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Summary:

JingHeng Week. Day 3: Race change

Dan Heng no se encontraba mentalmente preparado para esto.

Orejas, cola… esos eran atributos los cuales los habitantes del Luofu estaban acostumbrados a ver, pues gran parte de su población es foxiana. Y claramente Jing Yuan no era parte de ella.

Y sin embargo, aquí se encontraba, viendo cómo Bailu y Lingsha revisaban a un Jing Yuan completamente relajado de pies a cabeza mientras estaba sentado en su cama. Un Jing Yuan que tenía orejas largas y una cola blanca foxiana casi tan esponjosa como su cabello. Dan Heng no pudo evitar quedarse parado por unos segundos, parpadeando para saber si era una ilusión.

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Ocurre un pequeño incidente y ahora Dan Heng tiene a un foxiano bastante pegadizo.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Dan Heng no se encontraba mentalmente preparado para esto.

 

Orejas, cola… esos eran atributos los cuales los habitantes del Luofu estaban acostumbrados a ver, pues gran parte de su población es foxiana. Y claramente Jing Yuan no era parte de ella.

 

Y sin embargo, aquí se encontraba, viendo cómo Bailu y Lingsha revisaban a un Jing Yuan completamente relajado de pies a cabeza mientras estaba sentado en su cama. Un Jing Yuan que tenía orejas largas y una cola blanca foxiana casi tan esponjosa como su cabello. Dan Heng no pudo evitar quedarse parado por unos segundos, parpadeando para saber si era una ilusión.

 

—¿Qué está pasando? —preguntó. Bailu saltó del susto y soltó la cola esponjosa con un grito. Las orejas de Jing Yuan se aplastaron en su cabeza por un segundo.

 

— ¡Dan Heng, estás aquí! —Lingsha hizo un gesto de siseo y Bailu se llevó las manos a la boca— lo siento, General.

 

Jing Yuan rió, aún tenía esa expresión perezosa característica suya.

 

—No se preocupe Lady Bailu, aún estoy acostumbrándome. —Jing Yuan dirigió su mirada a Dan Heng. Sus ojos se suavizaron y él extendió sus brazos, queriendo que Dan Heng se acercara— lamento haberte llamado mientras estabas con tus amigos.

 

—No lo hagas —respondió. Se acercó y se colocó entre las piernas abiertas de Jing Yuan. Tomó su mentón y giró su cabeza suavemente, observando con precisión sus orejas y buscando otros cambios visibles mientras volvía a hablar, esta vez con la voz baja, concentrada en lo que hacía—. Me preocupé cuando Yanqing me pidió que viniera a verte de inmediato, pero ahora me preocupa más saber cómo fue que terminaste así.

 

Jing Yuan no respondió. Cerró los ojos y disfrutó de la sensación de la mano en Dan Heng en su rostro. Envolvió su cadera con los brazos y una de sus piernas con  su cola y lo abrazó con fuerza colocando su nariz en su clavícula, oliéndolo. Dan Heng se tensó e intentó despegarse de él.

 

—Jing Yuan —se quejó— tenemos visitas. 

 

—Déjalo —habló Lingsha— aún no está acostumbrado a todo eso de los olores y las feromonas, tardará un rato en recomponerse.

 

Dan Heng suspiró y dejó a Jing Yuan hacer lo que quisiera por un rato. Miró a Lingsha y preguntó:

“¿Podrías decirme qué fue lo que pasó”

 

—Claro. Según lo que nos informaron, hubo un problema en la Comisión de Alquimia. Al parecer una de las medicinas de Jing Yuan fue cambiada accidentalmente con un nuevo brebaje para foxianos.

 

Dan Heng se tensó al instante. Sus cejas y labios se fruncieron, apretó su agarre en Jing Yuan y miró al suelo fijamente, pensativo. El nuevo foxiano se movió de su clavícula en cuanto notó su cambio de humor. Miró su rostro y dijo:

"Dan Heng, no te preocupes. No fue nada grave-"

 

— ¡Claro que me preocupo! —interrumpió Dan Heng— si tu medicina fue cambiada tan fácilmente por accidente ¿quién asegura que la próxima vez no será a propósito? —Jing yuan no respondió. Lingsha y Bailu tampoco dijeron nada. Dan Heng respiró profundamente—. Este asunto no debe llegar al público.

 

—¡Ya me encargué de eso! —la voz de Yanqing interrumpe la habitación desde la puerta—. Ninguno de los guardias está al tanto de lo que pasó. Y Yutie también se encargará de ello. En cuanto a la Srta. Lingsha y Bailu…

 

—Informé a los preceptores que hoy yo sería la acompañante de Lady Bailu, no sospecharán de nada—informó Lingsha—. Además ya estoy encargándome del causante de este incidente.  Tengo ojos y oídos en todos lados de la Comisión de Alquimia, y son pocos los que tienen acceso a la medicinas de los peces gordos. No será mucho problema.

 

Dan Heng dejó caer un gran peso de sus hombros con un suspiro. “Gracias, Srta. Lingsha”. Ella asintió.

 

—Pero… —comenzó Bailu— si es un brebaje para foxianos, ¿Por qué el General se convirtió en uno? no tiene sentido.

 

Lingsha se llevó una manó a su mentón. “Ese brebaje es bastante nuevo, aún no ha sido lanzado al público. No me extrañaría que tenga algunos ‘síntomas adversos’. Sin embargo, ya ha sido probado en humanos del Luofu, esto nunca pasó.”

 

Cayó un fuerte silencio en la habitación. Ambas médicas se sumieron en sus pensamientos por un tiempo junto a Dan Heng, que aún seguía atrapado por Jing Yuan, acariciando algunos mechones de cabello cerca de sus orejas inconscientemente. Y bueno, Yanqing se fue lentamente de la habitación en silencio y fue a vigilar la puerta junto a Mimi.

 

Durante el silencio, las orejas de Jing Yuan crisparon y levantó sus cabeza con rapidez, se encontró con los ojos confundidos de Dan Heng y preguntó:

“Srta. Lingsha, ¿alguno de esos humanos de Luofu tenían un pariente sanguíneo cercano que es foxiano?”

 

Lingsha parpadeó y miró al general con una expresión nueva. Jing Yuan sonrió incómodamente y soltó:

“Ah… verá, mi madre era foxiana.”

 

Esa gota de información cayó como un balde de agua fría en la habitación. Bailu se rascó la cabeza con confusión.

 

—Ugh.. ¿por qué eso no está en mis informes? —preguntó irritada y Jing Yuan le devolvió una carcajada.

 

—Bueno, este viejo ya tiene 700 años, no es raro que se pierda un poco de información ¿no cree?

 

Bailu gruñó y se irritó aún más cuando Jing Yuan no sacó la sonrisa despreocupada de su rostro. Dan Heng lo miró en silencio por unos segundos. Era la primera vez que Jing Yuan mencionaba a sus padres desde que lo conoció. Mientras Bailu comenzaba a reprenderlo, él acarició la cabeza de Jing Yuan, justo entre las orejas. 

 

Él se derritió al instante, cerrando los ojos y dejando caer su cabeza en el pecho de Dan Heng con un suspiro complacido.

 

— ¡Oye! ¿me estás escuchando? eso es negligencia médica —Bailu se quejó. Lingsha tomó su hombro antes de que pudiera decir algo más y negó con la cabeza.

 

—Los dejaremos descansar ahora. Según el informe, el afecto pasa luego de unas 12 a 18 horas.

 

—Gracias, Srta. Lingsha —Dan Heng quiso acercarse a ellas, pero Jing Yuan tenía una fuerza impresionante—. Por favor, dejen que Yanqing las acompañe a la salida. —agregó. 

 

 

Luego de unos minutos, Dan Heng y Jing Yuan estaban acostados juntos en la gran cama de su habitación. Jing Yuan se derritió por completo sobre el pecho de Dan Heng y se dejó acariciar. Gruñía alegremente cada vez que pasaba sus dedos por sus largas orejas. Su cola se movió de un lado a otro lentamente y pronto también se ganó una pequeña sesión de mimos.

 

—Baobei —susurró Dan Heng, temiendo que el otro estuviera dormido. Jing Yuan respondió con un gruñido que hizo retumbar su pecho—. ¿Te encuentras bien?

 

Jing Yuan se movió ligeramente y desenterró su rostro del pecho de Dan Heng para mirarlo a los ojos.

 

— ¿Por qué preguntas? 

 

Su conversación era baja, susurrada, íntima. Dan Heng tomó su rostro y acarició su mejilla con su pulgar.

 

—Curiosidad. Es… la primera vez que oigo hablar de tus padres.

 

Jing Yuan se tensó por un segundo. Desvió la mirada y recostó su mejilla de vuelta en el pecho de Dan Heng y dibujó constelaciones sobre la tela de su hanfu.

 

“No quiero hablar de eso” soltó finalmente luego de un momento “no ahora”.

 

Dan Heng entendió, lo comprendió y no lo forzó en lo absoluto. En cambio, acercó sus labios a la cabeza de Jing Yuan y le dio un beso en el cabello. Ambos se quedaron acostados uno junto al otro, sintiendo su calor y escuchando sus respiraciones. La habitación se sentía acogedora, casi como si estuviera parada en el tiempo, las luces se fueron cuando el sol bajó y pasaron toda la madrugada enredados juntos.




 

 

 

—Baobei, ¿Me permites una pregunta?

 

— Mmm

 

—¿Es tu parte foxiana la razón por la que siempre estás durmiendo por ahí, en cualquier lugar?

 

Jing Yuan suelta un bufido divertido, casi como una risa y responde:

“Adivina~”

Notes:

Se que puedo escribir mejor, pero me da mucha pereza

No tengo nada más que decir, sólo que desearía tener a un Jing Yuan foxiano para mí también-

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