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Yoichi sabía que sin importar que tan difícil se pusiera el mundo siempre podía contar con su hermano gemelo, Yoishiro. Quien era una copia de él físicamente con una personalidad más descarada.
Desde que nacieron hacían todo juntos, jugaban juntos, dormían en la misma camita, se vestían iguales y tenían gustos muy similares. Ambos estaban tan acostumbrado al otro que si pasaban un día lejos del otro terminan entrando en depresión.
Su madre siempre les dijo que eso no era sano, que dependieran tanto de su gemelo para seguir adelante con su vida. Aunque si padre solía decir que cuando crecieran su relación se distanciaría un poco.
Pero eso no pasó, al contrario, se fortaleció muchísimo más.
Cuando ambos peliazules se presentaron como Omegas fue un pequeño golpe para la familia. No por su casta, si no más bien porque eso generaba una mala influencia en el mayor sueño de ambos.
Los gemelos desde que tenían cuatro años se habían mostrado interesados en el fútbol, siendo grandes fanaticos del famoso delantero Noel Noa, viendo cada uno de sus partidos mientras se toman de sus manitos, repitiendo a sus padres que ellos serían así en el futuro.
Isagi Yoishiro era el gemelo mayor por un minuto, era un Omega delgado con tez pálida. Su cabello azul era un poco más largo que el de su hermano gemelo, además de sus ojos, que aunque eran azules, eran un azul más claro.
Por otro lado estaba Isagi Yoichi, el gemelo menor por un minuto. Tenía la misma apariencia que su hermano mayor, solo que sus ojos eran de un color azul más oscuro y brilloso. Su cabello solo era unos centímetros más corto que el de su hermano debido a que Yoishiro una vez quiso ser peluquero y se lo corto.
Pero de ahí en fuera ambos gemelos eran una copia del otra, teniendo los mismos gestos y movimientos del otro. Conociendo perfectamente lo que haría su gemelo.
Lo único que si variaba eran sus personalidades.
Yoichi era más tímido y amable, muchas cosas le daban pena y siempre prefería que su hermano hablara primero que él. Le gustaba mucho hacer amigos aunque le costará un poco y siempre sonreía ante todo, buscando no causar molestias.
Yoishiro en cambio era todo lo opuesto, tenía una personalidad extrovertida y le hacía más caso a sus instintos que a la lógica. Seguía siendo un niño amable, pero no era tímido. Le gustaba decir lo que pensaba y en demasiadas ocasiones era muy directo. Él amaba hablar primero y presentar a su hermano ante todos.
Aunque en la cancha de fútbol sus personalidades cambiaban noventa noventa grados.
Yoichi que era el delantero de su equipo, era más serio y siempre se concentraba mucho en el juego. Buscando jugadas lógicas y poniéndose de mal humor cuando fallaban una jugada. Yoishiro, quien tomaba la posición de mediocampista solía seguir sus instintos pero no era imprudente, pensaba mucho las cosas antes de actuar y se tomaba todo con calma.
Una vez que te acostumbradas a las personalidades de ambos Omegas, convivir con ellos era algo realmente agradable.
Yoichi tenía un aroma a arándanos con lavanda, su gemelo, Yoishiro tenía un aroma a chicle con frambuesa. Sus aromas aunque eran dulces, no llegaban a hacer empalagosos.
Y los Omegas no solo eran bonitos físicamente, si no también se habían ganado el cariño de sus amigos de Blue Lock.
Que tras conocer a los gemelos todos siempre terminaban guardandole cariño ambos, asegurando que no podías escoger uno porque el ambos tenían sus encantos.
Era algo que incluso los fans de los chicos comentaban. Pues una vez que saltaron al mundo profesional del fútbol, fueron de los chicos de Blue Lock que consiguieron más fans en la menor cantidad de tiempo.
Teniendo una sólida base de fans, en sus redes sociales ambos tenían millones de seguidores que eran números muy iguales a pesar de que no subían el mismo contenido.
Yoichi solía subir fotos a sus redes sociales de sus entrenamientos, alguna curiosidad de su día, fotos de él haciendo Yoga... Sus actualizaciones no eran dirías, pero tampoco dejaba sin contenido a sus fans por mucho tiempo.
Yoishiro en cambio subía fotos diariamente de cualquier cosa, recomendando música, presumiendo su comida, fotos de su entrenamiento, el bailando una canción famoso, fotos de su hermano...
Si Yoichi no subía fotos por un tiempo, no hacía mucha falta, porque su hermano lo terminaba subiendo en una de sus veinte publicaciones diarias.
Ambos hermanos habían decido vivir juntos el Alemania después de firmar un contrato con el equipo de Bastard München. El departamento que habían rentado era grande y tenía dos cuartos.
Sus amigos más cercanos habían confesado varias veces que entrar a la habitación de uno era toda una experiencia por lo diferentes que eran, pero entre esas diferencias había también similitudes que te recordaban que seguían siendo hermanos gemelos.
Era un balance con el que aprendías a vivir sin que te dieras cuenta.
Además de que ambos peliazules se habían ganado el cariño de muchos futbolistas por sus personalidades tan honestas. Además de que eran muy buenos en el fútbol y demostraban su pasión sin problemas.
Los gemelos no odiaban a nadie realmente, habían tenido muchísimas diferencias con varios de sus amigos pero nunca terminaron odiando a alguien por mucho tiempo.
Se concentraba mucho en su carrera futbolística que fuera de eso, ellos no tenían ningún escándalo sobre otro asunto que no fuera el fútbol.
Pero uno que había llamado la atención entre los amigos de los peliazules fue sobre si ya tenían parejas. Pues ambos seguían siendo Omegas que apenas estaban en sus veintitantos años de edad.
Ellos solían negar y decir que todavía no tenían pareja, siempre aclarando que nadie les gustaba por el momento.
Y eso era un principio, hasta que los Omegas conocieron a quien sería su mayor dolor de cabeza por varios meses.
Ellos ya conocían a Bunny Iglesias, habían jugado contra él y habían hablado en su viaje a España que Ego les había patrocinado. En ese momento los gemelos solo pensaron que sería todo un honor enfrentar al delantero de España.
No habían sentido ninguna atracción romántica, más que la admiración que sentían cuando veían a un buen jugador.
Ninguno de los gemelos planeo enamorarse de ese Alfa con cicatrices que miraba a todos como si fueran simple polvo por el aire. Del Alfa más misterioso de toda la nueva generación.
Él como se enamoraron fue todo un misterio que dejó pensando a ambos peliazules por un buen rato en su sala de estar, teniendo un debate si era amor o solamente confusión.
Yoichi se había enamorado de Bunny cuando en un viaje que hicieron para ver a su mejor amigo Bachira, lo terminó encontrando. Yoishiro se había quedado con Bachira y el se había quedado a entrenar con Iglesias. Después de un entrenamiento, comenzó a sentirse atraído por el aura misteriosa que el Alfa desprendía.
Y sin darse cuenta su mirada comenzó a buscar aquel cabello de color lila con cada vez más intensidad.
Yoishiro también se había enamorado en ese mismo viaje, pero al contrario de su hermano menor, el se había quedado enamorado cuando el Alfa de cabellos lilas se ofreció o darle un pequeño tour por la ciudad de España. Fue un acto tan casual y simple que de alguna manera hizo que termina enamorado del Alfa del Barcha.
El buscaba directamente pasar tiempo con él, disfrutando entrenar o platicar con él Alfa, aunque mayormente era él Omega quien hacía la plática porque Bunny casi no hablaba.
Digamos que no eran discretos con sus sentimientos ninguno de los dos, lo que hizo que ambos se dieran cuentas de inmediato que se habían enamorado del mismo Alfa, en el mismo viaje y en la misma semana.
─Mierda...─ Fue lo que dijeron los dos hermanos mientras estaban sentados en el sillón de su hotel en España, tomando sus manitas mientras veían un partido del Alfa que ahora estaba en sus cabezas.
Llevaban solo una semana en España y ya algo había salido terriblemente mal.
Su viaje a España solo duraría dos semanas, así que tenían exactamente siete días para buscar una solución a lo que acababan de descubrir y no arruinar el viaje para su mejor amigo.
Porque el viaje a España no había sido planeado para enamorarse, si no para pasar tiempo con el mejor amigo de los dos, Bachira. El Alfa con quién se habían hecho tan cercanos que lo consideraban un hermano más para ellos.
Y ellos no querían arruinar el viaje que les había costado tanto organizar.
─Oye...─ Yoishiro suspiro, su mano seguía entrelazada con la de su hermano mientras sonreía un poco. ─Mira, si realmente te gusta Bunny no tengo ningún problema con hacerme atrás con mis sentimientos... Eres mi hermanito menor, si ese Alfa te hace feliz no me quiero meter.
Yoichi abrió los ojos con sorpresa, dejando de ver el partido para ver a su hermano, el cual todavía miraba el partido fijamente. Sus ojos siguiendo un jugador en específico.
─Shichan...─ Isagi soltó un murmullo, su mirada pasó de sorpresa a un cariño triste. ─Tú también eres mi hermano... Se que Bunny te gusta tanto como a mi, así que no podría hacerte eso... Tú también mereces ser feliz.
Su gemelo lo volteo a ver con una pequeña mueca en el rostro, apretando su agarre en manos y negando con la cabeza lentamente.
─Yocchan, te juro que no habrá resentimientos. Eres mi hermanito, ningún Alfa por muy atractivo que sea nos podría separar.─ Contesto Yoishiro, acomodando un mechón de su cabello detrás de su oreja con su mano libre. Su vista volviendo a la pantalla para ver cómo el Alfa del que hablaban metía un gol. ─Así que te lo digo en verdad, si lo amas puedo alejarme.
Un pequeño silencio se formó en la habitación del hotel, ambos Omegas miraron el televisor donde justamente enfocaban la espalda de Bunny. El número 19 resaltando en la playera de su uniforme.
─No haré eso, ¿Lo sabes verdad?─ Yoichi murmuró después de unos segundos, mirando aún la pantalla. ─Si... Si a los dos nos gusta el mismo Alfa creo que lo justo es luchar ambos por él.─ Yoishiro volteo a ver a su hermano con sorpresa.
─¿Q-que?─ Jadeo el Omega con sorpresa, asimilando las palabras de su gemelo que por fin lo miro.
En los bonitos ojos azules de su gemelo había sinceridad y cariño, no lo miraba con burla pero tampoco había odio. Era esa mirada que siempre te daba cuando todo parecía ir mal.
─Si, lo peor que podía pasar es que ni uno de los dos le guste.─ Yoichi se encogió de hombros, una sonrisa apareció en su rostro mientras miraba a su hermano. ─Y si por alguna razón, ninguno de los le gusta, entonces no habrá más problemas.
Yoishiro miro a su hermano por unos segundos antes de negar con la cabeza y soltar una pequeña risa, apretando el agarre de sus manos unidas.
─¿Estás seguro?... Mi deber como hermano mayor es cuidarte...─ Volvió a preguntar el gemelo mayor, haciendo que su hermano suelte una baja risa y suelte el agarre de sus manos para darle un golpe en el hombro. ─¡Oye!.
─Solo eres mayor por un minuto, Shichan.─ El peliazul menor reprendió, haciendo reir a ambos.
La rosa se escuchó por toda la sala, aunque se fue apagando cuando en la televisión se anuncio que Bunny Iglesias había metido otro gol increíble para su equipo. Haciendo que ambos Omegas miren la pantalla y después se miren entre ellos.
─¿Nos confesamos los dos al mismo tiempo?─ Pregunta Yoishiro, haciendo que las mejillas de hermano se pongan rojas y niegue con la cabeza con rapidez.
─No... Eso sería muy directo.─ Yoichi ignoro la mirada que su hermano le lanzó de obviedad. ─Digo... Sería raro para él que los dos lo hagamos al mismo tiempo...
Yoishiro llevo sus dedos a su mentón para pensar, haciendo un puchero mientras lo hacía. Para él lo mejor era ser directos con sus sentimientos, de esa forma sabrían más rápido la respuesta y se harían menos esperanzas.
Pero para su hermano menor era una muy mala idea, si de por si confesarse a alguien creaba una gran tensión entre ambas partes. Que lo hicieran dos personas que eran hermanos, tan unidos como lo eran él y Yoishiro era una pésima idea.
─¿Entonces que hacemos?─ Pregunto el gemelo mayor con curiosidad, cruzando sus brazos contra su pecho.
─Creo... Creo que lo mejor es mostrar nuestro amor con pequeñas acciones para que él sepa que nos gusta pero sin decirle directamente..─ Cuando Yoichi noto que su hermano parecía querer replicar, se apresuró a agregar; ─Eventualmente nosotros nos confesaremos antes de que termine el viaje, pero creo que así no crearía una gran tensión.
Yoishiro suspiro no tan convencido de la idea pero entendiendo a lo que se refería su hermano.
Mostrarle afecto a Bunny sería como decirle entre líneas que ambos Omegas estaban enamorados de él. Y de que esa forma pudiera tener el tiempo suficiente para escoger a alguno de los dos sin tener que elegir de último momento o bajo presión.
─Bien, bien... Entiendo tu punto.─ Dijo el gemelo mayor, volviendo a ver la pantalla donde el partido seguía.
Yoichi sonrió mientras miraba el partido de nuevo, sonriendo un poco más relajado.
─¿Crees que deberíamos decirle a Bachira sobre nuestro plan?─ Yoichi pregunto con curiosidad, mirando la pantalla donde salía su mejor amigo también en el partido.
─¿Decirme que?─ Una voz sonó a espaldas de ambos gemelos, haciendo que ambos suelten un grito del susto y se levanten del sillón a toda prisa. ─¿Que les pasa, chicos?.
Ambos Omegas estaban pálidos mientras miraban a su mejor amigo que había salido de la nada, apoyando sus manos contra el sillón mientras los miraba como si no les hubiera dado el susto de sus vidas.
─¡Bachira por Dios!─ Yoichi se quejo, llevando una mano a su pecho después de sentir que se le bajaba la azúcar del susto.
─¿Desde hace cuánto estás aquí?─ Pregunto Yoishiro mientras cerraba sus ojos, todavía recuperándose del susto que su mejor amigo les había dado.
─Acabo de llegar.─ Comento el Alfa bicolor, dando un brinco para acostarse en el sillón dónde antes estaban los hermanos. ─Solo escuché que iban a decirme algo.
Los hermanos se miraron un segundo antes de suspirar y sentarse en el sillón nuevamente. Yoichi acomodo la cabeza de su mejor amigo en su regazo, mientras que Yoishiro hacia lo mismo con las piernas del bicolor.
Ambos hermanos comenzaron hablar con Bachira que tuvo cinco emociones en un segundo, haciendo que ambos hermanos se rian mientras ven a su amigo pensar toda la información.
─¿Les gusta Bunny?─ Bachira pregunto después de procesar al información, haciendo un puchero mientras asentía. ─Que pésimo gusto tienen.
─¡Bachira!─ Se quejaron los hermanos, dándole un golpe en el hombro y en su pierna respectivamente al único Alfa.
─¡Violencia, me violentan!─ Chillo el bicolor con pánico, como si alguien más lo fuera a defender.
Aún cuando los hermanos eran los únicos en el cuarto del hotel.
─Bachi... ¿Crees que nuestro plan está bien?─ Meguru dejo de hacer su drama cuando escucho el tono serio de Yoishiro.
El Alfa vio a ambos hermanos antes de suspirar y hacer una mueca, dibujando con su dedo en el estómago de Yoichi.
─Creo que tiene sentido... A Bunny no le interesan muchas cosas, así que confesarse de golpe puede que los rechace a ambos.─ El bicolor agrego con un tono calmado, mirando como el rostro de sus amigos se volvía triste. ─Así que su idea no es está tan mal...
Eso pareció darle esperanzas a ambos hermanos que se miraron para mostrar una pequeña sonrisa, volviendo a tomarse de las manos.
─¿Podrías ayudarnos?... Tú conoces mejor a Bunny...─ Yoichi le pregunto a su mejor amigo, mirando a Bachira que hizo una mueca.
─Somos compañeros de equipo, a veces se une a mis bromas y las de Otoya, pero muchas veces está solo...─ Nuevamente el rostro triste apareció en los Omegas que hizo que el Alfa se sintiera culpable. ─Pero Lavinho lo conoce mejor, yo sé que el estará feliz de ayudarlos.
Los Omegas sonrieron un poco, sus feromonas salieron en un breve aroma que hicieron que Bachira se relajara como un cachorrito consentido.
─Si quieren mañana vamos con Lavinho, para pedirle ayuda...─ Bachira sonrió, prácticamente ronroneando en el regazo de ambos Omegas.
Los Omegas miraron el partido que ya había terminado con el equipo de España ganador. La cámara enfocando una última vez al Alfa con cicatrices en el rostro.
─Esta bien, mañana iremos con el maestro Lavinho.
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La casa de Lavinho no quedaba lejos de dónde se encontraba el hotel donde se hospedaban. Así que no tuvieron problemas para ir a la casa del Brasileño que los recibió con alegría.
─¡Pasen, pasen!─ El Alfa brasileño les dijo en inglés, aceptando a sus invitados. ─Si ven desorden es porque la de limpieza no ha venido.
El Isagi menor hizo una pequeña mueca que hizo reír a Bachira y Yoishiro. Pues a Yoichi nunca le había gustado el desorden, no era como Barou, un obsesionado con la limpieza, pero tampoco apreciaba el desorden.
─Bien, pequeños, ¿Que necesitan de este magnífico Alfa?─ Lavinho se sentó en uno de los sillones, subiendo su pierna sobre su rodilla y agarrando una cerveza que ya estaba hasta la mitad.
Los chicos del antiguo proyecto Blue Lock hicieron lo mismo, Meguru se sentó a lado de su maestro y los gemelos se sentaron en sillón que estaba aún lado.
─Bueno... Es que...─ Yoichi susurro, sus mejillas se transformaron en dos tomates rojos.
─A ambos les gusta el mismo Alfa, Iglesias.─ El rostro de Lavinho se deformó por la sorpresa, escupiendo su cerveza hacia un lado mientras Bachira seguía hablando. ─Así que ambos quieren saber cómo llame su atención para que escoja a uno de los dos.
Yoishiro asintió con cierto orgullo, sus brazos cruzados en su pecho mientras cerraba sus ojos. Su hermano menor en cambio veía sus manitos con nervios y evitaba levantar la cabeza.
─Que gusto de mierda tienen. ─ El comentario le saco una risa al Alfa menor que comento que el también había dicho lo mismo. ─Pero como me gusta el chisme, los voy a ayudar.
Los Omegas miraron al brasileño con emoción, haciendo que Lavinho se sienta algo nervioso ante los dos pares de ojos viendolo muy fijamente.
─No me vean, me da miedo.─ Dijo el Alfa mayor, haciendo que los Omegas dejen de verlo tan intenso. ─Bueno, Bunny es muy reservado con sus gustos y casi nunca habla de él... Solo, bueno ya saben, eso de que se quiere morir a cada rato.
Los Omegas hicieron una mueca mientras asentían, pues esas eran cosas que todos los que habían hablado con el alguna vez sabían.
─Lo sabemos, ¿Pero no hay algo que le guste y usted conozca?─ Yoishiro pregunto hacia el mentor del Barcha, viendo como el Alfa le daba otro trago a su cerveza.
─Mmm....─ Lavinho se llevo una mano al mentón para pensar detenidamente. Repasando todas sus memorias y todos los momentos vividos con él Español. ─Va a sonar irónico, pero le gustan los conejos.
Eso emociono a los gemelos que hizo que ambos soltaran sus feromonas de felicidad.
─¡Hey! ¡En mi casa no!─ Lavinho saco un atomizador que estaba en el sillón y lo hecho en el aire, con una mueca de molestia. ─Aquí no apoyamos las feromonas ajenas.
─A, pero no fueran de este-─ Bachira fue silenciado cuando una lata de cerveza lo golpeó en el rostro.
─Yo digo que podrían darle un pequeño detalle a Bunny al rato en el entrenamiento... Ambos se lo dan al mismo tiempo.─ Lavinho comento hacia los Omegas que se estaban riendo todavía del golpe hacia su mejor amigo.
─Está bien, muchas gracias por su ayuda.─ Yoichi agradeció con una reverencia hacia el adulto, que hizo un gesto con la mano para quitarle importancia.
─Nah, cualquier cosa puedo ayudarlos si algo llega a salir mal. Ya quiero ver a mi otro hijo emo sentar cabeza.─ Lavinho comento con tranquilidad, metiendo su dedo meñique en su oído con tranquilidad.
─¿Y tú cuando le dirás a este- ¡En la cara otra vez no!─ Se interrumpió el Alfa bicolor cuando Lavinho saco el atomizador para darle en la cara.
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Ambos Isagi se habían arreglado un poco para ir al entrenamiento del Barcha como Lavinho les había dicho. Se habían puesto unos conjuntos deportivos de los que alguna vez hicieron una campaña publicitaría.
Yoichi llevaba un pequeño broche que recogía su fleco de lado, su hermano en cambio había votado por ponerse algunos broches en forma de estrellas color plata en el lado izquierdo de su cabello.
No tenían planeado estorbar en el entrenamiento, solo le darían al Alfa su detalle y después se quedarían un rato con Bachira que si tenía entrenamiento. Evitando causar molestias en los demás jugadores.
Ese era su plan, hasta que se dieron cuenta que todos los del equipo del Barcha los veían con alegría, incluso dándoles ánimos.
No fue difícil saber que Lavinho no había podido mantener la boca cerrada por mucho tiempo. Era algo que si esperaban, pero no tan pronto.
Cuando llegaron al os vestuarios, los Omegas sintieron un bajo suspiro de alivio cuando notaron que Bunny no había llegado todavía.
Aunque ya estaban ahí Bachira y Lavinho, que hablaban animadamente con sus compañeros de equipo.
Al ver ambos Omegas, los dos Alfas les sonrieron mientras se acercaban. Lavinho dándole dos palmadas en la espalda a los Omegas para animarlos.
─Tranquilos pequeños, en el Barcha somos unos chismosos pero el chisme no saldrá de aquí, ¿Verdad, chicos?─ Los demás jugadores de Barcha asintieron, algunos hasta mostraron su meñique en señal de promesa.
Uno de ellos incluso grito que envidiaba a Bunny porque tenía pa escoger. Lo que causo risas en el vestuario, incluso de los propios Omegas que también se rieron.
─Gracias... Lamentamos estorbar en sus entrenamientos.─ Yoichi agradeció por los dos, sonriendo hacia los Alfas y Betas que había.
─No pasa nada, no estorban.─ Lavinho comento, caminando de nuevo a su casillero para sacar sus cosas.
Un miembro del Barcha que iba entrando hizo una señal con las manos, lo que hizo que los demás integrantes rápidamente comenzarán a fingir que estaban haciendo algo.
Los Omegas apenas tuvieron tiempo para entender cuando Bunny apareció en los vestuarios, cargando su mochila de lona en uno de sus hombros y vistiendo un pans de color negro.
El Alfa de cabellos lilas miro un segundo a los Omegas, parecía ligeramente sorprendido de encontrar a los Omegas en el entrenamiento. Pero solo les dió un saludo con la cabeza con una sonrisa que parecía falsa.
─Hola.─ Les dijo a los peliazules, caminando a su casillero para comenzar a guardar sus cosas y cambiarse.
Los Omegas se miraron unos segundos, Yoichi estaba lleno de nervios y Yoishiro, que aunque estaba nervioso, parecía más emocionado por hacerlo.
Yoichi miro en dirección a Bachira y Lavinho, ambos Alfas aprovecharon que estaban en el punto ciego del Alfa de ojos rojos para hacer señas de que ya den los regalos.
Yoishiro soltó un suspiro para tranquilizarse, tomando la mano de su hermano menor que perdió todo color del rostro mientras intentaba respirar correctamente.
Ambos Omegas se acercaron al Alfa de cabellos lilas, algunos integrantes del equipo del Barcha se habían ido para que no se viera tan sospechoso mientras otros miraban con cuidado de no ser descubierto.
─Oye... Bunny.─ Llamó el gemelo mayor ahora que estaba cerca del Alfa de cabellos lilas, que volteo a ver a ambos Omegas con curiosidad.
Yoichi practicaba una técnica de respiración mientras buscaba el regalo que había traído en la bolsa de su sudadera.
─Toma, es para ti.─ Dijeron los dos Omegas el mismo tiempo, extendiendo sus regalos para que el Alfa los tome.
Yoichi le había regalado un pequeño llavero de un conejo de peluche que era de color negro, era adorable y tenía un moñito azul en el cuello. Yoishiro en cambio le dió un llavero que tenía una foto de un conejo blanco con ojos rojos, que tenía un brutal parecido con el Alfa.
Bunny vio por dos segundos los regalos, su rostro no tenía emoción alguna.
─Gracias.─ Dijo, tomando ambos llaveros al mismo tiempo.
Lo que hizo que los Omegas y los integrantes del equipo de Barcha que estaban viendo se emocionarán un poco al imaginar las posibilidades.
Hasta que él de cabellos lilas aventó los llaveros dentro de su casillero para después cerrar la puerta. Pues ya había acabado de cambiarse.
─Con permiso.─ Dijo el Alfa de ojos rojos, pasando a un lado de los Omegas para irse a entrenar.
Dejando un sepulcral silencio en los vestidores tras su partida.
─¿¡Qué!?─ Grito Lavinho atónito de lo que acaba de ver, acercándose a los pobres Omegas que seguían procesando lo ocurrido.
En la mente del Brasileño solo habían dos opciones. Bunny rechazaba a ambos Omegas sin aceptar sus regalos o aceptaba solo el regalo de uno de los Omegas. Que aceptará el de los dos parecía buena señal hasta que los aventó a su casillero sin ver.
─¿Eso que significa?─ Yoichi pregunto en voz alta, mirando a Lavinho que miraba el casillero con absoluta traición.
─¿Es un me gustan o un no me importa?─ Pregunto Ignacio mientras parpadea, aún intentando entender lo que había pasado.
─No lo sé.─ Contesto Yoishiro con un suspiro, recargandose en los casilleros cercanos. ─¿Ahora que hacemos?...
─¿Nos damos por vencidos?─ Yoichi pregunto, haciendo que Lavinho de un brinco en su lugar y exclamé un fuerte "no".
─No, no, no.─ Dijo el brasilero, tomando a ambos Omegas de los hombros para mirarlos. ─Sabemos que Bunny es... Bunny, está reacción es muy él así que no nos podemos decepcionar, ¿Entienden?.
Los Omegas asinteron lentamente, entendiendo las palabras del Alfa delante suyo. Bachira en el fondo cruzo los brazos contra su pecho y asintió también.
─¿Entonces que haces ahora?─ Aquella pregunto de parte de uno de los Omegas dejo a todos en silencio.
─¿Porqué no cocinan algo?... A Bunny le gustan los postres dulces...─ Ignacio contesto, ofreciendo una sugerencia que hizo que todas las miradas fueran a él.
─Si, si, si...─ Lavinho asintió, llevando su mano a su mentón para pensar. ─Hay Alfas que conquistas a través de la comida, eso tendrá una mejor reacción.
Los Omegas se miraron un segundo antes de soltar un suspiro, ahora más relajados y menos nerviosos sonrieron y agradecieron a todos.
─Gracias por su ayuda... Lamentamos haberlos molestado.─ Yoichi agradeció, tomando la mano de su hermano mayor para calmarse un poco más.
Tal vez había sido una mala experiencia con Bunny, pero los chicos del Barcha los hicieron sentir bien con tantas palabras de ánimos. Diciendo que no había molestias e incluso uno que otro les dió opciones de postres.
Luego apareció Otoya que se le había hecho tarde para el entrenamiento y no se había enterado del chisme.
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Al final se habían decido por hacer unos cupcakes de vainilla con glaseado de chocolate y relleno de mermelada de fresa.
Yoichi había estado ayudando a su hermano a hacer los postres, pues Yoishiro no era tan bueno en la cocina y siempre terminaba mandando todo a la mierda cuando se estresaba.
El resto del día, después del desastroso momento de los llaveros, fueron a un supermercado cercano a comprar las cosas que necesitaban. Encontrando todo y regresando a la casa de Lavinho dónde harina los postres.
El brasileño los había ayudado, quien para su sorpresa tenía un gran talento para la cocina, diciendo cuántas cosas debían hechar exactamente y en qué medidas.
Los cupcakes estuvieron listos en unas tres horas, ambos Omegas decoraron los postres a su manera.
Yoichi les hizo una pequeña montaña de glaseado con chispas de chocolate y una galleta de vainilla. Yoishiro por otro lado agrego poco glaseado, brillo comestible y un galleta en forma de popote.
Cada Omega había hecho tres cupcakes para el Alfa español, acomodaron los postres en una cajita para entregar los postres al mismo tiempo y le pusieron un bonito listón.
Bachira envio una foto de los cupcakes al grupo del Barcha donde no estaba Bunny, comentando que así habían quedado los postres. Recibiendo muchos me gusta por parte del equipo y deseándoles suerte a los Omegas.
Nuevamente fueron al día siguiente para entregar los postres, también habían llevado otra caja con cupcakes menos decorados para los demás chicos del Barcha en modo de agradecimiento.
Cuando llegaron las palabras de ánimo estaban por todos lados, Alfas y Betas que comían los panquecitos antes de que entrenamiento iniciaría. Comentando cuanto les había gustado y que tenían buena mano para la cocina.
Lavinho estaba presumiendo que los hijos que le había robado a Ego eran muy útiles cuando llegó el objetivo .
Bunny arqueo una ceja cuando vio nuevamente a los Omegas con una caja decorada con corazones y un listón. Pero solo necesito ver a los demás del equipo para entender que habían traído postres.
─Hola.─ Bunny los saludo a ellos, dejando sus cosas en su casillero.
Los Omegas se miraron por un milisegundo, para después caminar hasta el Alfa de cabellos lilas y con algo de nervios, entregar la caja hacia su destinatario.
─Para ti...─ Dijeron los Omegas otra vez, ofreciendo la caja mientras miraban al de cicatrices.
El Alfa de ojos rojos asintió, tomando la caja con un extremo cuidado que hizo que los Omegas volvieran a sonreír. Quito el listón con cuidado y abrió la caja revelando los cupcakes decorados.
Bunny les dió una mirada antes de agarrar uno de ellos, uno que había decorado Yoichi. Lo olió antes de darle una pequeña mordida, haciendo una mueca y lanzando el postre a la basura.
Después repitió lo mismo con otro postre que ahora era de Yoishiro.
─Están muy dulces pero gracias.─ Contesto el Español, abriendo su casillero y guardando los cupcakes ahí dentro con cuidado.
Después solo se cambio y se fue al entrenamiento.
─Lo voy a matar..─ Meguru dijo, siendo detenido por Otoya que lo agarraba del gorro de su sudadera para que no cometiera un asesinato.
Lavinho estuvo a punto de desmayarse cuando escucho aquello, en parte porque había ayudado a los pobres Omegas que ota vez habían sido rechazados.
─Saliendo del entrenamiento los quiero en mi casa.─ Dijo Lavinho con seriedad, mirando a ambos Omegas abatidos tras ser rechazados otra vez por el Alfa. ─Le daremos el mejor maldito regalo a Iglesias o dejo de llamarme el gran Lavinho.
─¿No eras Labubu?─ Otoya bromeó, haciendo que todos los mirarán en silencio. El ninja solo resopló mientras bajaba las manos ─Mal momento, ya entendí.
─Bien, vámonos al entrenamiento. Ustedes descansen un poco.─ Lavinho les dijo a los Omegas, dándoles una suave palmada en la espalda que los hizo sonreír.
Yoichi volvió a tomar la mano de su hermano en forma de consuelo. Yoishiro en cambio miro el casillero con enojo.
Está vez estaba muy cerca de mandar todo a la mierda y decirle a su hermano que mejor lo hicieran a su manera.
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Los gemelos habían ido nuevamente a la casa de Lavinho después de que el Alfa les dijera que quería hablar con ellos sobre la situación y buscar una forma un poco más directa para que pudieran confesar sus sentimientos.
En la pequeña reunión solo estaban los gemelos, Bachira, Otoya que se había colado y se negaba a ser dejado de lado. Y obviamente, el anfitrión de la casa.
─Bien, estuve investigando seriamente sobre este asunto y estás son nuestras opciones que tenemos.─ El brasileño desapareció unos segundos y después trago un pizarrón con ruedas donde tenía anotado todo un mapa mental. ─Como verán en el organizador gráfico, hay algunas ideas que podemos usar.
Yoichi sonrió mientras aceptaba la libreta que Lavinho les había dado, dónde les pedía que hiciera apuntes para que no se le olvidará nada importante.
Yoishiro a su lado ya no se veía tan contento, tenía sus brazos cruzados sobre su pecho y su rostro estaba ligeramente fruncido. Intentando entender el mapa mental que estaba en portugués y no en inglés.
Bachira a su lado parecía entender un poco mejor el mapa al hablar algo de español por ser del Barcha, así que hizo algunos comentarios sobre lo que entendía.
Otoya le tomo una foto al mapa mental diciendo que después pediría estos consejos a su maestro y que buscaría nuevamente está clase para poder conquistar chicas lindas. A lo que Lavinho acepto, diciendo que su próxima clase era el siguiente miércoles.
Mientras la clase del brasileño continuaba, una notificación al teléfono de Yoichi hizo que todo se viera interrumpido.
─Lo siento... Olvide ponerlo en silencio...─ Dijo el Omega de cabello azul, haciendo que su hermano mayor se ría un poco, relajando su semblante.
─¿Quien es?... ¿Nagi?─ Yoishiro pregunto, pues el también recibía mensajes de sus amigos buscando algo de plática. En especial de Seishiro que quería jugar videojuegos con él.
─N-no... No, es número desconocido.─ Yoichi comento, su ceño frunciendosé al no reconocer el número que le había enviado mensaje.
─¿Mmm?. Solo bloquea el número, puede ser un acosador.─ Lavinho le recomendó, dibujando un pequeño monito en la orilla del pizarrón.
─Si.─ Yoichi asintió con una sonrisa amable, metiéndose al chat para poder bloquearlo. Hasta que sus ojos se abrieron y soltó un pequeño "oh".
─¿Paso algo, Yocchan?─ Su hermano le pregunto algo preocupado y curioso, acercándose a su hermano para ver los mensajes.
─Otoya... ¿Le pasaste mi número a Bunny?─ De repente, todos los ojos estaban puestos en Otoya que estaba dibujando un miembro masculino en el pizarrón.
─Oh, se me había olvidado... Lo pidió desde ayer, pensé que ya te había enviado mensaje... Si que es lento.─ El ninja se burlo, ignorando la mirada de todos para seguir detallado su obra de arte.
─Bueno... Eso nos reduce muchas cosas de mi plan.─ Lavinho confiesa, borrando la mitad de su mapa mental y mirando el dibujo de su hijo. ─Ponle las pelo, te falta.
Otoya asintió. Bachira que estaba a lado de los Omegas se levantó para dibujar ahora en el espacio vacío, haciendo una flor extraña que hizo que Lavinho entrecerrará los ojos.
─Me recuerda una flor que no estaba en sus facultades mentales...─ Murmuró, asintiendo mientras el comenzaba a dibujar una mariposa que le quedó desigual de las alas.
─¿Que te puso, Yocchan?─ Yoishiro pregunto con cariño, pegando su cabeza a la de su hermano para leer los mensajes.
“Hola. Otoya me pasó tu número,
lamento enviarte mensaje de repente.
Soy Bunny.”
Yoishiro frunció su ceño, una parte de él sabía que esto no podía terminar bien.
Otros mensajes llegaron mientras los miembros del Barcha habían borrado completamente el mapa mental y habían comenzado a dibujar tonterías entre risas.
“Queria agradecerle a ti y a tu
hermano por los cupcakes,
estaban muy bonitos, ambos
diseños. Otoya no me pasó el
número de tu hermano, así que
no le puedo agradecer”
Los dos Omegas se sonrojaron un poco, llamado la atención de los Alfas que dejaron de intentar dibujar a Ego.
─¿Que puso?─ Los tres Alfas se acercaron, Bachira leyendo en voz alta los mensajes que Bunny había enviado.
─¡Listo!. Aquí hay amor, lo dije, lo sabía.─ Lavinho sonrió, aplaudiendo hacía el cielo y haciendo un bailecito de festejo.
Bachira dió aplausos de felicidad y Otoya levanto ambos pulgares en señal de aprobación.
─Ahora solo debemos ver cómo va a elegir a alguno de los dos... Yo opino que le comp-
Un nuevo mensaje llegó, interrumpiendo la voz del mentor del Barcha que se callo y solo necesito mirar el rostro de los Omegas para entender que Bunny ya la había cagado otra vez.
“Aunque sabían muy dulces,
tuve que tirarlos porque me
empalagaba muy feo. Para la
otra que no sean tan dulces por
favor.”
Yoichi parpadeo mientras sentía como sus ojitos se humedecian, aunque rápidamente los limpio y envío un emoji de pulgar arriba para indicarle al Alfa de cabellos lilas que si había leído su mensaje.
Bachira leyó el mensaje en voz alta, su voz se hizo más seria con cada palabra. Para cuándo terminó, Otoya había cambiado sus dedos hacia arriba para que ahora estuvieran para abajo.
Lavinho solo suspiro, agarrando su cien mientras pensaba que había hecho mal en la crianza de su hijo español.
─Lo siento, niños... Si quieren puedo hablar con él, no es un mal tipo, solo algo lento para cier-
─No.─ Yoishiro lo interrumpió, su rostro, al contrario de su hermano menor que estaba decaído, se mostraba serio y enfadado. ─Ya hiciste mucho Lavinho, muchas gracias por tu apoyo pero ahora lo haremos a mi manera.
Los Alfas asintieron lentamente, diciendo que ya no se iban a meter con el Omega enfadado que tenían delante.
─Gracias chicos... Espero que nos podamos ver antes de nuestro regreso a Alemania.─ Yoichi agradeció, poniéndose de pie lentamente al ver que su hermano también lo hacía.
─Me envías mensaje para que los lleve al aeropuerto, ¿Si?─ Bachira les dijo a los Omegas, quienes le dieron una pequeña sonrisa antes de salir por la puerta de la casa.
Cuando los tres Alfas estuvieron solos, se miraron entre si antes de que Otoya hablará.
─¿Bunny va a vivir, cierto?... Tenemos práctica con Real Madrid la próxima semana...
Los dos Alfas solo suspiraron y rezaron que por si.
Porque desde que Real Madrid tenía a Michael Kaiser y Rin Itoshi, el equipo se había vuelto muy pesado. Y no hablaban del ámbito de fútbol, si no más bien que eran muy competitivos, creando un ambiente no tan lindo para jugar.
.ᰔ.
En el cuarto del hotel ambos Omegas estaban sentados en la pequeña sala, el gemelo menor estaba sentado en sillón abrazando sus rodillas mientras que Yoishiro caminaba de un lado a otro.
─Te lo dije, Yocchan.─ Yoishiro comento con voz sería, si hermano solo se encogió en su lugar mientras abrazaba más fuerte sus rodillas. ─Lo mejor era ser directos, perdimos tiempo y solo nos dió ilusiones... Lo que justamente no queríamos.
─Ya lo sé... Es solo que... Tenía miedo de que escogiera...─ Yoichi murmuró, sus ojos se llenaron de lágrimas. ─Me daba miedqo saber que elegiría a uno y el otro... El otro tenía que fingir que nada paso...
Yoishiro miro a su hermano antes de suspirar, acercándose el gemelo menor y abrazándolo. Su hermano de inmediato se aferró a su pecho, sollozando como un niño pequeño que tenía miedo de saber una verdad.
─No seas tonto... Entiendo como te sientes, pero...─ Yoishiro busco las palabras correctas y cuando no las encontró solo suspiro. ─Mira, ya lo hicimos a tu manera ahora lo haremos a la mía.
Yoichi dejo de esconderse en el pecho de su hermano mayor, mirándolo con una mezcla de miedo y sorpresa.
─¿A tu manera?─ Pregunta él Omega menor, mirando como su hermano toma su teléfono con calma.
─Saldré a hacer unas compras, tu te darás un baño relajante y me vas a esperar aquí. Yo te daré todo preparado, Yocchan─ Yoishiro tecleo algo que su hermano no pudo ver y después apagó el teléfono.
Yoichi solo temió por su vida.
Su hermano mayor era conocido por tener unas ideas algo cuestionables, no eran desagradables, pero si serían mucho para una persona introvertida como lo era el peliazul menor.
Además de que no podía esperar mucho de alguien que tenía entre sus mejores amigos a Shidou y Aiku por haber tenido buena química con ambos.
Pero Yoishiro era su hermano mayor, ¿No le haría hacer nada vergonzoso, verdad?... ¿Verdad?
Bueno, Yoichi espero mucho de su hermano mayor.
Quien regreso de las compras en dos horas, tenía muchas bolsas de marcas caras pero nunca le dejo ver qué había comprado. Solo reviso que se había dado un baño como le había dicho y le entrego algo de ropa.
─Te pones esto y me muestras como te queda cuando salga─ Yoichi asintió lentamente a las palabras de su hermano, intentando entender la composición de la ropa que su hermano le había entregado.
Su hermano se metió al baño a darse una ducha rápida, mientras el peliazul batallaba un poco para darle forma al vestuario. Hasta que lo hizo, sonrojándose como nunca mientras veía la lencería que su hermano le había entregado.
─¡Yoishiro!─ Grito el Omega menor, reclamando hacia su hermano mientras todavía sostenía la lencería. ─¿Que esto?.
Yoishiro soltó un suspiro mientras seguía dándose una ducha.
─Si te queda muy corto toma el azul de la bolsa rosada.─ Contesto con una calma que hizo que el pobre Omega de afuera se sonrojara aún más.
Yoichi camino hasta las bolsas dónde encontró otro conjunto de color azul cielo. También era lencería pero tenía más forma y no se veía tan corto.
Se preguntó seriamente si debía probarse ese tipo de ropa, pero sabía que si su hermano salía y no lo veía vestido ocurriría una masacre. Y Yoichi le tenía mucho miedo a su mayor cuando se enojaba.
Así que no le quedó más opción que ponerse la ropa, algo avergonzado cuando veía su reflejo en el espejo de la habitación. No se veía mal, pero nunca había usado algo similar en su vida.
Era un babydoll ajustado y corto, apenas lograba cubrir su trasero. Además de que venía con unas pequeñas y lindas bragas de encaje del mismo color que tenían un moñito en la delantera. En la parte del pecho, como era para Omegas hombres era ajustado y solo cubria sus pezones rosados. De accesorios tenía un collar ajustado que aprecia un liston alrededor de cuello de un tono azul marino.
Cuando su hermano salió del baño, también había salido vestido. Usando el mismo atuendo que él solo que un color azul marino y su collar era de un azul cielo. Tenía una toalla en sus hombros y secaba su cabello mientras caminaba hasta la secadora del hotel.
─Bien, sabía que no te pondrías el primero así que metí el segundo para combinar.─ El sonido de la secadora lleno el lugar, Yoichi se sentó en la cama mientras intentaba ocultar su cuerpo.
─¿Por qué estamos vestidos así?─ Pregunto el menor, mirando a su hermano que se secaba el cabello con calma.
Cómo si ninguno de los dos estuviera vistiendo una lencería reveladora que exponía su cuerpo.
─Porque haremos que ese Idiota escoja de una vez.─ Los ojos de Yoichi se abrieron por completo, llenos de pánico. Pero si hermano no le dió tiempo de hablar cuando agrego; ─Ese tonto vendrá en una hora al hotel. Le dije al recepcionista que cuando un tipo con cicatrices en el rostro preguntara por nosotros le diera la llave del cuarto.
Yoichi iba perdiendo el color mientras su hermano tomaba un pequeño labial de color rojo que había en una de sus bolsas, acercándose a su hermano y tomando su barbilla con cuidado.
─Él nos verá así y tendrá que decidir. Va a escoger a quien más le guste, porque vamos a decirle que nos gusta.─ Yoichi se dejó poner el labial por su hermano, sus ojos todavía llenos de pánico. ─No tendremos sexo, Yoichi... Aunque me sorprende que entres en pánico cuando ya no eres virgen, Yocchan.
Yoichi hizo un puchero y desvío la mirada, sus mejillas se tiñeron rosadas pero no lo negó.
─¿Cómo...?─ Pregunto en voz baja y con curiosidad, mirando a su hermano mayor con una ligera sonrisa.
─Soy tu hermano mayor, te conozco.─ Sonrió con calidez hacia su hermano, dándole un pequeño golpe en la frente juguetón. ─Aunque tengo curiosidad, ¿Que tal lo hizo Hiori? ¿Fue duro? ¿O muy amable y paciente?
─¡Shichan!─ Se avergonzó el Omega menor entre risas. Yoishiro rio mientras negaba con la cabeza, todavía curioso de la respuesta.
─Es solo curiosidad.─ Aclaro el mayor de los dos, aplicándose el labial así mismo con una sonrisa. ─¿Sabes con quién la perdí yo?.... Con Kunigami.
Yoichi miro a su hermano menor con sorpresa, frunciendo su ceño de poco a poco hasta que algo pareció tener sentido en su mente.
─Con razón contigo no es tan serio...─ Todo pareció tener sentido en la cabeza de Yoichi de pronto.
─Mmm, digamos que había mucha tensión y simplemente fluyó... Lo hicimos en su casa de Japón, mientras su familia no estaba─ Yoishiro comento, caminando hasta las bolsas y buscando algo. ─¿Has usado tacones?...
Yoichi frunció el ceño y negó.
─No... Soy futbolista, los tacones podrían ser un peligro para mis tobillos.─ Yoishiro lo miro como si lo que acabará de decir fuera una simple tontería.
─Al aparecer fue sexo vainilla... Pensé que Hiori sería más sadico... Tiene esa vibra─ Las mejillas de Yoichi se volvieron más rojas y miro a otro lado de la habitación.
─Bueno... ¿Entonces solo vamos a modelar está... Está lencería para él?─ Yoichi pregunto cambiando de tema, ignorando como si hermano sacaba dos cajas. ─No le veo mucho sentido.
─No lo tiene.─ Contesto su hermano con simpleza, dejando una caja aún lado de su hermano menor mientras se sentaba en la cama junto a él ─Pero creo que Bunny no es de los Alfas que les gusta lo tranquilo, prefiere algo intenso e irracional. Nos confesaremos vistiendo lo mismo para que decida no por nuestro físico, si no por quien somos. Se me ocurrió que usaramos lencería porque de alguna forma es meterle presión.
─¿Y si nos manda a la mierda a ambos?─ Yoichi cuestiono, haciendo una mueca cuando vio los tacones que su hermano había comprado. No eran altos, tan vez unos cinco centímetros pero eran de aguja.
─No creo que lo haga... Pero si llegará a pasar solo esperamos a que se vaya del cuarto y ya.─ Su hermano explico, pasándole los tacones que se debía poner.
Yoichi esperaba de todo corazón que la idea de su hermano se viera interrumpida por algo, por cualquier cosa antes de hacer la estupidez que su hermano quería hacer. Rezando que Bunny sea atropellado o que no puedo venir a verlos por flojera.
Pero los dioses no escucharon sus plegarias cuando una hora después, en la hora acordada. Bunny si llegó, puntual muy puntual para lo desinteresado que estaba.
La recepcionista si había seguido las indicaciones de su hermano mayor, así que cuando Bunny entro tenía las llaves del cuarto del hotel.
El Alfa solo entro y cerró la puerta con cuidado, parecía confundido del porque el tenía una llave y los Omegas no lo fueron a recibir a la recepción como esperaba que fuera.
Camino tranquilo hasta llegar a la sala, dónde noto a los dos Omegas que estaban sentándos en el sillón. Vestidos con bonitos conjuntos de lencería y esos tacones de aguja que por alguna razón que Bunny no entendía capturaron su atención.
─¿Que-
─Sientate.─ Yoishiro lo interrumpió, poniéndose de pie y caminando hacia el con firmeza. Tomando su mano para guiarlo al sillón dónde antes estaba sentado.
Yoichi que parecía más avergonzado se puso de pie, quedándose de pie mientras intentaba cubrirse con sus propias manos.
Bunny se sentó en el sillón mientras miraba a los Omegas en busca de una explicación. No podría negar que ver a dos Omegas atractivos, vestidos tan provocativo solo para él no despertaba nada en su interior.
Pero quería primero una respuesta.
─Yocchan y yo seremos directos está vez.─ Yoishiro cruzo sus brazos sobre su pecho, mirándolo con una gran confianza al contrario de Yoichi que tenía el rostro algo rojo.
─¿Directos?─ Pregunto Bunny con su típica sonrisa falsa, pero Yoishiro lo silencio con la mirada.
─A los dos nos gustas, idiota.─ Yoishiro comento sin filtros como siempre hacia, mirando al Alfa que estaba sentando como si no fuera nada. ─Por ello te citamos en nuestro en hotel.
Bunny proceso sus palabras. Intercambiando su vista entre ambos peliazules.
Iglesias sabía que los dos Omegas estaban enamorado de él desde que le dieron el detalle del llavero, pero le pareció gracioso jugar con ellos hasta que se confesaran directamente.
Los llaveros los tenía guardados en un cajón de su departamento y los cupcakes estaban en su cocina, todavía le quedaban algunos y no los había tirado como le había puesto en el mensaje al gemelo menor.
Todo lo había hecho para ver qué harían los Omegas para ganar su atención, aunque nunca por su mente pasó la idea de que terminaría en esta situación.
─Así que les gustó...─ Murmuró con un tono plano, asintiendo vagamente mientras miraba el cuarto del hotel con más atención que a los Omegas delante suyo.
Yoichi asintió un poco, con la cabeza baja. Bunny lo miro de reojo y entendió de inmediato que la idea de vestirse así había sido del gemelo mayor.
─Bueno, ¿Que quieren que les diga?─ Le pregunto a los dos hermanos con burla, viendo como el ceño de Yoishiro se fruncía aún más.
─Queremos que escojas al que te gusta.─ Yoichi se apresuró a explicar, impidiendo que su hermano dijera algo grosero hacia Bunny.
El Alfa de cabellos lilas miro a los hermanos que tenía delante por unla segundos. Los podían ser iguales físicamente, pero en personalidad eran diferentes.
Yoichi era ese Omega que encajaba más en los moldes de un Omega tradicional, cocinando, limpiando, siendo un Omega amoroso y atento con un claro instinto maternal aunque tenía su lado duro. Yoishiro en cambio era lo opuesto, un Omega que parecía más bien un Alfa, no buscaba la atención de los Alfas porque sabía que ya la tenía. No le interesaba formar una familia, solo algo con lo que divertirse.
Ambos Omegas eran diferentes pero tan iguales que a Bunny le excitaba la sola idea de arruinar a los dos Omeguitas delante suyo.
─¿Porque tengo que escoger?─ Dijo con voz clara, viendo como ambos Omegas abrían sus ojos de sorpresa. Pero el Alfa no les dió tiempo de hablar cuando los agarro por la cintura hasta sentarlos de cada lado suyo. ─Me gustan los dos, puedes llamarme egoísta, pero no me voy a arrepentir de escoger a ambos.
Los dos reaccionaron diferente como Bunny esperaba que pasara, Yoichi abrió los ojos mientras se sonrojaba aún más. No sabía si fue por sus palabras o porque lo tenía muy cerca con aquella ropa tan corta.
Yoishiro en cambio sonrió con burla mientras rodo los ojos, no parecía sorprendido como su hermano y tampoco parecía que la idea de desagradaba. Cómo si él ya hubiera sospechado de esta opción en sus predicciones de lo que pasaría.
─¿Si?─ Le pregunto el gemelo mayor, mirándolo con esa mirada tan atractiva y traviesa que Bunny siempre amaba ver en televisión. ─Así que nos quieres a ambos...
Yoishiro sonrió y agarro su nuca, acercando su rostro hasta que ambos se besaron. Escucharon el pequeño chillido de sorpresa de parte del otro Omega, pero no le hicieron caso. Solo estaban concentrados en besarse con desespero, sus lenguas devorando cada parte del otro como si hubieran querido esto desde hace tiempo.
Pero Bunny no se olvidó del gemelo menor. El dijo que quería a ambos hermanos, así que era su deber satisfacer a ambos por igual.
Mientras se besaba con el hermano mayor, la mano que agarraba la contra de Yoichi comenzó a bajar poco hasta que llegó a ese bonito trasero redondo que tanto le gusta ver.
El pequeño Omega soltó un pequeño gemido de sorpresa que hizo reír a los otros dos que seguían más ocupados intercambiando sus saliva a través de un beso tan caliente que ambos comenzaron a soltar sus feromonas.
Las feromonas de Bunny con olor a Limón y tierra mojada inundaron el cuarto del hotel acompañado de los olores dulces de los Omegas que tenía bajo su merced.
Bunny se aseguró de acariciar aquel trasero, apretando una de las nalgas del Yoichi y dándole caricias que habían que el Omega soltará bajos gemidos de placer que intentaba callar.
─No sabía que besabas tan bien.─ El Alfa elogio al mayor de los gemelos, viendo como este se subía el sillón para comenzar a besar su cuello y dejarle marcas.
Bunny en cambio miro al pobre Yoichi que era un adorable tomate rojito. Soltando otro jadeo de sorpresa cuando el Alfa dejo de acariciar su trasero y mejor hizo aún lado sus bragas, revelando su húmeda entrada anal que estaba lubricando.
─Solo con unos toques y ya estás así.─ Se burlo de Yoichi, escuchando la risa de parte de su hermano mayor que seguía lamiendo su cuello y dejando mordidas.
─¿Quieres que te ayude?─ Pregunto Yoishiro en un tono suave y coqueto en el oido del Alfa.
El de cabellos lilas se sintió tan tentando por ver que haría el gemelo mayor con su pobre hermanito que apenas podía seguirles el ritmo. Que de inmediato acepto sin dudar.
─Vamos, muéstrame como ayudas a tu hermano a ser una puta para mí.─ Yoishiro sonrió, dándole un pequeño beso a sus labios antes de ponerse de pie.
Yoichi que no había prestado atención a la plática por estar más atento en como Bunny tocaba su entrada trasera con la yema de sus dedos. Cuando fue levantado por el agarre de su hermano que tenía una sonrisa traviesa en su rostro.
─Se un buen Omega, Yocchan. Por favor.─ Yoishiro le dijo a su hermano menor ahora que ambos estaban frente a frente.
─¿S-shichan?─ Pregunto Yoichi confundido, su cuerpo apenas soportando las nuevas experiencias que estaban pasando.
Le gemelo mayor sonrió, dándole un abrazo por al cintura a su hermano menor y apoyando su cabeza en el hombro del menor. Yoichi no entendía que estaba pasando hasta que su hermano bajo sus manos hasta su trasero.
Sin pedir permiso, agarro el culo de su hermano entre sus manos para abrir ambas nalgas. Haciendo a un lado la pequeña braga de encaje para revelar esa entrada húmeda que sabía que Yoichi nunca había usado.
─¿Te gusta?─ Pregunto con descaro Yoishiro, mirando al de ojos rojos que miraba con una sonrisa aquella entrada tan perfecta ya húmeda para él. ─Yocchan siempre ha sido muy tímido, así que necesitaba un empujón... Usa esta entrada.
Yoichi negó con la cabeza, sus piernas estaban temblando cuando su hermano mayor expuso como si nada su entrada trasera hacia Bunny. Dándole acceso de ver su ano virgen.
─Shichan..─ Murmuró el gemelo menor, viendo a su hermano con algo de pánico, pues el solo había tenido sexo vaginal, no anal.
Bunny en cambio, aún sentando en el sillón se acercó más a la orilla. Disfrutando ver lo descarado y sinvergüenza que era el gemelo mayor con su pobre hermano menor que evidentemente no podía seguirles el ritmo.
─Sabía que eras un hijo de puta pero esto... Esto supera mis expectativas.─ Le dijo al hermano mayor, viendo la entrada rosada de Yoichi que estaba llena de lubricante y palpitaba por algo dentro. ─Pero gracias, te prometo que voy a disfrutar mi comida..
Yoichi abrió los ojos cuando sintió cómo Bunny introducía su lengua en su entrada. Probando su lubricante desde dentro, saboreando el sabor dulce del gemelo más pequeño que se aferraba a su hermano.
─¡P-para!─ Jadeo el Omega, intento moverse para que el Alfa dejará de lamer aquel lugar sucio. ─¡Ah! ¡D-detente!
Yoishiro se rio mientras seguía apoyado en el hombro de su hermano, mirando como el Alfa devoraba a su pobre hermanito menor que apenas podía con tanto placer.
─Shichan... D-dile que pare.─ Rogo el menor, sintiendo como sus piernas temblaban cuando la lengua del Alfa tocaba un lugar tan sensible que nunca antes había experimentado.
─Pero Yocchan... A ti también te gusta.─ Susurro Yoishiro con burla, usando sus manos para abrir más el culo del Omega y que el Alfa pudiera seguir devorando a su hermano. ─Tu pequeña entrada necesita ser llenada, ya has usado tu coñito... No puedes dejar abandona está entrada tan bonita.
Bunny que escuchaba la plática de los hermanos no oculto la risa que le salió, separándose de aquella apretada entrada húmeda que sabía cómo un manjar dulce.
─Eres muy malo con tu hermano.─ Bunny rio, poniéndose de pie. Superando con creces la altura de los dos hermanos que aún seguían abrazados ─Pero tú hermano tiene razón, está entrada tan bonita y deliciosa debe ser llenada y usada...
Yoishiro sonrió cuando noto como un escalofrío recorría la espalda baja de su hermano.
─N-no...─ Murmuró el Omega con un gemido entrecortado, negando con la cabeza.
Iglesias se rio, disfrutando ver cómo el gemelos menor seguía negándose a pesar de su cuerpo seguía soltando lubricante.
Por las palabras de Yoishiro y las reacciones de Yoichi, era fácil asumir que este último nunca había tenido sexo anal. Así que sería doloroso para el Omega si metía su pene en esa entrada tan apretada y pequeña.
─Lame los dedos.─ Bunny le exigió a Yoishiro, quien abrió la boca y comenzó a lamer ambos dedos mientras miraba al Alfa fijamente. ─Muy bien, haz que queden muy mojados. Necesito que tú hermano tenga ese culito más flojo para que lo pueda usar.
Yoichi sintió un pequeño escalofrío ante las palabras de Alfa, pero no pudo decir nada cuando Bunny introdujo los dos dedos en su interior. Metiendo ambos hasta el fondo.
─M-mucho...─ susurro Yoichi sin poder creer que la primera vez que tendría sexo anal sería con su hermano y Bunny. ─Duele...
─Claro que duele cosita, pero déjame a mi. Yo me encargaré que este culito se rompa. ─ Yoichi intento negar con la cabeza, pero no tubo oportunidad cuando el Alfa saco sus dedos de golpe de su interior.
Bunny se sentó de nuevo en el sillón hasta que su espalda tocó el respaldo del sillón. Acomodó a Yoichi a su lado, acostandolo de espaldas para así poder seguir metiendo sus dedos en ese culito apretado.
─Sirve para algo.─ Le dijo al hermano mayor, mirando la gran erección que ya tenía en sus pantalones. ─Vamos come como la buena puta que eres, Shichan. ─ Uso aquel apodo infantil que usaba Yoichi para referirse a su hermano mayor, solo que el lo decía con burla.
Yoishiro frunció su ceño pero hizo caso, desabrochando el pantalón de Bunny. Cuando bajo los boxers del Alfa, el pene de este salió a la luz. Era grande, grueso y las venas se remarcaban por el tronco. Además de que la glande ya tenía algo de líquido pre-seminal.
─Come, cariño.─ Bunny le dijo, mirando al gemelo mayor fijamente para que ver cómo tragaba su pene. Ignorando al otro Omega que soltaba gemidos apenas entendibles cada vez que el Alfa metía sus dedos en su entrada trasera y los sacaba con fuerza.
Yoishiro abrió su boca y metió de poco a poco la polla del Alfa. Bajando hasta la mitad donde tuvo que respirar para poder seguir bajando.
Cuando llegó hasta abajo, su nariz cerca de los bellos púbicos del Alfa se digno a levantar la mirada, viendo al Alfa de ojos rojos que lo veía sonriente.
─Muy bien, pequeño. Se ve que tienes experiencia tragando penes...─ Bunny se burlo, dejando de ver al Omega que le comía la polla para ver a su otro Omega que sostenía sus propias piernas para que el Alfa pudiera follarlo mejor con sus dedos. ─Y el pobre Yoichi apenas sabrá que se siente que te llenen el culo de semen...
Yoishiro rodo los ojos pero comenzó a subir y bajar por el gran falo, abriendo la boca y relajando la mandíbula para poder recibir aquel pedazo de carne y no ahogarse. Subiendo hasta aquella glande pegajosa hasta que los testículos del Alfa rozaban su mentón.
Pronto comenzó un ritmo más rápido, comenzando a mamar el pene del Alfa con más velocidad mientras se aseguraba de no usar los dientes.
Yoichi en cambio sujetaba sus piernas para que el Alfa pudiera seguir metiendo sus dedos en su culo, gimiendo cuando metió un dedo más en su entrada trasera.
─Así que si te adaptas rápido.─ Se burlo el Alfa, escupiendo sobre sus dedos para usarlos de lubricante. ─Espero que te abras bien aquí atrás, después iré a tu otra entrada a hacerla mía.
Yoishiro saco el pene del Alfa por completo de su garganta, haciendo un mojin con sus labios. Sus labios brillantes llenos de saliva tras mamar el pene del Alfa.
─Yo también quiero que uses mi culo.─ Exigió el gemelo mayor, usando su lengua para lamer únicamente la glande con movimientos circulares. ─¿Lo harás?... Quiero que lo llenes de su semen hasta que quede rojo..
Bunny soltó un suspiro al sentir como el Omega jugaba con su glande, aunque terminó sonriendo mientras usaba su mano libre para obligar al Omega a tragarse otra vez su pene hasta el fondo.
─Lo haré, pero quiero usar el de tu hermano primero... Cómo él no es una puta como tú, este culito no lo ha usado nadie y yo quiero dejar mi marca aquí─ Yoishiro se quejo en un gemido que Bunny no alcanzo a escuchar debido a que tenía su pene en su boca. ─No te pongas celoso, te prometo que dejaré tu culo abierto.
Bunny soltó la cabeza del Omega mayor, llevándola al Omega más pequeño para poder agarrar una de sus nalgas y abrir más su trasero y poder meter su pene.
─Detente... Yoichi ya está listo.─ Bunny le dió la indicación al hermano mayor que le dió un pequeño beso en la glande antes de soltar su pene. ─Pon a tu hermano en cuatro mientras me quito la ropa.
Yoishiro asintió, acercándose a Yoichi para ayudarlo a que se pusiera en cuatro. Con su trasero levantado, su espalda arqueada, exponiendo ese culito para todos mientras le bajaba esas bragas de encaje hasta los muslos.
─No había visto que tú ano es muy lindo, Yocchan.─ Yoishiro murmuró al estar sentando aún lado de su hermano, abriendo sus nalgas para ver ambas entradas húmedas de su hermano.
Bunny quien ya se había quitado toda la ropa solo se rió, poniéndose de rodilla en el sillón mientras agarra su pene con una de sus manos y comenzaba a bombearlo un poco.
─Pues tu serás el primero en ver cómo destrozó este bonito culito.─ Bunny paso su pene por ambas entradas, llegando su glande con los fluidos que soltaba en omega. ─Chupa aquí, Shichan.
Yoishiro se acercó y metió el pene de Bunny en su boca, aún cuando la grande estaba lleno del lubricante de su hermano menor.
─Sabía que eras toda una puta.─ El Alfa se rió, sacando su pene de la boca del otro Omega que solo se lamió los labios. ─Abre este culito bien, quiero que veas cómo se rompe con cada centímetro.
Yoichi, quien se había mantenido en absoluto silencio solo soltando gemidos entre cortados negro con la cabeza. Su mejilla apoyada en el sillón mientras algunas lágrimas salían de sus ojos.
─N-no....─ Murmuró, aunque mi humor de los dos pareció importarle su opinión.
Yoichi solo abrió los ojos mientras sentía como su ano virgen, era abierto por el gran pene de Bunny. Más lágrimas salieron de sus ojos mientras abría la boca pero nada salía de ella.
─Yocchan, tu culito está tragando muy bien la polla de Alfa...─ Yoishiro sonrió, abriendo aún más las nalgas de Yoichi para que lo pidieron llenar correctamente. ─Que envidia, yo también quería ser llenado.
Iglesias rodo los ojos y se concentro en llegar hasta el fondo en aquella entrada apretada. Yoichi no había mentido que su culito no había sido usado por nadie. Lo que lo hacía más excitante.
─Mira, tragas muy bien mi pene. Creo que ya lo traen en la sangre esto de ser unas putas.─ Yoishiro se rio, apretando las nalgas de su hermano por una última vez. Para después ir por la otra entrada de Yoichi. ─¿Que quieres hacer?.
─Quiero probar su coño. Está muy húmedo y necesitado... Quiero meter mi lengua ahí mientras tú le rompes el culo... ¿Puedo?─ El Alfa miro al Omega mayor por unos segundos antes de soltar una carcajada, tal vez la más sincera en años.
─Mmm, entonces dejame cambio la posición.─ Comento el Alfa, decidiendo cumplirle el capricho a su otro Omega.
El Alfa está vez se sentó en el sillón con las piernas abiertas, Yoichi estaba encima suyo, apoyando su cabeza contra su pecho y sollozando mientras se acostumbraba a ser llenado por el culo.
Yoishiro en cambio se acostó entre las piernas de ambos, quedando cara a cara con el húmedo coño de su hermano. Dónde uso dos de sus dedos para introducirlos dentro.
─¡A-ah! ¡S-shichan!─ El Omega más joven se quejo, aunque no pudo hacer mucho cuando Bunny le impedía moverse y su hermano solo le sacó la lengua.
─Vamos, dijiste que lo querías probar. Adelante, prueba este coño.─ Bunny ánimo al hermano mayor, usando sus manos para abrir las piernas de Yoichi y darle más acceso a Yoishiro.
El gemelo mayor saco los dedos llenos de lubricante del interior de su hermano, les dió una lamida disfrutando el sabor dulce para después acercar su lengua directamente a la fuente de sabor.
Sin importarle si estaba bien o no, se acercó a la pequeña bolita de placer de su hermano. Dándole una larga lamida que abarco toda su clítoris húmeda. Sintiendo Yoichi se retorcía sobre el cuerpo de su Alfa.
Dio un par de lamidas en el clítoris hinchado de su hermano hasta que bajo a su entrada vaginal, dónde acercó su rostro hasta introducir su lengua dentro. Saboreando las paredes dulces de su hermano menor que comenzó a sollozar de placer y decir que era mucho.
Pues el Alfa había levantado un poco las caderas de Yoichi para que pudiera follar su culo sin molestar tanto a Yoishiro que seguía saboreando aquel sabor.
─Cuando arqueas tu lengua aprieta su culo.─ Bunny se rió, subiendo sus caderas un poco para comenzar a follar el pequeño ano que lo estaba recibiendo con gloria.
Yoishiro en cambio siguió lamiendo el interior de su hermano hasta que cambio de objetivo, cambiando la dirección de su lengua. Lamiendo ahora el pene de su Alfa cuando salía del culito de su hermano, que estaba lleno de sus fluidos.
También paso su lengua por los testículos del Alfa, lamiendo aquellas bolas que estaban llenas del semen que ambos hermanos querían dentro de ellos.
Bunny disfruto la vista, ver cómo follaba la entrada trasera de Yoichi mientras Yoishiro lamía el lubricante de su hermano y saboreaba sus testículos llenos de todo el semen que les daría.
─Sientate, Yoishiro.─ El Omega mayor hizo una mueca pero terminó haciendo lo que el Alfa pidió.
El Alfa sonrió y cerró las piernas de Yoichi. Con una sonrisa empujó a ambos Omegas contra el sillón, Yoichi quedando encima de su hermano mientras ambos se veían frente a frente.
─Así podré usar la entrada que se me antoje... Y ustedes no sabrán cuál voy a elegir... Puede ser su coño, su bonito culito...─ Iglesias sonrió, agarrando su miembro y pasando su miembro por las dos entradas de cada Omega.
Pues ahora que los Omegas estaban así, sus lindos coñitos habían quedado juntos. Lo que le permitía intercambiar fácilmente a la entrada que el quería.
Yoishiro sonrió, mirando el rostro lloroso de su hermano debido a al placer.
─Siempre has sido tan bonito, mi lindo Yocchan.─ Yoishiro sonrió, usando su mano para limpiar la mejilla de su hermano y darle un pequeño y suave beso en sus labios. ─Así que deja que nuestro Alfa nos use, ¿Entonces, cariño?.
─Si, Shichan... Yocchan será un buen Omega para su Alfa y para su hermano.
Murmuró el Omega menor arqueando su espalda para darle más accesibilidad al Alfa para introducirse en él y su hermano.
.ᰔ.
─Que tengan un buen viaje, pequeños.─ Lavinho despidió a los dos Omegas que se iban sonrientes de España, pues tenían que regresar Alemania tras unas pequeñas vacaciones.
Lavinho podía presumir con orgullo que había cuidado muy bien a los diamantes favoritos de este Ego.
─Gracias por venir, los quiero mucho.─ Bachira abrazó a ambos Omegas, quienes también se despidieron del Alfa bicolor.
Mientras los Omegas se despedían de un Bachira que se negaba a dejarlos ir, Lavinho miro de reojo a Bunny que tenía su típico rostro inexpresivo.
─¿Y al final con cuál te quedaste?─ Otoya pregunto con curiosidad, viendo a ambos Omegas subir las escaleras con sus maletas a un lado.
Bunny parpadeo en dirección a los Omegas y después mostró esa sonrisa tan falsa característica de él.
─¿Por qué lo dices?─ Pregunto directamente, apoyando su mano en su cadera y mirando a Otoya.
─Supe que fuiste al hotel de ambos y viendo lo enojado que estaba Yoishiro no me sorprendería que se hayan confesado directamente.─ Eita contesto con calma, llamando la atención de Lavinho y Bachira que los voltearon a ver.
─¿Entonces cuál te gusta?─ Lavinho pregunto con cautela, mirando hacia los Omegas que se despidieron de ellos desde lejos.
La sonrisa de Bunny fue cambiada a una más sincera, llena de burla mientras miraba en dirección donde se fueron los peliazules.
─¿Tenía que escoger?─ Pregunto mientras se daba la vuelta, caminando hacia la salida del aeropuerto. ─Me gustaron los dos y ya.
Lavinho se desmayo a mitad del aeropuerto en los brazos de un Bachira que perdió todo el color del rostro.
Y Otoya... Otoya solo miro a Bunny con admiración.
─Idolo....─ Susurro mientras miraba al español irse como un campeón del aeropuerto, después de haber conquistado a los dos Omegas más buenos que había conocido...
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