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Papa Enjin vs. Teenage love

Summary:

Enjin odia a los niños problemáticos, así que no puede evitar adoptarlos para que dejen de dar problemas (No dejan de dar problemas)

Ahora Enjin se enfrenta a una terrible tragedia.

Zanka empieza a tener pretendientes

Chapter Text

Lo puede mandar a misiones solo; sabe que Zanka es plenamente capaz. Le puede encargar la educación de Rudo como giver, porque Zanka es muy bueno con el tema; además, es prácticamente el único del que Enjin tiene certeza de su entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo por su pasado en los Guardianes del Infierno.

Por Dios, permitiría que Zanka conduzca el auto de ser necesario, pero ¿un novio?

¿UN NOVIO?

Enjin no puede permitir algo así. Sí, Zanka ya tiene 17 y es un omega sano y tan bien adaptado como puede estar creciendo en un ambiente de mayoría de alfas, pero ¿un novio?

Todo esto comenzó cuando el maldito bastardo de ese Raider, Jabber Wonger, apareció siendo un demente sin remedio. Al principio lo dejó pasar como cosas de jóvenes, ya sabes, rivalidades, peleas; estaba bien con eso mientras no mataran a Zanka, pero entonces pasó. Antes de que esa guapa chica de cabello azul (Cthoni escuchó una vez que se llamaba) se llevara a Jabber, este le dijo a un herido Zanka:

"Ah, nos vemos luego, mi omeguita malhumorada".

No es que Enjin piense que hay algo de malo con los Omegas, los respeta muchísimo en realidad, pero son escasos, y Terra es un lugar donde el tráfico de personas es algo común. Los Omegas eran la clase de objetivo más deseado por debajo de los esferitas; entonces es muy común que los Omegas de Terra oculten esta característica.

Enjin decidió eso por Zanka; la verdad, jamás permitiría que se revelara por seguridad, pero seguramente ese maldito bastardo de Jabber le vio el parche durante alguna pelea.

Enjin sabe que le dijo a Riyo que matar estaba mal y que JAMÁS debería hacerlo, pero está a punto de ser un poquito hipócrita y matar él mismo a Jabber.

Hasta ahora había tenido suerte y todos los hombres que se habían visto atraídos por Zanka eran, para no ser grosero, NPCs sin renderizar; muchos de ellos, señores. Entonces, el propio Zanka se encargó de rechazarlos.

(A algunos Enjin los tuvo que golpear un poco, pero bueno, es parte de su responsabilidad como tutor legal; también ha hecho lo mismo por Riyo y lo hará por Rudo si alguien llega a molestarlo).

El punto es que, para su pesar, Jabber es atractivo para un joven virgen e ingenuo como Zanka (supone que es guapo; para Enjin es lo más cercano que un humano puede ser a un mapache rabioso). El peligro le rasca una parte del cerebro a Zanka que se siente bien, y la validación de la obsesión de Jabber rasca otra aún más satisfactoriamente.

Entonces tiene un problema: un idiota obsesionado sabe que Zanka es un omega, Jabber es un alfa (lo sabe porque ese tipo no se esfuerza nada en cubrirse las feromonas), así que los tiene que separar como a los gatos en celo antes de que alguno realmente entre en celo.

No es solo que Enjin no quiera que Zanka tenga novio (y que el novio sea el mañoso más mañoso de Mañosolandia); es que es peligroso que alguien sepa que es un omega.

Pero hay problemas más relevantes de los que preocuparse. ¿Qué pasa si a Jabber se le sale y ahora un montón de traficantes quieren secuestrar y vender a Zanka a un viejito roñoso?

Zanka podría darles una paliza, sí, pero prefiere no arriesgarse a que sea emboscado, tomando por sorpresa o engañado.

Además, siendo honestos, él no está listo para que Zanka tenga pareja (menos aún Riyo y Rudo). Zanka aún es muy joven. En sus momentos más bajos, Enjin se siente tan desesperado por la idea que incluso piensa contactar a los hermanos mayores de Zanka para que hagan algo.

Está bien que estén peleados o lo que sea, pero está seguro de que NADIE estaría feliz de que Zanka salga con un mañoso.

El punto es que está siguiendo a Zanka y Rudo; lo ha hecho desde ese día. No es que no confíe en la capacidad de los chicos, es solo que a Rudo lo secuestraron con todos ahí, entonces no puede descartar nada.

Cuando le contó a Corvus, él solo le puso una mano en el hombro y le dijo: "Haz lo que tengas que hacer". Entonces eso está haciendo.

Probablemente le corte el pene a Jabber si lo ve acercarse a Zanka otra vez.

—Sabes, ¿no crees que estás exagerando un poco? —le pregunta Bro, que ese día decidió acompañarlo, ya que el Team Child contrajo una fuerte gripe y ahora están con Eisha.

Enjin solo lo mira un segundo.

—Imagínate que llega un tipo adicto a las drogas, con tendencias masoquistas y que huele a mierda, a gritar a los 4 vientos que le gusta Guita.

Bro se queda en silencio un momento, su expresión se pone furiosa un segundo y luego se calma.

—Sí, ya entiendo.

Enjin se jala la capucha para cubrir bien su cabeza mientras camina a varios metros de ellos; Bro lo sigue igual de incógnito.

—Estaba bien cuando solo eran peleas; Jabber estimulaba el crecimiento de Zanka como giver, pero ya no más, ese chico está intentando corromper a Zanka.

Bro, solo le da un par de palmaditas en la espalda; no quiere decir que desde siempre Zanka ha estado un poco loco.

—Nunca pensé verte así de paternal, siempre has sido muy relajado, especialmente con Zanka, que ya tiene 17 —dice Bro—. Recuerdo todavía esa vez que le diste a probar cigarro cuando tenía 15.

—Eso es completamente diferente; lo del cigarro era que se fuera a dar cuenta de que sabe a mierda y nunca lo toque cuando crezca, pero Zanka ha crecido muy protegido sobre los temas del romance; tengo que mantener un ojo en él. No estaría tan enojado si fuera un romance de manos sudadas...

—Sí estarías.

—Continúo, manos sudadas, pero ese tipo Jabber lo mira como si se lo fuera a comer.

—Engin, todos recordamos lo mal que miraste a Follo cuando besó a Zanka en ese juego de la botella del cumpleaños de August; te enojarías incluso si fuera el más inocente gesto y el chico más amable.

—¡Zanka tenía 16!

—Y Follo 18, ¿tu punto?

—Imagina que llega un chico y besa a Guita en un juego de la botella.

—...Guita es muy joven para esas cosas.

—No por mucho tiempo.

Bro se queda callado un rato.

—Bien, entiendo.

Enjin mira cómo Zanka pelea con Rudo, que quiere ir a un puesto de dulces, y por un momento su corazón se siente tranquilo.

Odia tanto a los niños necesitados, lo preocupan tanto y, lamentablemente, cada que ve uno decide quedárselo.

Cuando Rudo se calma, ambos terminan sentados en una banca de la ciudad.

Zanka al final cedió y le compró una paleta, entonces Rudo piensa valorarla todo lo que pu... Ya se la terminó.

—Oye, Zanka.

Zanka hace un ruido de que lo está escuchando mientras revisa que Lovely esté impoluta.

—¿Por qué la última vez que peleaste con Jabber te intentó morder el cuello?

Zanka se tensa un momento, pero luego mira a Rudo, que parece genuinamente confundido.

—Seguramente quería marcarme —responde en voz baja Zanka; después de todo, no quiere que nadie se entere, aunque la calle esté prácticamente vacía—. Te explico cuando volvamos al cuartel.

Rudo asiente; Zanka sabe que debe explicarle a Rudo ciertas cosas sobre los géneros secundarios en Terra porque no parece tener conciencia de que en Terra es peligroso ser un omega.

No sabe cómo es en la Esfera, pero Rudo todavía no está presentado, entonces bien podría ser un alfa o un beta (lo sabe porque leyó su informe médico cuando Enjin lo estaba ojeando y no tiene genitales mixtos, entonces no puede ser omega), así que entiende que debe ser algo ignorante al tema.

Cuando llegan al cuartel, Zanka se sienta en el suelo de una de las explanadas de entrenamiento, apoya la espalda contra la pared, palmea a su lado y Rudo se sienta.

—Yo soy un omega —le dijo. En el cuartel, el género secundario no es un misterio, pues se sabe que todos son de confianza; además, asume que Rudo lo sabrá en algún momento, prefiere explicarle ahora antes de que se entere y diga algo que no debe ser.

—Sí, recuerdo que Jabber te llamó así.

Zanka siente un escalofrío al recordar ese momento.

—Si así es. ¿En la esfera hay omegas?

—Sí, aunque nunca conocí a ninguno —responde Rudo, recordando que Regto se lo contó alguna vez.

—Sí, aquí también son poco comunes, y es por eso que ser un Omega es peligroso aquí abajo —Zanka acaricia a Lovely—. Por más que yo sea alguien muy común, todavía soy un Omega y, si esto se sabe, yo podría volverme un blanco de traficantes.

—¿Cómo los esferitas? —pregunta Rudo. ¿Acaso en Terra odian a los omegas también? Eso no le hace mucho sentido.

Entiende el odio a los esferitas; Rudo los odia también, aunque venga de ahí, pero ¿qué hicieron los omegas?

—... Sí, pero por motivos muy diferentes.

Zanka mira al cielo un momento con una expresión algo incómoda.

—¿Cuáles?

Zanka se quita la manga subiéndola a su antebrazo, revelando un pequeño parche en su muñeca. Zanka retira con cuidado el parche y le acerca la muñeca a Rudo.

Rudo inconscientemente olfatea, acercando su nariz a la muñeca; bajo el olor usual a incienso, nota un aroma dulce, pero no empalagoso; huele como a ese pay de moras que Enjin le compartió una vez. También percibe un fondo algo picante, pero no puede identificarlo.

Es sorprendentemente agradable.

—No sé cómo sea allá arriba, pero los omegas no son odiados como los esferitas, son codiciados como trofeos o usados para tráfico sexual.

Rudo parpadea mirando a Zanka.

—¿Qué?

—Te digo esto para que no abras la boca sobre quién es Omega y quién no aquí; podrías volverlos blancos.

Rudo asiente sin saber muy bien qué más decir, mira la muñeca todavía desnuda de Zanka, todavía cerca de su rostro; Rudo, inconscientemente, aspira profundo y sorprendentemente siente su enojo desaparecer.

¿Sus manos están doliendo un poco menos? Debe ser su imaginación.

—¿Entonces por qué Jabber te quería marcar?

—¿Sabes qué es una marca?

Rudo niega; la mayoría de personas en su barrio eran betas y algunos cuantos alfas. Regto nunca vio el caso de explicarle demasiado.

—Todos tenemos una glándula en el cuello, pero los alfas y los omegas la tenemos más desarrollada. Los alfas muerden a los omegas para declarar y marcar al omega como de su propiedad, su pareja de por vida.

—No suena agradable —responde Rudo apretando los puños; pensar en Jabber intentando hacer algo como eso a Zanka le parece repulsivo.

Incluso si muchas veces pelea con él, Zanka es su amigo, es importante y quiere que esté bien y seguro.

—No lo es. Bueno, se supone que si es mutuo y amas a la otra persona, tener un vínculo es bueno, pero personalmente me parece enfermizo.