Actions

Work Header

Guarida en Celo // (ROTTMNT x TMNT2012)

Summary:

»Para cuatro tortugas que estan a punto de pasar por la primavera y todo lo que conlleva esa temporada, este fue el peor momento para que versiones alternas de ellos entrarán a su dimensión...

¿O a caso fue justamente lo indicado?

 

🐢🌸

Notes:

🔞 Advertencia: esta historia contiene en su mayoría escenas +18, vocabulario vulgar, temas referentes a la anatomía y el ciclo de apareamiento de una tortuga. Así que estás advertido, si no te gusta o no es para ti este tipo de historias, entonces es mejor que te retires, en caso de ser lo contrario, pues bienvenidx (人 •͈ᴗ•͈)

Chapter 1: Un portal inesperado.

Chapter Text

–Está bien ¿algo que les haga falta chicos?– interrogó la enorme tortuga pargo observando el calendario de la sala, frunció levemente el ceño.

–Creo que no, todo está bien Rapha. Abastecimos lo suficiente la guarida como para no salir durante un largo tiempo– suspiró en lo último la pequeña tortuga de caja desparramado en uno de los sillones, sintiéndose algo molesto.

–Muy bien- asintió el de rojo soltando una sonrisa de lado aliviado-... y hum- ¿sus nidos? ¿todos tienen uno ya listo?– preguntó con cierta timidez.

Los tres menores asintieron sin prestar realmente atención a esa pregunta, pues era la rutina de todos los años. Estaban entrando a primavera y eso solo significaba una cosa para una tortuga: mes de apareamiento. Esa era la temporada en donde su cuerpo dejaba de lado su segunda naturaleza como mitad humano y se dejaba llevar completamente por un celo como cualquier animal con la capacidad de reproducción sexual. Era normal y ya desde hace cinco años atrás que su primera vez experimentando uno había sucedido, así que ya tenían el conocimiento de lo que iba a pasar esos días de calor.

Y por supuesto, quienes más lo aborrecian eran Donatello y Raph. El de morado no podía pensar y trabajar como suele hacerlo por culpa de la bruma densa del celo, eso lo distraía días enteros y odiaba que terminara tan cansado como para seguir con su trabajo en su laboratorio, porque consumia la suficiente energía como para que cayera dormido inmediatamente y no despertara en largos periodos de tiempo. Y eso solo lograba irritarlo y molestarlo mucho más. Ahora con el de rojo, bueno, el odiaba está temporada por el simple hecho de que se sentía completamente desorientado y desconectado de su parte cuerda, consiente y racional; su celo consistía en no solo sentirse abrumado por el deseo y la lujuria, sino que también lo atacaba el fuerte sentimiento de protección y posesividad, entonces eso solo causaba que la agresividad en él saliera a la luz y lastimara a cualquiera que quisiera acercarse a sus hermanos o a su nido... Y eso por desgracia había involucrado en el pasado a sus seres queridos también, por eso la guarida se encontraba libre de mutantes o humanos que no fueran las otras tres tortugas. A Rapha le desagradaba tanto sentirse así, pero no podía evitarlo.

–Okey, entonces solo nos toca esperar por la primera~– sus palabras fueron interrumpidas por un chasquido. Volteó a ver a su equipo y estos al igual que él, se veían confundidos y sorprendidos.

–¿Qué rayos fue eso?– interrogó el líder de azul.

El de morado iba a responder e informar a cerca de las lecturas extrañas que estaba obteniendo, pero un triángulo fuscia apareciendo de la nada en medio de la habitación hizo que de su boca lo único que saliera fuera un jadeo sorprendido. Cuatro cuerpos fueron expulsados por la forma geométrica, uno cayendo en cima del otro creando una pila de cuerpos. El triángulo fuscia desaparecio después de eso.

–Ugh- ¡Donnie! ¡¿qué rayos te sucede?!– gruñó en voz alta una tortuga de bandana roja.

–¡Si ¿en qué estabas pensando Donnie?!– chilló está vez otra tortuga, solo que está tenía una máscara de color azul.

–¡Lo siento ¿si?! ¡solo estaba tratando de encontrar la dimensión de nuestras contrapartes y pedirle a Donatello que me ayude con los viajes interdimensionales!– bramó enojado el que parecía ser el culpable de que aparecieran en otro lugar al que estaban buscando.

–¿Chicos? mm- miren– la voz de la tortuga con mascara naranja llamo la atención de los otros reptiles quienes con muecas de fatidio voltearon en la dirección que su hermanito señalaba.

Sus expresiones se tornaron en completa sorpresa al toparse con otras cuatro tortugas, de diferente especie y codificadas por colores como ellos. Eso solo indicaba que estaban delante de otras versiones alternas y que no eran a las que ya conocían.

–Mierda...- murmuró derrotado la tortuga de mirada verde. Esto iba a ser un problema.

–Entonces... ¿vienen de Jersey?– Don y Mike suspiraron y gruñeron con fastidio. Pero no era raro que su hermano hiciera este tipo de cosas para aligerar el ambiente.

–¿Uh? no, no... de hecho, nosotros pertenecemos a la dimensión N02K12 y por accidente terminamos aquí– explicó la tortuga con un pequeño espacio entre los dientes comenzando a desenredar sus extremidades de las de sus hermanos.

–¿Dimensión? ¿qué?– interrogó la tortuga más grande, ganandose las miradas consternadas del nuevo grupo.

–¡Pagá Nardo! ¡sabía que yo tenía razón!– exclamó emocionado el de caparazón blando, celebrando sin esconder lo presumido que se sentía. El de medias lunas rojas en el rostro rodó los ojos y gruñó mientras le daba el dinero que había apostado con él.

–¡Wow! ¡eres enorme amigo! ¡te pareces a Slash!– la voz de la otra tortuga de bandana naranja llamó la atención de todos, la sonrisa que le regalaba a Rapha era de emoción y sus ojos azules claros brillaban.

–¿Quién es Slash?–i nterrogó confundido Mike.

–Era la tortuga mascota de Rafa, pero bebió mutageno y se convirtió en un mutante enorme, él tiene un caparazón casi igual al grandote de allí– respondió Mikey señalando a la tortuga mordedora.

–Bien, siento interrumpir, pero creo que escuché decir a mi yo alternativo que estaba buscando una dimensión y a mi, entonces ¿en qué puedo ayudarte querido yo?– se abrió paso el de morado más alto y se colocó frente al otro científico sonriendo con casi estrellas adornando sus ojos.

–Ah~ bueno, verás... estaba buscando a un Donatello, pero no a ti exactamente– sonreía entre tímido y nervioso el de distemia mientras rascaba su nuca– hay otro, bueno, no solo otro más, de hecho hay muchos, pero él junto a sus hermanos cruzaron hacia nuestra dimensión hace algún tiempo y lo estaba buscando porque él sabe mucho a cerca de esto de viajar entre portales y quería que me instruyera más en esto ya que yo también he estado tratando con tecnología alienígena de teletransportación– explicó Donnie sosteniendo un aparato extraño y pequeño en su mano izquierda.

–¿Alienígena? ¿qué tipo de tecnología hay en tu mundo? ¿y cuántos de nosotros hay exactamente?– cuestionó el de caparazón blando cruzado de brazos y alzando una de sus cejas. Levemente (muy) impresionado con lo poco que había escuchado.

–Es~–

–¡Ah! ¡no puede ser! ¡ahora son dos nerds y no se van a callar nunca!– gruñó con notable fastidio e irritado la tercer tortuga más bajita ahí de bandana roja. Su hermano menor lo volteó a ver con mirada entrecerrada y se cruzó de brazos molesto.

–Mira Rafa, se lo explicó a él en este momento o cuando regresemos a casa te lo explico a ti, aunque tú ya sepas todo lo que mi yo alterno pregunto– lo desafío el de distemia regalandole una pequeña sonrisita llena de fastidio que solo causo que bufara, se cruzará de brazos también y se callará.

–Muy bien, es suficiente ustedes dos– habló firme el Leo más bajito colocando sus dos manos en la cadera– Donnie, hablando de volver a casa ¿podríamos regresar? Abril y yo tenemos entrenamiento en una hora y quisiera estar a tiempo– la voz del mayor se suavizó ante el pedido, su mirada se posó en su segundo hermano menor y este asintió algo decepcionado.

–Claro Leo, solo tengo que ajustar las coordenadas exactas está vez y listo– afirmó Donnie sacando su T-phone comenzando a teclear en él.

–Aww~ se ve adorable, son caparazones ¿es algún tipo de protector para teléfono?– se acercó Mike hacia la contraparte de su hermano de morado y observó más de cerca el aparato fascinado con el diseño.

–¡Es parte del T-phone amigo!– le respondió Mikey por Donatello quien lo observaba sin sorprenderse por haber sido reemplazado en su explicación– ¡yo lo nombre así! ¡oh, y solo no digas: teléfonos autodestruirse!– dijo en voz alta causando que el aparato de su hermano mayor sacará chispas, humo y se apagara completamente. Donatello jadeo incrédulo bajo la atenta mirada sorprendida de todos.

–Ah... jaja ¿ups?– rió nervioso el de máscara naranja rascándose la parte trasera de su cabeza.

–¡Mikey!–

¿Ahora cómo rayos iban a volver a casa?

Es lo que se preguntaban todos menos el científico de morado con distemia. Él solo suspiro cansado negando con la cabeza. Posiblemente tardará algunas buenas horas reparando la situación, pero no es algo que no podía solucionar, además ahora había otro de él y eso hacia las cosas mucho más fáciles ¿no?

 

·Continuará·