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Kuroi hanazono // Genya x Muichiro

Summary:

¿Qué hubiera pasado si Genya y Tokito se hubieran conocido antes de encontrarse con Tanjiro?
Genya cuenta cómo se relacionó con Tokito y ambos terminaron enamorándose y cómo entre ellos surgirán situaciones que los podrían separar.

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(personajes originales de Koyoharu Gotoge)

Chapter 1: 𝑇𝑜𝑘𝑖𝑡𝑜 𝑀𝑢𝑖𝑐ℎ𝑖𝑟𝑜

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Hace tiempo corrió un rumor entre los cazadores, sobre un chico que entrenó dos meses con la espada y de un momento a otro se convirtió en pilar. Esa ridiculez la tomé a broma, cómo podía ser eso posible, sí a la mayoría de los pilares que conocía les tomó mucho tiempo para convertirse en uno. No quise creerlo, imaginé que todos esos idiotas lo inventaron, solo para hacer sentir mal a los de menor rango como yo; alguien que, con mucho esfuerzo, fue aceptado por el pilar de la roca para ser entrenado, por eso decidí ignorar esa tontería.

Hasta que un día durante una misión, lo comprobé con mis propios ojos.

Era una noche ventosa, yo y otros dos cazadores fuimos enviados a una misión. No entendí por qué me enviaron con todos esos estorbos, si yo solo podía hacerme cargo de esos estúpidos demonios.
Nos estábamos enfrentando a más de cinco y esos otros compañeros no hacían más que gritar y suplicar por sus vidas. Malditos debiluchos mediocres. En fin, no me quedó de otra que tratar de protegerlos a pesar de que eso me dificultaba más la pelea.

Comí la carne de uno de los demonios y pude deshacerme de dos, pero aún faltaban los más problemáticos. Estábamos acorralados, pero de un momento a otro llegó él, ese pilar del que tanto hablaban.

A primera vista creí que una chica, por su largo cabello negro, su complexión y estatura pequeña, pero esa fuerza sobrehumana me dejó sin palabras. Apenas desenvainó su espada y acabó de un solo movimiento con esos bastardos, todo ocurrió tan rápido, que no supe con exactitud qué había pasado.

Cuando terminó enfundó su espada y todos esos inútiles corrieron a agradecerle: "Miren es el pilar de la neblina", "gracias por ayudarnos", "qué bueno que apareció", decían esa clase de tonterías. Él les dirigió una mirada fría, vacía, sin emoción. Sus grandes ojos turquesa, debo admitir, me parecieron enigmáticos y esa aparente calma me perturbaba.

Me quedé embobado, sólo viéndolo ahí de pie sin decir nada, creo que se dio cuenta y posó sus ojos sobre mí y colocó una de sus manos sobre su espada listo para desenfundarla de nuevo. ¡Maldita sea!, mi técnica todavía no se desvanecía, aún seguía luciendo como un demonio para ese pilar. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, mi instinto gritaba que huyera de inmediato, pero mis piernas no respondían.

—Falta uno —dijo con voz apagada.

—¡No lo haga! ¡Él no es un demonio! —gritó uno de esos inútiles a los que ayudé, interponiéndose entre el pilar y yo.

—Muévete o también acabaré contigo. Sabes que no debemos proteger a ningún demonio.

—Él es un cazador como nosotros —dijo el otro —, él es conocido por consumir carne de demonio. Puede adquirir la fuerza y habilidad de uno, pero sigue siendo un humano, ¿verdad? ¡Di algo! ¿O me equivoco?

Debo aceptar que temí por mi vida, ese pilar estaba por cortarme la cabeza si no decía algo más para defenderme, pero apenas y pude balbucear unas palabras.

—Es... es cierto... no soy un demonio... mírame soy inofensivo —dije tirando mis armas.

Él ladeó la cabeza como tratando de entender lo que decíamos, sin quitarme esa mirada intimidante de encima. Pero algo en él cambió, abrió sus ojos sorprendido, creo que el color de mi cabello estaba volviendo a la normalidad, eso quería decir que también el color natural de mis ojos. Solo con ver eso, él retiró la mano de su katana y sin decir nada dio media vuelta y se fue. Mi alma volvió a mi cuerpo y me sentí aliviado.

—Eso estuvo cerca.

—Da mucho miedo, ¿no crees?

—No puedo creer que ya sea un pilar y sea más joven que nosotros.

Parloteaban entre sí esos bobos, aunque si no fuera por ellos ahora mismo estaría muerto.

—¿Cuál es su nombre? —les pregunté.

—Tokito Muichiro el pilar de la niebla.

Desde ese momento llamó mi atención. Me pregunté a qué clase de entrenamiento tuvo que someterse para convertirse en un pilar tan rápido, y otra parte de mí, quería ser entrenado por él. Pero viendo esa actitud tan extraña que se cargaba no me animé tanto.

˚. ྀིྀི୧❤︎୨ ྀིྀི.˚

Días después de aquel incidente, estaba haciendo algunas compras para el señor Himejima en un pueblo cercano a donde nos encontrábamos entrenando.

La primavera ya había llegado y junto con ella los festivales y ese paisaje lleno de flores de sakura. Las personas que me encontraba en el camino las observaban como si no tuvieran otra cosa mejor que hacer, yo no podía perder el tiempo haciendo lo mismo, tenía que cumplir con mis tareas lo más pronto posible y regresar a entrenar, porque eso no haría alguien que aspiraba a ser un pilar. Aunque admito que ese paisaje se veía algo bello, esa lluvia de pétalos cayendo sobre la corriente del rio me daba nostalgia, pero lo ignoré. Solo tenía planeado ir un rato al festival y comprar una que otra cosa.

Entonces cuando iba cruzando el puente me encontré con Tokito, estaba recargado sobre la barda apoyando una de sus manos en su mejilla, con una mirada que a primera vista me pareció de desánimo. Quise preguntarle qué le pasaba, pero no me animé a acercarme, rápidamente volví a recordar el incidente de la otra noche, qué tal si trataba de asesinarme otra vez. Así que pasé por detrás de él disimuladamente y seguí con mi camino, pero mientras más me alejaba no pude quitarme de la cabeza esa expresión desalentadora que tenía, entonces regresé a donde él estaba, tal vez estaba en problemas y necesitaba ayuda.

—Oye, ¿qué te pasa? ¿estás bien? —pregunté guardando mi distancia.

Él volteó a verme en silencio, examinándome con la mirada, eso me pareció extraño.

—Ese uniforme... ¿Eres un cazador de demonios?

¿Qué? ¿Cómo que si era un cazador de demonios? ¿Qué quería decir con eso? ¡¿Es que acaso no recordaba que casi me mata la otra noche?! Me tranquilicé, tomé aire y le respondí de manera pacífica.

—Sí, lo soy, de hecho, la otra noche nos encontramos durante una batalla. Tú nos ayudaste a mis compañeros y a mí.

—¿Enserio? No recuerdo.

—Me confundiste con un demonio y casi me cortas la cabeza.

—No es posible, cómo podría confundirte con un demonio si pareces una persona normal, ¿te estás burlando de mí?

No sabía si estaba fingiendo o de verdad no recordaba nada, pero me dio pereza explicarle todo lo que pasó esa noche, por eso mejor opté por preguntarle de nuevo qué le pasaba y porqué se notaba desanimado.

—No tengo dinero y estoy hambriento.

Eso me contestó, ¿cómo que no tenía dinero? Sabía que el sueldo de los pilares era ridículamente alto, prácticamente ellos se pudrían en dinero, cómo era posible que Tokito no tuviera ni para comer. No le creí, pero su cara y los ruidos que hacía su estómago me decían que estaba hablando en serio.

—Si quieres... puedo invitarte a comer. Ahora que recuerdo, hay un festival en un templo cercano por eso de la primavera y esas cosas...

—Estoy esperando a Ginko, ella cree que perdí mi dinero en el camino o que lo olvidé en casa.

—Bien, entonces nos vemos—me despedí.

De verdad creí que estaba en problemas, pero afortunadamente esa tal Ginko lo estaba ayudando y yo, no hacía más que perder mi tiempo con alguien que ni siquiera me recordaba, decidí seguir con lo que estaba, pero él me detuvo.

—Espera, acepto tú invitación, llévame a comer algo, inmediatamente.

"Inmediatamente". Todavía de que le estaba ofreciendo mi ayuda, ¿se atrevía a hablarme así? Solo por su posición de pilar no me atreví a contestarle de manera brusca, en cambio, si lo hubiera hecho otra persona lo habría hecho sin dudar, así que me trague mi orgullo y lo seguí. Sí, lo seguí porque él se me adelantó y me llevó exactamente al lugar donde quería comer.

Llegamos a un puesto de comida donde vendían furofuki daikon, pidió eso y se lo comió como si no hubiera probado un bocado en días.

—De verdad estabas hambriento, Tokito—él no contestó, siguió comiendo y ordenando más—¿Crees que Ginko tarde mucho en llegar?

Me preocupé al recordar mi limitado presupuesto.

—No sé, hace mucho que se fue—dijo acabando su plato.

Estaba sudando frío suplicando en mis adentros que no pidiera más, pero para mí buena suerte él parecía satisfecho. Pedí la cuenta rápidamente y salimos de allí.

—Me agradó pasar el rato contigo, pero supongo que ya te tienes que ir, tendrás cosas importantes que hacer—dije tratando de alejarlo.

—Dijiste que hay un festival cerca de aquí. Vamos.

De nuevo se adelantó. No sé en qué carajo estaba pensando cuando lo invité a comer y mencionarle lo del festival. En fin, qué se le iba a hacer, me daba vergüenza decirle que yo no era millonario como él y que no traía suficiente dinero para gastar, que tal si creía que era un cazador mediocre que apenas y tenia para sobrevivir.

Aunque todavía era temprano algunos puestos ya estaban abiertos y pocas personas había alrededor. Allí me hizo comprarle una manzana de caramelo y otros postres, unos globos de agua, unas campanillas de cristal y me obligo a conseguirle unos peces dorados, pero falle terriblemente.

Me gasté casi todo lo que el señor Himejima me había dado, para comprar la despensa de ese día. Soy un tonto, creí que Tokito se conformaría con poco, pero él siguió pidiendo más cosas como si nada. Incluso me ordenó que le ganara un premio en el juego de tiro al blanco. Quería un peluche con la forma de un cuervo. Sin problemas se lo conseguí. Hasta me sentí bien porque él alabo mi puntería y por primera vez en esa tarde lo vi sonreír. No puedo describir lo que presencié en ese instante. Cuando se lo entregué, sus ojos se abrieron grandes y brillaron y un ligero rubor apareció en sus mejillas, eso me pareció... lindo, no podía creerlo ¿de verdad ese chico frío, falto de emoción y de mirada vacía me pareció lindo? Sí, lo hizo, más cuando abrazó ese peluche con ternura. ¿De verdad él podía tener esas expresiones?

—A Ginko le gustará—dijo haciéndome enojar un poco, me sentí decepcionado al pensar que ese premio no se lo iba a quedar él, si no esa tal Ginko.

—Oye y esa persona de la que hablas, ¿qué es de ti? —pregunté, pero un sujeto impertinente llegó y sin avisar nos tomó una fotografía a ambos—¡Oiga qué cree que está haciendo!

—Se nota que ustedes dos son buenos amigos. No quisieran una fotografía para recordar este maravilloso momento.

—¡No somos amigos! ¡Y no crea que le voy a pagar eso! ¡Nadie se lo pidió!

—Espera—dijo Tokito tomando la fotografía y revisándola minuciosamente—la quiero.

—¡Qué! ¡Por qué! Déjame ver eso—, también le heche un vistazo y era la peor foto que había visto en mi vida, el único que se veía bien era Tokito, estaba sonriendo mientras yo estaba cerrando los ojos viéndome como un tonto—. Pero qué porquería es esta, ni siquiera salgo bien.

—Si gustan la puedo tomar otra vez, pero será a cambio de un pago extra.

Estaba enfureciendo, ni loco se la iba a pagar, pero Tokito me miró decepcionado y cedí, cedí ante su carita de cachorro triste y la tuve que pagar.

Seguimos caminando ahora con más cautela para que no ocurriera lo mismo, mientras me preguntaba por qué quiso quedársela, tal vez porque él se veía bien y no yo. Quien sabe, lo único que sabia es que él me estaba pareciendo un chico bastante extraño.

La noche estaba por caer y Tokito me pidió que le comprara un algodón de azúcar. Metí mi mano en mi bolsillo y por suerte, todavía alcanzaba para uno.

—¿No te gusta el algodón de azúcar? —me pregunto cuando notó que yo no había comprado uno más.

—No.

—¿En serio no te gusta el algodón de azúcar? A mí sí, parece una nube, ¿crees que las nubes sepan igual? Ten, prueba un poco—agarró un pedazo y lo metió en mi boca con tanta fuerza que casi lo muerdo—¿te gustó?

—...sí, sí, ¡pero no vuelvas a hacer eso sin avisar!

—Puedes quedarte con la mitad.

—No quiero, comete todo... —dije recuperándome de la sorpresa.

—Tómalo, casi no comiste nada, aunque... ahora que lo pienso, no has comprado nada para ti en toda la tarde.

—No te fijes en eso, estoy bien, no te preocupes.
Tokito frunció el ceño incrédulo, estaba por decir algo cuando en el cielo comenzaron a aparecer los fuegos artificiales. Él tomó mi mano y me llevó corriendo hasta la orilla de un lago cercano para verlos mejor. En todo el tiempo que duraron, él no me soltó, al contrario, apretaba más mi mano emocionado mirando en el cielo esas luces destellantes. No sé qué me impactó más, ese espectáculo o su rostro deslumbrante, se notaba contento por lo que veía, esos ojos curiosos llamaron tanto mi atención que no pude apartar mi mirada de él, hasta que un pajarraco apareció de la nada picoteando mi mano para que lo soltara.

—¡¿Quién eres tú?! ¡Suelta a Tokito! ¡Idiota! —aparté mi mano rápidamente, no podía creerlo, esa cosa me había hecho sangrar.

—Ginko, ¿dónde estabas?

Así que esa pajarraca de pestañas ridículas era Ginko, menos mal, yo había creído que era una chica.

—Te estaba buscando, creí que te habías perdido—le decía preocupada frotándose en su mejilla—, pero resulta que estas con este tonto, ¿quién es? y ¿por qué te estaba tomando de la mano? ¿qué no sabes quién es él? —me dijo—él es el gran Tokito Muichiro, descendiente de un gran guerrero espadachín.

—Ginko, no seas grosero con él. Él me invitó a comer y mira—le mostró el peluche que gané—me consiguió esto, se parece a ti, ¿verdad?

—¡No tanto!— Esa cosa desagradable apartó su mirada de mí con desprecio.

—Toma—dijo Tokito dándome un pañuelo—¿estás bien?

—Sí, no me hizo nada esa pajarraca de mierda—susurré.

—¡Ya te oí imbécil!

—Ginko, no vuelvas a hacerle eso a... ¿cuál era tú nombre?

—No te lo dije. Me llamó Genya Shinazu... solo dime Genya.

—Está bien, Genya—sonrió levemente—gracias por todo. Nos vemos.

—¿Por qué le agradeces? Al contrario, ese tipo insignificante debería agradecerte a ti por aceptar su invitación.

Qué cuervo tan despreciable, seguía parloteando estupideces en voz alta mientras se alejaban. Pero ignorando eso, me agradó estar con Tokito, parecía que él no era tan desagradable después de todo, hasta me sentí bien por ayudarlo, aunque eso me costara una gran reprimenda por parte del señor Himejima, por haberme gastado todo el dinero de la despensa, soy un idiota.

Notes:

✮₊⊹₊⋆ ❦ ⋆₊ ⊹✮
⚝Hola gracias por leer⚝
Estaré actualizando cada semana, desconozco cuántos capítulos serán, pero espero que sean de su agrado⚝
( ,,⩌'︿'⩌,,). ૮ ⩌ _ ⩌ ྀིა