no supo cómo responder, abrió el portafolio. La foto de un joven adulto de cabello castaño cereza, muy guapo, sonreía, pero no parecía especialmente feliz, era como ver una máscara bien preparada. Incluso ese único ojo que mostraba, carecía del brillo normal en los humanos.

 

Quería saber, deseaba saber porque este humano era capaz de generar tanto amor, pero nunca haberlo experimentado.

 

Recordó como sus viejos objetivos se encontraban varados en la incertidumbre de la soledad, sus miradas tristes y desoladas del miedo al rechazo, la ansiedad del dolor y el anhelo por amar y ser amado, todos y cada uno de sus humanos fueron y son valiosos para Nirei, pues cada uno de ellos le mostro lo que el amor puede hacer.

 

Por eso no puede dejar solo a un humano que evidentemente desea amar, pero es incapaz de hacerlo. Un sentimiento de frustración inundo el corazón de Nirei, este hombre, no sabe que está mal en él, pero quiere ayudarlo de alguna manera.

 

Y es que así siempre ha sido, independientemente del reconocimiento que consiga con ello, Nirei ama su trabajo, porque trabajar por el bien del amor es lo que más feliz hace a Nirei.

 

Con un brillo de determinación en sus ojos, Nirei alzo su pecho, llevo su mano izquierda sobre su corazón y asintió.

 

“Hare mi mejor trabajo, para que este humano pueda amar”

 

La diosa del amor atesoro su convicción.

 

“Tendrás a tu disposición todo lo que pidas, no es una misión sencilla. Pero te deseo la mejor de las suertes”

 

“Muchas gracias, mi señora”

 

Volviendo a su naturaleza nerviosa, Nirei jugo con sus propios dedos.

 

“De hecho, ¿será posible que me permitan todo el historial del humano?”

 

“Lo tienes en tus manos”

 

“No”

 

Un brillo tenebroso se asomó en esos grandes y oscuros ojos. La mirada tímida y casi temerosa ya no estaba, dejando solamente una intrigante emoción en su rostro que solo podía ser explicado como: el hambre por conocimiento.

 

“Me refiero al historial completo, desde que Suo Hayato nació hasta el día de hoy.

 

Todos los cupidos presentes sintieron un escalofrió en las alas.

 

La diosa simplemente rio.

 


 

Nirei Akihiko es, en muchos aspectos, un cupido poco convencional. Sus flechas no tienen suficiente poder de amor como para que sus objetivos caigan enamorados al instante. Por lo que, para compensar la falta de talento natural, Nirei utiliza todos los medios a su disposición.

 

Han pasado 2 semanas desde que acepto la misión, Nirei entiende la gravedad del trabajo que tiene entre manos, sin embargo, por muy riesgoso que sea, no quiere ser descuidado, hará su trabajo como siempre lo ha hecho: aprendiendo.

 

Las flechas de cupido siempre son suficientes para que un humano desarrolle atracción por otro ser humano, sin embargo, solo es eso, una mera atracción inicial lo suficientemente fuerte como para desarrollar un enamoramiento, pero para lograr que el amor florezca es necesario que se cumplan ciertos requisitos.

 

El tipo ideal. La mayoría de humanos tienen ciertas preferencias físicas para una posible pareja, esto no significa que una persona salga exclusivamente con otros que se vean de la manera que les gusta; el amor supera la apariencia física, sin embargo, es importante tener en cuenta las preferencias. Puede que sujeto A prefiera las personas rellenas y a sujeto B las personas delgadas, ambos están bien por tener una preferencia, lo que no está bien es degradar a otros por no cumplir con sus preferencias, por eso hay que tener mucho cuidado con ese aspecto.

 

En esta situación, las preferencias físicas son un papel fundamental, por lo que Nirei toma nota.

 

Otro aspecto de suma importancia es la personalidad. 

 

La apariencia está bien, sin embargo, nadie quiere ser pareja de alguien que tenga una personalidad insoportable. Y aunque esto es cierto, no todas las personalidades son compatibles entre sí, por ejemplo: se da el caso de sujeto A quien tiene una personalidad brillante y ruidosa; lo evidente seria encontrar un compañero que tenga una personalidad similar, sin embargo, resulta que a sujeto A le gusta alguien con una personalidad más tímida y temerosa.

 

A veces hay gente con personalidades similares que son perfectos el uno para el otro, y a veces personas que se complementan al ser completamente opuestos.

 

Esos son solo algunos aspectos que Nirei Akihiko investiga arduamente antes de lanzar alguna flecha. Pero todo es necesario: aspecto, preferencias, personalidad, valores, gustos, aficiones, problemas, historial. Todo, absolutamente todo es fundamental para el éxito amoroso.

 

Por lo que desde hace 2 semanas Nirei ha pasado día y noche observando, analizando y aprendiendo sobre su objetivo: Suo Hayato.

 

Gracias a que es un ser del cielo, Nirei no puede ser visto por los humanos, lo que significa que es capaz de espiar la rutina de Suo Hayato sin interrupciones y completamente de frente.

 

Usualmente no está tan cerca de sus objetivos (más por un sentido de autocontrol), pero la situación lo amerita. Entonces, Nirei ha vigilado a su objetivo por ya por dos semanas completas, ¿qué es lo que ha descubierto?

 

Primero, leyó todo el historial de Suo Hayato, desde el día en que nació hasta la semana pasada. Eso le tomo 5 días enteros sin descanso.

 

La información no tenía nada particular que resaltar. Suo viene de una familia estable, sus padres son un poco distantes sin embargo siempre lo han amado y nunca le ha faltado nada gracias a la posición económica de su familia.

 

Heredo los buenos genes de su madre por lo que es increíblemente atractivo: piel blanca y clara sin imperfecciones como granos, cicatrices o quemaduras por el sol. Cabello lacio color castaño rojizo, sedoso y brillante, que es corto por arriba pero que cubre su nuca hacia abajo. Pestañas largas en ojos preciosos color rojizo. Nariz recta y larga, sin ninguna desviación. Una sonrisa hermosa, voz melodiosa, alto (1.80/5’11) y una personalidad intrigante.

 

Lo más resaltante (aparte de su apariencia casi fuera de este mundo), era el parche en su ojo y los aretes que nunca se quitaba excepto para dormir. Suo Hayato es ciego de su ojo derecho por nacimiento, sin embargo, a simple vista no lo parece, por lo que Nirei no entiende la razón por la cual lo usa.

 

¿Será por costumbre? Su registro dice que desde que le diagnosticaron ceguera, siempre ha usado un parche.

 

Nirei pensó mientras escribe en su libreta.

 

Aunque tampoco sé porque usa esos aretes. Pero se le ven bien, combinan mucho con su estilo.

 

La investigación de campo también es importante, después de todo, los registros de vida de un humano pueden decir una cosa, pero siempre es mejor seguir de cerca al humano para llegar a conocerle.

 

Lo que logró descubrir de Suo Hayato gracias a la investigación de campo fue: Es demasiado popular.

 

Esto también estaba escrito en los registros, desde que tuvo contacto con el mundo exterior, el amor infantil de la niñez ya tocaba la puerta de Suo Hayato. A los 6 años fue el primer registro de la aparición del “frasco del amor romántico” de Suo; para ese entonces Suo Hayato ya tenía muchos pretendientes, los cuales solo fueron creciendo y cambiando a lo largo de los años. 

 

Suo siempre ha sido popular, en la infancia, adolescencia y adultez.

 

Con 23 años de edad, Suo Hayato poseía un gran número de personas enamoradas de él, independientemente del género, Suo Hayato robaba los corazones de la gente sin siquiera intentarlo.

 

El problema es, que no importa quien le expresara su amor eterno, Suo nunca aceptaba los sentimientos de nadie. Lo cual no es extraño, lo extraño es que nunca, en toda su vida, nadie ha llamado su atención, ni siquiera un poco.

 

Es evidente que todos los cupidos anteriores intentaron hacerle enamorarse, pero al final solo lograron que otros humanos terminaran con un corazón roto o con un amor unilateral sin esperanzas. 

 

Es un completo desastre a opinión de Nirei.

 

Actualmente, el número de personas con sentimientos hacia él ha disminuido significativamente, pero sigue siendo elevado, todo porque sigue soltero y nunca ha aceptado a nadie. Lo cual se ve reflejado en cómo es popular en su trabajo, en el vecindario y en la calle cuando solo está caminando. Mantiene la esperanza de la gente elevada pues no hay nadie aún que haya cautivado su corazón.

 

Siempre hay alguien que cae ante su belleza y su aura misteriosa e inalcanzable.

 

Nirei lo observo, día y noche con sumo detalle a Suo. Hasta finalmente sentirse satisfecho. Todo lo que queda, es continuar con el siguiente paso.

 

“Suo-san, eres raro, ¿lo sabias?”

 

Flotando frente a él, de cabeza, Nirei dejo de escribir en su libreta. El turno laboral de Suo había terminado hace una hora y finalmente estaban en casa. Suo se encuentra sentado en su sofá, tomando té de manzana a la canela con unos pastelitos de té como acompañamiento.

 

“Un misterio andante. Eres popular, pero en realidad tienes muy pocos amigos. Sonríes, pero no te ves feliz en absoluto”

 

Agitando las alas Nirei cruza los brazos detrás de su espalda, volando de izquierda a derecha sin apartar la mirada de Suo.

 

“...Suo-san”

 

El mencionado no se inmuto, después de todo Suo era incapaz de verlo.

 

“¿Como puedo ayudarte?”

 


 

Nirei finalmente tenía un plan, uno bastante arriesgado, pero analizando las anteriores estrategias utilizadas, tenía que ser más atrevido, más valiente, más tonto.

 

No sabe exactamente cuánto tiempo tiene, pero debería ser suficiente para poder tomarse el tiempo de encontrar a alguien que encaje con todas las casillas de Suo. Gracias a su ardua investigación, ya podía hacerse una idea del tipo de persona de la Suo podría llegar a enamorarse, sin embargo, debido a la inexactitud por la nula experiencia romántica de Suo, nada aseguraba que en realidad eso iba a funcionar…

 

Pero no podía darse el lujo de no intentarlo, después de todo el “frasco del amor romántico” de Suo seguía creciendo.

 

El exceso de amor en su frasco parece ser estable por el momento, sin embargo, ni siquiera la diosa sabe si su frasco seguirá creciendo, o si llegaría a tener un límite, pero si lo hace y se llena hasta reventar… 

 

Suo podría morir.

 

El cuerpo humano no está diseñado para contener tanto amor que no se deje salir. Por eso Nirei no puede permitirse fallar. Tal vez solo conozca a Suo desde hace poco, pero literalmente conoce la historia de su vida, ha llegado a simpatizar con él, como usualmente lo hace con cada humano con el que trabaja.

 

La vida humana, a opinión de Nirei, es hermosa en cada aspecto de ella.

 

Los humanos nacen sin entender lo que son o para que sirven, pero ellos crecen, se desarrollan, ellos cambian. Un humano no es el mismo con cada año que pasa, el tiempo avanza y con ello los humanos también. 

 

Ellos crean, ellos destruyen, ellos aman y ellos odia. Nirei ama a los humanos, por eso no se va a rendir con ninguno.

 

No quiere que Suo muera.

 

Desea verlo feliz con el amor de su vida.

 

Para salvarlo, Nirei se volverá el cupido más estúpido de todos los cielos.

 


 

Era en contra de las reglas.

 

Nirei sabía muy bien que estaba completamente prohibido revelarse frente a los humanos, los cupidos son seres puros del cielo que no deben ser percibidos por los humanos, son reglas establecidas por el cielo que aplican para todos los seres.

 

¿Significa esto que nunca se ha roto esta ley? 

 

No, existen historias sobres seres que rompieron esta regla, incluso se dice que los mismos dioses lo han hecho.

 

Esto es nuevo para Nirei, siempre había sido bueno, haciendo su trabajo de la manera más honesta, por lo que una gran ansiedad inunda su corazón. La cobardía y miedo que siempre tiene al tal vez llegar a fallar en su misión le reconforto de cierta manera.

 

Esto también es nuevo para él, nunca ha interactuado con un humano. Se siente igual que conocer a una celebridad en persona.

 

“¡¡Ahhh!! ¿Qué hago? ¿Cómo debería presentarme? ¿Le digo buenos días?”

 

Volando alrededor de Suo, quien estaba pacíficamente tomando su té de la mañana. Era el día libre de Suo, lo cual por supuesto que Nirei sabia, tenía que aprovechar esta oportunidad, sin embargo, los nervios impedían a Nirei actuar.

 

“E-En estos casos primero se tiene que presentar uno mismo, ¿verdad?!”

 

Aleteo sus alas lo más rápido posible.

 

“¡T-Tengo que decirle que no vengo a lastimarlo!! Pero, de todos modos, será muy raro para él, ¿verdad? ¡¡Lo último que quiero es asustarlo!! ¡¡Aaahh!!”

 

El sonido de platos siendo levantados alertó a Nirei, Suo estaba limpiando sus platos, lo que significa que ira a meditar de nuevo.

 

El habito de la meditación de Suo era algo que el mismo Nirei admiraba, sin embargo, este tomaba muchas horas del tiempo de Suo, así que, si comenzaba su meditación, Nirei dispondrá de menos tiempo para trabajar.

 

Por lo que, sin estar listo para nada, Nirei se colocó una pulsera de oro con un pequeño corazón en el medio rosado.

 

“Ahh!! ¡¡Como sea!!”

 

Y entonces una explosión de luz se presentó frente a Suo. Pequeños destellos de luz amarilla que desaparecían con pequeñas partículas de luz parecidas a la brillantina, donde una pequeña y delgada figura se mostro frente a Suo, extendiendo sus alas, manteniendo sus dos pequeñas manos juntas.

 

El ojo rojizo se abrió como nunca antes lo había hecho, la sorpresa y confusión se dibujó en su rostro. Sin embargo, no soltó ni un solo grito o sonido que mostrara susto o sorpresa.

 

Flotando frente a Suo, Nirei aleteo sus alas más, mirando a Suo con una sonrisa antes de inclinarse hacia el frente para saludar.

 

“¡Saludos, Humano!”

 

La vergüenza inundo el rostro de Nirei, no estaba acostumbrado a hablar de esa manera.

 

“¡N-No tengas miedo! ¡No estoy aquí para lastimarte! E-Eh.”

 

El humano frente a él no movió ni un solo musculo, lo cual incremento los nervios del pequeño cupido Nirei.

 

“¡Se que tienes muchas preguntas, pero las responderé todas! Solo necesito que este calmado y tranquilo, ¿sí?”

 

Suo siguió sin moverse, su boca estaba levemente abierta, pero aparte de eso, seguía con la misma expresión sin decir ni una sola palabra.

 

“Oh, bueno, veo que ya está bastante calmado, ¿no?” Soltó una risa de los nervios.

 

El silencio persistente estaba asustaste a Nirei.

 

“Espera, ¿tal vez sea que no me ves? El aparato puede que no haya funcionado correctamente, ¿Puedes verme?”

 

Lentamente, Suo asintió, cerrando los labios.

 

“Oh, e-eso es bueno” Nirei tartamudeo, no pudo evitar jugar con sus propios dedos, desviando la mirada a todas direcciones.

 

¿Por qué no está reaccionando? ¿Es esto normal? ¡¿Que hago ahora?!

 

Tratando con todas sus fuerzas de no entrar en pánico, Nirei continúo hablando.

 

“Este… Señor… ¿Tiene alguna pregunta…?”

 

“De hecho, si, tengo una.”

 

La repentina voz de Suo asusto de sobremanera a Nirei, quien perdió el equilibrio de su vuelo, dejando caer su arco y su libreta al suelo, la cual soltó varias hojas al suelo, provocando un desastre.

 

“HIIIII!” Nirei chilló.

 

“¡Lo siento! ¡Lo siento mucho! ¡¡No era mi intención!! ¡Es que me asuste! ¡Solo deme un segundo!”

 

Sin querer pasar más vergüenza, Nirei se apresuró a recoger sus objetos. Manos rápidas pero torpes, no pudo evitar dejar caer algunos objetos luego de recogerlos por los nervios. Su cabeza era un desastre y sus mejillas ardían por la vergüenza de su inmensa torpeza.

 

Nirei quería esconderse debajo una roca.

 

“Toma”

 

Una mano se extendió frente a él, entregándole su preciada libreta.

“¡Oh! ¡Muchas gracias!”

 

“No es nada.”

 

Las gentiles acciones calmaron un poco a Nirei. Una vez termino de recoger todo, Nirei se levantó del suelo gracias a la ayuda de Suo.

 

“M-Muchas gracias Suo-san”

 

El mencionado alzo una ceja.

 

“Conoces mi nombre”

 

No era una pregunta, era una afirmación, lo cual le recordó a Nirei la situación en la que se encontraban.

 

“¡A-Ah! ¡Si! ¡Está bien! ¡Responderé a todo lo que quiera saber Suo-san!”

 

Nirei sonrió, intentando verse lo más confiable posible, después de todo solo estaba ahí para ayudar a Suo. A este punto, no tenía nada que ocultar, por lo que contestaria cualquier pregunta sin dudarlo.

 

“Entonces”

 

Dos manos masculinas pero delgadas con dedos largos pero suaves tomaron las dos manos de Nire, sosteniéndolas juntas dándoles un pequeño apretón. Nirei confundido vio sus manos antes de ver a Suo, encontrándose con la penetrante mirada de Suo.

 

“¿Cuál es tu nombre?”

 

“¿Eh? ¡Oh! ¡Es Nirei Akihiko!”

 

“Nire-kun…”

 

Repitió su nombre un cariño extraño, como si el nombre de Nirei en la boca de Suo fuera miel dulce y pura.

 

“Nire-kun”

 

“¿S-Sí?”

 

“¿Tienes pareja?”

 

“¿Eh?”

 

El único ojo visible de Suo tenía un brillo intenso que Nirei en el poco tiempo que lo había estado observando, nunca había visto antes. Un brillo que Nirei ya había visto en otros ojos, en sus anteriores humanos, que solo ve cuando sus objetivos finalmente están…

 

“¿¡EH?!”