Actions

Work Header

No sé que poner aquí.

Summary:

JingHeng Week. Day 1: Reunion

— ¿No había mencionado que apuñaló a uno de los preceptores la última vez? —comentó Stelle— Dudo que ellos estén contentos con eso, de por sí ya odiaban a Dan Heng antes… aunque estoy segura de que Jing Yuan ya hizo algo al respecto.

—Oh cierto… —murmuró Marzo y miró a Stelle con la misma sorpresa— Jing Yuan —soltó en un susurro, como si fuera una información más que obvia para todos en la mesa.

Luego de unos segundos de silencio, Sunday fue testigo de cómo ambas lograron conectar la misma neurona. Ambas sonrieron con suficiencia y rieron entre ellas como dos pequeños diablillos antes de terminar su desayuno rápidamente.

o...

A veces, el nerviosismo por tan sólo pensar en ver a alguien te quita el apetito.
Eso es lo que le pasa a nuestro querido Dan Heng! Stelle y Marzo idean un pequeño plan para quitarle los nervios de encima.

Sunday se ve involucrado y termina siendo un pequeña pandorga que vuela cada vez que es arrastrado por esas dos.

Notes:

Solo quiero decir algo, si esperas algo fabuloso porque esto tiene más de 2.500 palabras, reconsidéralo.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Dan Heng se sentía demasiado nervioso.

 

Su estómago le estaba jugando una mala pasada, se contraía y luego se estiraba anormalmente debido al nerviosismo. Estaba seguro de que, lo que fuera que comiese, no podría pasar más allá de su garganta.

 

No era normal para él estar tan nervioso, ¡Él era el guardia del Expreso Astral! ¿Desde cuándo se ponía tan nervioso? No podía dejar se inquietarse con tan sólo pensar en volver a Luofu, no después de lo que pasó la última vez en la prisión de los grilletes. Tuvo mucha suerte de tener a Stelle como acompañante.

 

 — ¿Dan Heng? —la voz de Himeko resonó en sus oídos— ¿te encuentras bien? no has tocado tu comida.

 

Dan Heng desvió los ojos de su plato de comida y los dirigió a Himeko. El hecho de que haya tenido que parpadear unas cuantas veces para enfocar su rostro debió ser suficiente para darse cuenta de que, efectivamente, había algo mal. Sin embargo, cuando abrió la boca para hablar, lo que salió fue un simple “Si, no tengo mucha hambre, eso es todo”. La forma en que Himeko lo siguió mirando con el ceño fruncido significó que tal vez no se veía tan bien.

 

De la misma forma, podía sentir otra mirada sobre él, o más bien, una que miraba su plato con tortillas de papas fijamente. Dan Heng desvió sus ojos de los de Himeko y miró a Sunday, él se sobresaltó y sus alas se contrajeron con nerviosismo.  Dan Heng tomó su plato y lo colocó junto al de Sunday. 

 

—N-no hay necesidad —habló Sunday con un nerviosismo palpable— usted aún no ha comido nada.

 

Dan Heng negó con la cabeza y susurró “es muy pesado” antes de levantarse e irse a la sala de Archivos. Ignoró por completo las voces de Marzo y Stelle que lo llamaban y se encerró por un tiempo.

 

Ambas muchachas se miraron mutuamente y soltaron un suspiro.

 

— ¿le dolerá el estómago? —se preguntó Marzo.

 

—No seas boba, los vidyadhara no se enferman tan fácilmente. 

 

— ¡Oye! —gritó. Welt tuvo que intervenir antes de que comenzaran a discutir.

 

— ¿Y si está nervioso? —comenzó Sunday, tanto Marzo como Stelle dejaron de discutir y lo miraron con curiosidad, él se sobresaltó— sólo digo, cuando fuimos a lavatopía luego de Penacony se veía bastante alerta, tengo entendido que era por lo que pasó con los insectos de la propagación hace unos años según me informaron. —siguió— Mencionaron que la última vez que fueron al Luofu tuvieron una experiencia no muy satisfactoria, por lo que…

 

Sunday se encogió de hombros ante las miradas fijas de ambas muchachas. La comprensión llegó a ambas y volvieron a mirarse de nuevo. Los ojos de Stelle se abrieron como platos luego de unos segundos.

 

— ¿No había mencionado que apuñaló a uno de los preceptores la última vez? —comentó Stelle— Dudo que ellos estén contentos con eso, de por sí ya odiaban a Dan Heng antes… aunque estoy segura de que Jing Yuan ya hizo algo al respecto.

 

—Oh cierto… —murmuró Marzo y miró a Stelle con la misma sorpresa— Jing Yuan —soltó en un susurro, como si fuera una información más que obvia para todos en la mesa.

 

Luego de unos segundos de silencio, Sunday fue testigo de cómo ambas lograron conectar la misma neurona. Ambas sonrieron con suficiencia y rieron entre ellas como dos pequeños diablillos antes de terminar su desayuno rápidamente.

 

Ahora fueron Himeko y Welt los que se miraron mutuamente, al parecer Sunday no fue el único que no entendió la situación. Eso lo asustaba un poco.

 

—Chicas… —habló Welt— lo que sea que estén planeando, háganlo con cabeza. No me gustaría volver a ver a Pom-Pom enojado porque huyeron de Dan Heng completamente empapadas por todos los vagones.

 

Stelle se enderezó y colocó su mano firme sobre su frente “no se preocupe Sr. Yang. Ahora conocemos nuestros límites”

 

—Mentirosa —susurró Marzo y Stelle pateó su silla con fuerza. 

 

Ambas comenzaron a discutir y robarse mutuamente su comida. Sunday aún no estaba del todo acostumbrado, sin embargo, no sentía ningún tipo de mala intención en su peleas, por lo que no se preocupó del todo.

 

—Sunday —lo llamó Stelle, quién estaba ocupada picando la comida de Marzo sin su permiso— ¿nos quieres ayudar en algo? —preguntó. Sunday ladeó la cabeza inconscientemente, con curiosidad.

 

 

 

Dan Heng pasó las siguientes horas encerrado en los archivos actualizando la red. Luego de los sucesos en Penacony y de que la situación se tranquilizara entre ellos, Dan Heng le preguntó a Sunday si estaba de acuerdo en que le haga una entrevista sobre Penacony y los halovianos para llenar los Archivos.

 

Tomó su cuaderno de notas y le echó un vistazo. Marcó palabras clave y tachó otras hasta tener un resumen útil. Comenzó a cansarse cada vez más en poco tiempo lo que derivó a que su forma vidyadhara se manifestara sin aviso.

 

Su cola se materializó, verde y con una cantidad hermosa de escamas brillantes. Se movió de un lado a otro, golpeando el suelo rítmicamente manifestando su ansiedad.

 

Sus orejas puntiagudas se movieron un poco al captar voces fuera de su habitación. Podía distinguir claramente a Stelle y Marzo discutiendo en susurros a través de la puerta. No fue hasta que una tercera voz se unió que ambas se callaron, unos segundos después, alguien tocó la puerta tres veces.

 

— ¿Dan Heng? —era Sunday— lamento molestarte, me gustaría saber si puedo hablar contigo, ¿puedo pasar?

 

La cola de Dan Heng, iba de una lado a otro, rozando el suelo mientras pensaba. No parecía tan mala idea dejarlo pasar ahora que estaba llenando la parte de Penacony.

 

—Puedes pasar.

 

La puerta de los archivos se abrió, Sunday estaba de pie con Stelle y marzo detrás, sin embargo, en cuanto dio un paso adelante en la sala, la puerta se cerró en sus narices.

 

Sunday suspiró y dejó caer los hombros con cansancio.

 

—Ellas son… demasiado energéticas

 

Dan Heng sonrió “¿Necesitas preguntarme algo?” 

 

Sunday le devolvió la sonrisa y se rascó la nuca y el cuello algo apenado “bueno, sobre eso-

 

—¡Pijamada! —La puerta de la sala de archivos se abrió, Marzo y Stelle gritaron a la vez, se lanzaron sobre Sunday y los tres cayeron al suelo de golpe. Dan Heng miró la escena con dolor.

 

—Frío Dragón Joven, se encuentra cordialmente invitado a nuestra pijamada en mi habitación —habló Stelle con orgullo y miró a Dan Heng a los ojos. Él se mantuvo en silencio por unos segundos.

 

—...lo haré sólo si dejan respirar a Sunday.

Ambas lo miraron confundidas, hasta que unos segundos después se dan cuenta de quién está debajo de ellas y se ponen de pié. Sunday levanta la cabeza del suelo con el flequillo revuelto y un golpe en la frente.

 

Dan Heng a veces piensa que Sunday es demasiado indulgente con ellas.

 

 

 

 Sunday y Dan Heng fueron arrastrados a la habitación de Stelle poco después, Marzo congeló algo de agua de magia himnonubes para la frente de Sunday antes de seguir a Stelle a la cocina y volver con varios aperitivos minutos después.

 

—No tengo hambre —comentó Dan Heng.

 

—Es por eso que yo y Himeko preparamos sopa ligera para ti —respondió Marzo y colocó el plato frente a él. —no te preocupes, vigilé que Himeko no le ponga nada raro.

 

Stelle trajo una bandeja con bebidas personalizadas para cada uno y dejó una taza de té de Luofu junto a Dan Heng. Cuando el aroma llegó a él, solo pudo sentarse relajado entre las almohadas de Stelle.

 

Sunday se acostó junto a él en las almohadas, con la compresa en la cabeza y las manos relajadas sobre su estómago, aún sin decir una palabra. Ambas muchachas se sentaron en el otro extremo de la cama con dos peluches en sus brazos.

 

—Entonces, Dan Heng… —empezó Marzo, él respondió con un zumbido, tomando un sorbo de su sopa— te notamos algo extraño esta mañana ¿te encuentras bien? —Dan Heng no respondió.

 

—¿Es sobre el Luofu? —siguió Stelle— no tuvimos una muy buena experiencia la última vez que fuimos allá.

 

—O quizá se trata de una persona de allí —comentó Marzo. Dan Heng se atragantó con la sopa— ¡Lo sabía! ¡Por favor dime que es quién creo que es!

 

Las orejas de Dan Heng bajaron con vergüenza, llevó sus rodillas a su pecho y su cola se enroscó en sí mismo.

 

—Odio esto — se quejó.

 

—¿Estar enamorado? —sonrió Stelle.

 

—Que sepan lo que pienso. Y lo otro también. —ambas rieron ante el comentario.

 

—Oh vamos, el General es tan coqueto contigo… —comienza Stelle.

 

— ¡Y te mira como si fueras la luna! —siguió Marzo.

 

— ¿A mí o a él ?

 

Marzo y Stelle se miran incómodas, sin saber muy bien qué decir. Dan Heng suspira y toma su taza de té que aún sigue desprendiendo humo con un delicioso aroma.

 

—Ese té huele espectacular —la voz de Sunday los sorprende a los tres. Era la primera vez que hablaba desde que llegaron a la habitación.

 

— ¡Sunny! —gritó Stelle— ¡estás vivo!

 

—No gracias a usted. Y por favor, ¡deje de llamarme así! —Sunday se quitó la compresa de la frente y se sentó en la cama. Dan Heng le ofreció en silencio la taza y probó un sorbo—. ¿Es un té del Luofu? Tiene un sabor a brebaje medicinal, pero está muy bueno.

 

Dan Heng asintió. “Es un té que me recetó la Señorita Lingsha, una médica de la Comisión de alquimia. Ayuda con las pesadillas y calma la ansiedad, también me dió un par de inciensos, pero no me gusta la idea de tener el salón de Archivos lleno de humo.

 

—Interesante, ¿lo tomas todos los días?

 

—Me gustaría, pero la Srta. Lingsha dijo que no era recomendable debido a el riesgo de adicción y tolerancia con el paso del tiempo.

 

—Soy consciente, en Penacony se utiliza la armonía como tratamiento para la ansiedad. Claro, es muy raro verlo, pero existe.

 

Stelle lo miró con asombro “¿Significa que tú y Robin también puedes hacerlo?”

 

—Podemos, pero de maneras distintas —responde— ella refina su poder de la armonía en su canto. Yo también puedo hacerlo, pero no me gusta cantar, así que lo suelo hacer a través de un instrumento.

 

Marzo jadea asombrada y añade “el piano”, Sunday asiente.

 

— ¿Eso significa que sabes cantar? —pregunta Stelle.

 

Sunday finge que no escucha la pregunta y añade:

“Así que si alguno tiene pesadillas o está muy ansioso para dormir no dude en venir a buscarme, no me importa ayudar”

 

—¿Te molestaría tocar una pieza para nosotros esta noche? —preguntó Dan Heng.

 

—No veo por qué no, si no les molesta que utilice el poder de la armonía…

 

— Bien —interrumpe Stelle— hora de ver una película.

 

—Ya que soy el motivo de esta pijamada, pido ver una del Sr. Reca.

 

Stelle y Marzo se quejaron por un rato, pero aún así la colocaron sin dudar un poco. Sunday tocó tres veces el hombro de Marzo y extendió la compresa derretida hacia ella. Ella rió nerviosa y la volvió a congelar.

 

Unas horas después, durante la madrugada, Welt entró a la habitación guiado por el sonido del piano. Al abrir la puerta se encontró con Sunday, concentrado tocando su pieza y los otros tres acurrucados bajo una gran manta en la cama de Stelle con Dan Heng en medio.

 

Welt entró en silencio con dos vasos en sus manos y se acercó a Sunday.

 

—Qué pieza más relajante —comentó, extendiendo uno de los vasos.

 

Sunday sonrió, tomando complacido la bebida y respondió:

“me alegra que les haya servido”

 

—Sunday

 

—Mm?

 

— ¿Qué te pasó en la frente?

 

—Ugh…

 

 

 

La mañana siguiente fue el salto del tren al Luofu. Dan Heng se encontró a sí mismo bastante relajado gracias a Sunday y su piano. Sin embargo, Sunday pareció levantarse con dolor de cabeza, no sabe si es por el uso de la armonía o por el vaso de Whiskey que encontró sobre el piano esa mañana. No quiere preguntar.

 

El Expreso paró en una de las compuertas del Luofu, no pasó mucho tiempo hasta que la puerta de la cabina se abriera al exterior y dejara ver una de las zonas del barco. Stelle y Marzo corrieron emocionadas arrastrando a Sunday con ellas y saludando a las personas que se encontraban esperándolos.

 

Stelle entró corriendo al vagón de nuevo y gritó: “¡Dan Heng, Hay alguien esperándote!

 

Dan Heng suspiró y se disculpó con el conductor por un momento y se dirigió a la puerta.

 

—Bailu, si volviste a escaparte del trabajo, estaré en serios problemas con la Srta. Ling-

 

Se detuvo cuando se dio cuenta de que Bailu no estaba allí, de haberlo hecho, ella habría entrado como un ave rapaz al vagón. En cambio el que lo recibió en la puerta fue Jing Yuan con una sonrisa sincera con Yanqing a sus espaldas.

 

—General —comenzó Dan Heng— que sorpresa verlo. ¿Hay algún problema del que desee hablar? —preguntó. Y se sintió algo estúpido cuando vió de reojo a Stelle y Marzo llevánsose la cabeza a las manos. Incluso vió a Yanqing alzar las cejas.

 

Jing Yuan soltó una carcajada suave. “Algo por el estilo. La verdad me preguntaba si te gustaría darme algo de tu tiempo para hablar con más tranquilidad”

 

Dan Heng los miró sorprendido. “¿‘Dar algo de mi tiempo’? Que extraño, yo pensaba que el General era el más ocupado de todo el Luofu” bromeó.

 

Dan Heng frunció levemente el ceño cuando escuchó a Stelle aguantar la risa.

 

—Quizá —respondió Jing Yuan alegremente— pero no me importaría regalarte un poco del tiempo de este anciano.

 

Yanquing alzó aún más las cejas y luego caminó hacia Stelle y los demás. Pudo escucharla lanzar un “WOW” desde donde estaban antes de poner su atención en el teniente.

 

Dan Heng soltó un suspiro y miró al pequeño grupo a unos metros de ellos en silencio, vió a Jing Yuan hacer lo mismo y sintió sus orejas arder mientras escuchaban la conversación.

 

—Yanqing, te presento a Sunny —dijo Stelle, abrazando el cuello de Sunday con fuerza.

 

—Sunday —él corrigió.

 

—Alias: Sunny —añadió Stelle, sin importarle la cara que él ponía—. Marzo y yo iremos a darle un recorrido a Sunny. ¿Quieres venir con nosotros?

 

—¡Claro! —respondió.

 

Los tres se prepararon y comenzaron a caminar hacia Aurum Valley. 

 

—Yanqing —llamó Dan Heng. Él se dió la vuelta. —te encargo que Sunday llegue vivo y con todas sus plumas.

 

Yanqing parpadeó y asintió con decisión antes de volver a caminar junto a ellos. Ambas muchachas le sacaron la lengua y Sunday lo miró agradecido. 

 

Jing Yuan soltó una pequeña risa y dió un paso hacia adelante. “¿Nos vamos?” 

 

Dan Heng lo miró por un segundo y luego giró la cabeza hacia el Expreso, se encontró con el rostro sonriente de Himeko antes de poder decir algo.

 

—Vaya, vayan —Ella sacudió su mano— Nosotros estaremos aquí con Pom-pom, no olvides traer algo para él, sabes que ellos no lo harán.

 

Él le dio las gracias y caminó junto a Jing Yuan, dejando que él lidere el camino. Quizá esto no era tan malo.

Notes:

Primer día de la semana JingHeng (Muy tarde por cierto)

Voy a ser sincera, se re nota que empecé este fic el primer día y lo terminé hace 10 min.
Me disculpo por la cantidad de diálogos, pero realmente ya no sé cómo llenar esto. Lo sé, a mi también me duelen los ojos con tan sólo leer esto.

Si de alguna manera leyeron mi fanfic inacabado de JingHeng les aseguro que no está abandonado, simplemente pausado, soy una procrastinadora. Supongo que se nota con lo tarde que estoy subiendo esto.

Series this work belongs to: