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He Called Me Pretty

Summary:

Sinopsis: Una misión que no salió como se esperaba, un rescate inesperado y un lazo que se forma en las sombras.

Notes:

Ya caí en la locura.
Solo estaba viendo edits de DC en tiktok y pensando en algunos paralelismos que tiene con Henry Danger, pensando en Henry como Dick al ser el primer ayudante de héroe (sidekick). Uno deja de ser Robin y el otro deja de ser Kid Danger para tener otras identidades y ser héroes por su cuenta, sin estar en la sombra de otro.
Y Ray como Batman, ambos terminan teniendo más aprendices/compañeros/sucesores.
Me resulta realmente fascinante todo este tema ♥️

Entre una cosa y otra...termine haciendo un fanfic con Crossover.

Realmente disfrute mucho haciendo esta historia, espero que les guste.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

La música suave del evento no alcanzaba a calmar los nervios de Jasper. El traje negro que llevaba le quedaba bien, demasiado bien tal vez. Henry se lo había dicho tres veces antes de que bajaran del auto encubiertos como asistentes VIP al cóctel. Pero ahora, la única persona que parecía captar toda la atención de Henry era… esa chica.

—¿Ves algo sospechoso? —murmuró Jasper por el comunicador, con los ojos fijos en los movimientos del personal de seguridad.

—Solo que esa chica es increíblemente guapa —respondió Henry en un tono juguetón.

Jasper fingió una sonrisa. No podía dejar que su voz temblara.

—Sigue con la misión, Henry.

—Claro, claro. Solo hablo para no levantar sospechas.

Jasper rodó los ojos y se giró. Estaba a punto de caminar hacia el área restringida para escanear una entrada lateral cuando, distraído por sus pensamientos, chocó contra alguien. Firme. Más alto que él. Un Alfa.

—Oh, perdón —se apresuró a decir, bajando la vista.

Sus mejillas se encendieron por la vergüenza.

—No hay problema —respondió una voz grave, joven, pero con una seguridad que parecía de alguien acostumbrado a tener el control.

Cuando Jasper levantó la mirada, se encontró con unos ojos verdes intensos que lo observaban con atención. El chico parecía ser uno o dos años mayor, de cabello oscuro perfectamente peinado, porte elegante y mirada de halcón. Vestía un traje gris oscuro que le sentaba como si hubiera nacido para usarlo.

—¿Estás bien? —preguntó el desconocido, extendiendo una mano con cortesía.

Jasper asintió con torpeza, tomó su mano… y ahí fue cuando lo notó.

Las feromonas. Un calor en la nuca saliendo. El leve temblor en los dedos.

—"No, no, no… Olvidé ponerme los parches esta mañana…"

El Alfa entrecerró los ojos, apenas un gesto, pero lo suficiente como para que Jasper lo supiera: lo había notado. Y lo peor era que no era el único. Dos Alfas más, cerca de ellos, ya habían girado el rostro hacia ellos, reaccionando a las suaves pero dulces feromonas de un Omega nervioso.

—Ven conmigo —dijo el desconocido, tomándolo suavemente por la muñeca.

Jasper podría haber protestado, pero algo en ese contacto fue tranquilizador. No depredador, no abusivo. Firme. Como si el Alfa supiera cómo tratar a un Omega sin hacerlo sentir débil.

Lo guió con rapidez hasta una terraza privada, donde el aire fresco ayudó a disipar la densa mezcla hormonal que comenzaba a notarse dentro.

—Gracias —murmuró Jasper, apartando la mirada, avergonzado— Yo… olvidé mis parches. Fue un accidente.

—Lo noté —respondió el Alfa, pero no con burla. Su tono era neutro, analítico. Después, tras una breve pausa, siguió hablando— Damian Wayne.

—¿Eh?

—Mi nombre. Damian. —le tendió la mano de nuevo, ahora con un gesto más tranquilo— No soy parte del evento exactamente. Estoy investigando algo… y tú pareces estar en lo mismo.

Jasper parpadeó. ¿Quién demonios era este chico y de dónde había salido?

—¿Trabajas con…? No importa. Soy Jasper. Jasper Dunlop.

—Ya lo sabía —dijo Damian, y se cruzó de brazos, apoyándose contra la baranda con una sonrisa apenas visible— Has atraído más atención que la barra libre.

Jasper rió bajito, pero antes de responder, escuchó el sonido de pasos acelerados. Por el aroma lo reconoció. Henry.

—¡Jasper! ¿Estás bien? Te busque por todas partes.

El Alfa apareció con el ceño fruncido, el rostro descompuesto por una mezcla de culpa y preocupación. Jasper casi sintió la tensión en el aire cuando Henry vio al joven Alfa junto a él, muy cerca.

—Estoy bien —respondió Jasper, con una sonrisa falsa, sabiendo que eso solo iba a molestar más a Henry— Damian me ayudó. Algunos Alfas… estaban reaccionando mal.

—Gracias por eso —dijo Henry, con una sonrisa tan falsa como el diamante de la vitrina que acababan de inspeccionar— Pero yo me encargo ahora.

Damian sostuvo la mirada de Henry unos segundos como si lo estuviera evaluando. Luego se giró hacia Jasper.

—Ten cuidado. No todos los Alfas que se acercan lo hacen con buenas intenciones.

—Lo sé —murmuró Jasper, sin mirarlo, sabiendo que Henry lo había escuchado.

Cuando Damian se fue, Henry soltó un resoplido.

—¿Quién se cree que es ese tipo?

—Su nombre es Damian Wayne. Creo que es rico, fuerte y… atentó —respondió Jasper, todavía saboreando la ligera victoria de haber causado celos.

Henry entrecerró los ojos.

—¿No te pusiste los parches hoy?

—¿Te parece que sí? —Jasper cruzó los brazos— Se me olvidó.

—Ya veo.

—¿Estás enojado?

—No. Solo estoy alerta. Es distinto —replicó Henry, rodeándolo por la cintura de forma posesiva antes de añadir en un susurro cerca de su oído— Y la próxima vez que estés en problemas, avísame, así te ayudaré yo antes de que otro Alfa te toque.

Jasper sintió un escalofrío y no supo si era por el frío de la terraza o por el calor de esas palabras.

—Hay que seguir con la misión —dijo Jasper, quitándose suavemente el brazo de Henry de la cintura.

No lo miró al decirlo. No quería ver esa cara de Alfa preocupado después de haberlo dejado solo por coquetear con otra persona. Jasper respiró hondo, ajustó su saco elegante y se internó entre la multitud, el rostro serio, los ojos fijos en la zona restringida del evento.

—"No es justo"—pensaba— "No puede actuar como si le importara, solo cuando otros se me acercan. Ni siquiera somos pareja"

Siguió investigando como si nada infiltrandose en lugares más prohibidos, aunque su aroma dulce aún flotaba sutilmente en el aire. Había intentado disimularlo, metiendo una servilleta perfumada en su bolsillo, pero no bastaba.

Lo peor de todo, es que sin Henry cerca, se sentía más vulnerable de lo normal. Y el universo, como siempre, lo notó.

—Miren lo que tenemos aquí —dijo una voz masculina, con un deje burlón.

Jasper se giró y vio a tres Alfas. Trajes caros, sonrisas malas. Uno de ellos tenía una copa en la mano, otro se cruzó justo en su camino. El tercero estaba ya detrás de él.

—Un Omega solo y perfumando el aire —continuó el primero— Qué desperdicio. Apostaría que podría valer mucho en un mercado especial.

Jasper tragó saliva. Dio un paso atrás sintiendo el corazón latir fuertemente.

—Aléjense.

Intentó girarse, pero alguien ya lo sujetaba. Luchó. Golpeó. Gritó. Nadie escuchó. En cuestión de segundos tenía las manos atadas con una cinta de energía, la boca vendada, el corazón latiéndole tan fuerte que casi le dolía.

—"Henry, ¿dónde estás?"— pensó Jasper con la leve esperanza de que el Alfa lo ayude.

Pero no fue Henry quien apareció.

Un sonido seco de botas sobre el mármol. Silencio. Luego, un clic metálico. No como una pistola. Más afilado.

Desde las sombras, emergió una figura vestida de negro: traje táctico, antifaz negro, botas reforzadas, cabello oscuro peinado en punta y una katana colgando en su espalda. No necesitó desenvainarla. En segundos, los tres Alfas estaban inconscientes o huyendo, tras recibir golpes limpios, certeros, casi imperceptibles.

El misterioso combatiente se acercó a Jasper, arrodillándose sin decir nada. Le quitó con cuidado la venda de la boca y luego desactivó la atadura. La calidez de su mano contrastaba con su aura de letalidad.

—¿Estás bien?

La voz. Jasper la reconoció al instante, aunque solo la había escuchado una vez. Era él. Damian.

—¿Quién eres… en realidad?

El hombre sonrió apenas, con ese gesto elegante y ligeramente arrogante que parecía esculpido en su rostro.

—Soy Robin. Es un gusto, bonito.

Tomó con suavidad la mano de Jasper y besó sus nudillos con una reverencia casi teatral. Jasper se quedó inmóvil, sin saber cómo reaccionar. Su corazón golpeaba el pecho, no solo por el susto… sino por la forma en que ese Alfa lo miraba. Como si fuera algo precioso.

—Tienes que tener más cuidado —añadió Robin, poniéndose de pie sin dejar de observarlo— Aunque… si te metes en problemas de nuevo, estaré cerca.

Y con un leve movimiento de su capa negra, desapareció entre las sombras. Jasper se quedó de pie, paralizado, con las mejillas calientes y el pulso acelerado.

¿Qué demonios acaba de pasar?

No tuvo tiempo de procesarlo cuando escuchó pasos. Esta vez sí era Henry. parecía asustado.

—¡Jasper! ¿Estás bien? ¡¿Qué pasó?! ¡¿por qué te alejaste así?!

Jasper lo miró. Estaba despeinado, alterado, con la mirada llena de preocupación. Pero él ya no sabía qué sentir. Se sentía confundido, frustrado, al ser protegido por otro Alfa… y eso dolía más de lo que imaginaba.

—Nada —dijo con frialdad, girándose— Solo estaba en problemas, pero no te preocupes, alguien más me protegió.

Henry se congeló.

—¿Qué?

—Un Alfa me salvó —agregó Jasper, sin mirarlo— Uno que estaba cerca. No distraído en otras cosas.

Y sin esperar más, comenzó a caminar de regreso al salón.

Henry se quedó atrás, sintiendo un fuego helado recorrerle el pecho.

Ciertas palabras se repetían en su mente.

Un Alfa lo tocó. Lo protegió. Y fue suficiente para que él lo aceptara.

¿Qué demonios había hecho?

Notes:

♦♦♦♦♦♦

Gracias por leer, si les esta gustando la historia, son libres de votar y comentar si gustan.

Me gustaría saber que les parece.

Hasta pronto 🤍