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No quiero ser como mi padre

Summary:

Solo se necesita ser empático para dar una resolución humana a problemas humanos. Sin juegos de por medio, no burlas ni ilusiones, solo amor realista y sano.

Porque ustedes no entendieron nuestro miedo, yo escribo esto. No temas, sigamos luchando.

Notes:

No eres un ridículo. No eres un objeto de burla. No somos un circo ni un tema en tendencia. Somos humanos buscando representación real, no un pedazo de falsa aceptación y finales a medias.

Will byers y Mike wheeler, personajes desperdiciados pero no hay problema, por eso existe esta plataforma.

Work Text:

¿Que es esto que siente en su cuerpo?

¿Por que mierda había dicho esas cosas cuando en realidad quiso decir todo lo contrario? Se había burlado en la cara de Will sabiendo de sus sentimientos, creyendo que estaría mejor cortándole las alas indirectamente y cortandose las suyas para evitar sufrimiento innecesario, como matando a dos pájaros de un tiro pero en realidad el dolor del arrepentimiento no se había ido ni esos sentimientos que había ocultado en el armario tanto tiempo. Es más, todo se cuela como el agua entre los dedos, ¿Cuánto más puede ocultarse sin ser sospechoso?

¡Eres un cobarde Mike Wheeler! Lo habia estado pensando una y otra vez, llorando entre las sabanas, cuando se excluía solo del grupo y todos pensaban que la marcha de El era la única razón de su sufrimiento. No, de hecho ya no es la principal razón pero intenta que así sea porque es más creíble para todos que está superando a esa chica. Y es la pantalla de humo perfecta.

Sobre todo cuando juegan D&D y lo ve ahí, a Will al frente, siendo sonriente y felíz, intentando ser libre como siempre tuvo que serlo.

Ahí sentado, hermoso, valiente y coqueto. 

- Oye, Mike-...

- Ah sí, perdona - exclama Mike demasiado alto. Will lo mira con la certeza de que algo le pasa pero no pregunta de inmediato - ¿Qué necesitas?

Mike mueve las caderas sobre el sillon del sótano, incómodo de repente cuando Will se sienta a su lado demasiado cerca y con un rostro serio que no había visto nunca. 

- Sabes, siento que algo no está bien - murmura Will, decaído con las manos en las rodillas y dudando de ha donde llevar su mirada. Solo suspira antes de seguir porque como la mayoría de las veces y últimamente, Mike ya no le habla primero - Mike, me haz estado ignorando.

- ¡¿Qu-Qué?! No se de que hablas - intenta parecer confundido pero la mirada de decepción de Will es... Devastadora.

- Eres mal mentiroso, siempre lo haz sido Mike - ahora a Will le tiembla la voz, poniéndose de pie en un intento de calmar las reacciones nerviosas de su cuerpo alertando a Mike - escucha-...

- Will-...

- ¡N-No me interrumpas! 

Mike no lo entiende, no puede evitar tensarse ante la furia en la voz del chico que siempre habia sido suave con él. No está acostumbrado a la indiferencia de Byers, mucho menos al disgusto a su persona de parte de Will. Se siente jodido de amor y aprehensión, dos cosas que juegan en contra de su control. Sus pies tiemblan, apenas y puede ponerse de pie correctamente, aunque es una sorpresa que Will se aleje tres pasos de su presencia cuando avanza uno hacia él.

- Escucha, yo ya no puedo vivir así, no con gente a la que no le importo y soportando indiferencias ridiculas por mi sexualidad-¡Mike, yo me acepto, en serio lo hago!.. pero tu no estas ayudando - su voz se quiebra en sollozos que hacen estremecer a Mike - en realidad no me importa ya lo que la gente cree o piense de mi, así que dilo.

La orden es brutal, sorpresiva y en realidad Mike no lo entiende ni un poquito. El llanto de Will es palpable, doloroso y profundo, no es mentira su exigencia, por eso mismo Mike se ve a si mismo vulnerable, ¿Es así de obvio? ¿Will ato cabos de su enamoramiento como Mike lo hizo con Will en su momento de salida? Empieza a sudar frio, ni siquiera tenía planeado confesarse, nunca.

- ¿De-Decirte qué?

- ¡Qué me odias por ser gay, dilo!

La reacción de Mike es genuina, comprende aún menos esa conclusión.

- ¿Qu-Qué? No entiendo lo que dices, ¡yo no te odio! 

- ¡Oh vamos Mike, ni siquiera me tocas!

Las manos de Mike tartamudean contra sus muslos : - no entiendo-...

- ¡No necesitas tener más de trece años para entender, deberías de, nos acabamos de graduar y sigues creyendo que soy un niño ridículo e ingenuo, ¿No es así?! - Will boquea, pasándose las manos por el rostro con desesperación - Mike, de-desde que dije lo que tenía que decir apenas y mantienes contacto, si soy honesto siempre creí que éramos a-amigos afectuosos porque nu-nunca hubo problemas con los abrazos ni las manos-¡Eras bueno, pero-..!, de repente digo que soy gay y te alejas, te comportas extraño y simplemente ya no me aprecias, dices cosas extrañas-...

- Es mentira - Mike se apresura a decir. Su corazón late con fuerza y su pecho duele - yo te aprecio, mucho.

Will lo está escaneando de arriba a abajo, observa sus manos y se detiene en su rostro pecoso buscando con sus ojos lloroso algo en los de Mike que le transmitiera algo negativo pero no es así, no hay nada que le diga que Mike está mintiendo en su cara.

- ¿E-Entonces? - pregunta desesperado - me detuviste en la torre, me di-dijiste que éramos mejores amigos y simplemente empezaste a dar pasos atrás. ¿Por qué debería creerte?

La sensación de estar haciendo algo malo detiene las palabras de Mike.

Cuando se trataba de ser solo amigo de Will podía ser sincero, disfrazar sus reales intenciones con esa justificación, era capaz de tocar sus manos y abrazarlo sin culpa ya que la negación era su mejor aliado. Se decía que lo quería tanto como amigo, que nadie podía reclamarle absolutamente nada, sobre todo su padre que rehuía a Will siempre que lo tenía cerca solo por el simple hecho de que se ve como un "muchacho en malos pasos".

Era un Mike imparable que disfrutaba de los privilegios del contacto íntimo amistoso para curar su ansiedad, refrescar su corazón lleno de sentimientos enjaulados y decirse a si mismo que todo estaría bien así, siendo amigos.

Eso era. Era. Entonces cuando Will lo miró en su confesión, Mike conectó todos esos cabos sueltos que había querido ignorar por su propio bien. Will está enamorado de Mike Wheeler.

Lo primero que hizo fue decirle que todo estaba bien, claro, disculparse por haber sido un idiota cuando no debió serlo y sobre todo, le recalcó que no son solo amigos. Son mejores amigos. Una metida de pata. 

Ama a Will, siempre lo ha hecho.

Entonces, ¿por qué no puede decírselo rápidamente a Will? 

Tiene tanto miedo, es su conclusión. Es la realidad. No es como Will en el aspecto de valentía, nunca serán ese tipo de iguales.

- ¿No vas a contestar-?

- Miedo.

Will se queda unos segundos paralizado. Es tan etéreo incluso cuando está enojado pero permanece de piedra, estoico ante la palabra.

- ¿Tienes miedo?

Mike asiente.

- ¿P-Por qué?, ¿A qué?

La respuesta es sencilla y a pesar de que aún tiene la faringe cerrada piensa en ese futuro que le ronda la mente una y otra y otra y otra vez. La misma con la que había recitado la última partida de D&D. 

¿Se tenía tan poca estima? No quiere estar solo, no quiere la conformidad y falsa comodidad que le dará algo que se supone es correcto socialmente.

Ha vivido alrededor de eso. Inevitablemente ese tipo de vida es comparable a la de sus padres.

Son un matrimonio insípido, sin base solida y un presente que creyeron alguna vez, sería un futuro lleno de felicidad pero es todo lo contrario. Los años están pasando y deja de haber risas, convivencia, la familia se desmorona desde la cabecilla porque en realidad sus padres no son el uno para el otro, son un arreglo de conveniencias a las cuales Mike les tiene asco. Buen futuro económico para hijos, matrimonio soñado, ama de casa/mujer mantenida y un hombre que dice tener justificación para ser flojo, solo por traer dinero a la casa.

Eso le da el impulso de avanzar, ha reflexionado más de la cuenta desde que supo que posiblemente Will se iría de Hawkins. Le tiene miedo a ser si mismo pero el peso de ser alguien que no es por el resto de su vida le pesa aún más.

- A ti, te tengo miedo a ti y tu amor por mi.

Podría reírse de la reacción de Will pero Mike no lo hace, permite que se tropiece con torpeza y caiga casi hacia atrás ante la sorpresa. La vergüenza también lo pinta de rojo, desde el cuello hasta sus orejas. No sabe si es por más furia que vergüenza pero ambas son entendibles.

- T-Tu lo sabes-¡Lo sabes, oh dios mío! - se le agitan las palabras a Will, pedido en lágrimas que empiezan a abundar en sus bonitos ojos - ¿Quién t-te dijo?

Mike niega suavemente, temblando de arriba a abajo como una hoja de papel contra el viento.

- Nadie, lo deduje después de que sa-saliste del clóset. Todo se vino como una avalancha en mi. Tus miradas, tus palabras, los toques y esa pintura Will, se que no es de parte de El, pero quise ser ciego otra vez incluso si obtuve la visión p-porque tengo miedo-...

- ¿Sientes algo por mi, Mike?

A Mike le tiemblan los labios con violencia, se siente tan jodidamente vulnerable como nunca antes. Los recuerdos de su infancia llegan, Will se acerca de más y de repente la respiración se le agita y su rostro va hacia el piso. Está tan cohibido por la cercanía de Will pero no lo aleja, solo se quedan ahí, en el espacio personal del otro.

- M-Mike-...

- N-No lo sé-¡Bueno, sí se pero es tan complicado, muy com-complicado! - un sollozo como nunca antes escuchado sale de Mike. Empieza uno, luego otro más desgarrador que desencadena un llanto imparable lleno de un dolor acumulado al que Will está familiarizado. Sin embargo no lo toca, no invade hasta que Mike de el primer paso - Will, ella me besó en su mente antes de irse y yo ni siquiera pude decirle te amo, porque no la amo a ella pero incluso si te amo a ti tampoco puedo decirlo, es-es tan confuso...

Sus palabras han sido desmedidas pero sus hombros y pecho empiezan a pesar menos. Las dudas se van desvaneciendo y al subir su mirada, entiende que ellas pueden ser el alivio de otro. Desde su salida del armario Will no había llorado tanto solo que ahora lo hace en silencio, estando ambos frente a frente, íntimos y vulnerables. 

- Pero Mike, ¿tu eres gay? 

La pregunta a la que tanto había temido no duda en responderla: - sí, s-sí y es tan raro, y-yo creía que no era así pero viniste tu, me miraste y lo supe, supe que estaba jodido porque dejaste de ocultarte, de-dejaste de esconderte y solo faltaba yo pero había pasado tanto tiempo ne-negandolo que... Que era cómodo.

- ¿Cómodo no amarme? - Will pregunta en un susurro dolido - ¿Tu no quieres amarme?

- Quiero amarte pero tengo miedo - murmura - tengo miedo de papá, de mamá, de como me van a ver Will. Quisiera ser tan valiente como tú pero no puedo, no soy capaz de ser libre porque t-tengo miedo a ser a-apuntado, a ser rechazado-¡L-Lo vivo de-desde pequeño y y-yo-!

- Mike, cariño, respirar, estoy aquí contigo...

Mike no se dió cuenta de sus manos unidas a las de Will hasta que las suyas son acariciadas con suavidad. Los pulgares se comportan delicados en sus nudillos, apaciguan las emociones de Mike como un calmante inmediato. Se siente perfecta su compañía, la cercanía que se acorta y el como Will respira a su lado para hacerlo calmar. Al fin se están mirando sinceramente a los ojos, los de Will son entrañables, compasivos y llenos de amor.

Hubo una revelación que al parecer provoca en Will una paz maravillosa. ¿Esa es la fuerza del amor correspondido? Si son así de maravilloso un par de minutos, ¿cómo será toda una vida? Debe ser espléndido, piensa.

Mike nunca había recibido amor romántico de un hombre pero Will, alzando una de sus manos para besar su dorso mientras lo mira a través de sus pestañas soñadoras como un hombre naturalmente coqueto, se siente natural el tomarlas, sumamente sencillo y facil de digerir para su mente y corazón. 

El amor es suave, el amor es genial. Los miedos son estúpidos y superables, aunque claro, es más fácil decirlo que hacerlo.

- Eres injusto Mike - empieza Will con ojos entrecerrados y una sonrisa realmente amable - no pude confesarme y además me viste la cara mucho tiempo, tu reacción es comprensible pero no debiste jugar así, mucho menos contigo mismo.

- Lo sé Will, lo sé - susurra Mike mirando de nueva cuenta el suelo, demasiado tímido como para poder mantener a mirada de Byers - yo se que está bien esto y no era mi intención alejarte pero es algo que no puedo quitarme ahora. Es como ahogarse y no poder salir, siempre fui criado con la idea de que esto es algo malo y simplemente... Simplemente empecé a evitar contacto por rechazo no solo a ti, también a mí y darme cuenta fue aún más duro, ahora se que solo soy un cobarde-...

- No sigas, no eres un cobarde.

- Will, si no me hubieras enfrentado no hubiera dicho nada por voluntad propia en cualquier otra ocasión.

- ¡Mike, si fueras un maldito cobarde no estaríamos siquiera hablando de esto! - exclama Will - eres valiente simplemente por estar aquí. En realidad, gracias por contarmelo, si me hubiera ido sin saberlo, dejando las cosas sin resolver no sé que hubiera sido de mi.

Las palabras honestas de William activan algo en Mike, una pizca de terror en su torrente que envia advertencias una y otra vez a su cabeza. De repente las lágrimas vuelven a salir, ahora en ríos pequeños que gotean por su mandíbula que Will acaricia con dulzura. 

- N-No se porque incluso, después de toda la m-mierda que hago sigues dándome las gracias - Mike solloza, acercandose hasta que su frente se pega a la de Will, el tierno chico que frota su nariz con la suya con su típica dulzura.

- Doy las gracias porque eres tú, siempre he creído que eres tu el corazón, mi corazón y el que me da fuerza, quizá tu no lo ves ahora porque tienes miedo, estás vulnerable por todo lo que haz pasado pero Mike, puedes tocarme, puedes verme y puedo estar aquí y te lo prometo, en serio juro que nada malo va a pasar porque te amo, y lo que amo lo protejo así que espero en verdad que te des una oportunidad y hagas lo que quieras por primera vez sin pensar en nadie más que en ti - susurra Will todo su monólogo que hace lloriquear aún más a Mike.

Ambos son concientes de las miradas en los labios, las respiraciones que se agitan pero Will no da el paso que sigue por más que lo desee.

- Quiero irme de aquí, contigo, a donde sea que vayas te voy a seguir - asiente seguro de si mismo. Will ríe incrédulo sintiendo las manos de Mike en su cintura y sus labios suspirando contra los suyos con ánimo - pero primero, quiero besarte.

- Nunca tendrás que pedir permiso si lo haces ahora.

El aire entre sus labios se desvanece en un choque esperado, firme como aquel amor que coexiste profesado entre ambos. Mike ni siquiera tiene que pensar, solo toma lo que tanto había querido en besos suaves que Will recibe con dulzura y anhelo escondido en sus ojos cerrados. Son silenciosos, cómplices con sonrisas idiotas de las cuales nadie más se va enterar. Un par de amantes sin experiencia que recorrerán el mundo mientras se aceptan el uno al otro.

En realidad, Mike aún tiene miedo, mucho miedo, pero la electricidad en sus dedos y la sensación de paz que le da Will es más llevadera que la vida que, en palabras de su padre, es más normal y sencilla de llevar.