Chapter Text
Tony está en el puente de mando, mirando a las estrellas afuera, cuando Peter lo encuentra.
“¿Levantado tan tarde?” Peter le pregunta, cuidando de mantener su tono de voz bajo.
Tony se tensa. Peter cuenta cinco respiraciones largas antes de que el responde. “No podía dormir.”
Es una simple oración. Pero al principio, el diría estoy bien, no es nada, estoy disfrutando la vista, no hagas que tu linda cabeza se preocupe, Quill. Y Peter sabe cuánto le cuesta a Tony admitir algo como eso todavía.
Avanza, y se detiene a medio paso detrás de Tony. Él podría llegar y tocarlo, ahora, recordarle que no estaba solo, pero él se queda quieto. A veces Tony acepta afecto. Más seguido, el corre, con disculpas en la lengua y una mirada frenética en sus ojos.
No lo merezco, él dijo una vez, terroríficamente honesto, y Peter no puede expresar cuanto odio oírlo. Como desea que él podría a Tony ver la verdad.
Tony le sorprende cuando se da la vuelta, en frente de Peter. Esta pálido, un vendaje mariposa blanco sobre su ceja que no es muy diferente del color de su piel. Él está vistiendo una de las camisetas de Peter, y su mano izquierda esta vendada desde su muñeca hasta su codo. Él se mantiene innaturalmente recto, y Peter sabe que si él fuera a desnudarlo ahora, él encontraría una cinta elástica que mantiene sus costillas en su lugar. La armadura de Tony es buena, muy buena, pero incluso lo mejor de la tecnología de la Tierra no va mucho más lejos en el espacio.
“¿Quieres algunos analgésicos para eso?” Peter pregunta tranquilamente.
Tony niega con la cabeza. Está en silencio.
“Tony—”
“¿Por qué estás aquí?” el pregunta, tranquilamente.
Peter se encoge de hombros. “No quería estar solo.” Él no quería a Tony para estar solo, él no dice.
“Estoy bien,” Tony dice, y ahí está, siempre hay una mentira.
“¿Y que si yo no lo estoy?” Peter ofrece.
Tony se ríe, de forma tranquila.
Peter se arriesga, llega, y toma a Tony en un abrazo suelta. Si él quiere correr, Peter le dejaría, por supuesto.
Pero Tony no lo hace. Él apoya su barbilla en el hombro de Peter y se queda, sus manos todavía a los costados, su respiración fantasma sobre el cuello de Peter.
Peter sonríe para sí mismo, y lo abraza con fuerza.
