Chapter Text
Until the sun comes up, where the party at
Until we fall asleep, where the party at
Sing it, sing it again. Drink it, drink it again
We're born again
Drink it up (the pain of creation)
One shot (the scolding of this era)
Drink it up (Talking with myself)
One shot (Okay now l'm ready fo the sho)
Drink, drink, drink, drink up my glass ay
Everyone all, fall, fall into this crazy artist
One drink (one shot), two drinks (two shots)
Get drunk on art and say onghaeya
HEDONISTS
—Es una escuela muy prestigiosa, pero llena de gente rara ¿Está seguro de que quiere que lo deje ahí?
No responde nada a su cochero, irritado de lo mucho que habla. Pensó que sería más callado, siendo Londres sinónimo de depresión y personalidades grises. Lo único que logra vislumbrar con una pizca de color, son los vestidos de las mujeres en las aceras y las exhibiciones de las boutiques femeninas.
Por lo demás, un terroso, grisáceo y aburrido tono gris en todo. Similar a un irritante filtro. Pensar que eligió entre estar aquí o Alemania es incluso peor. Quizá allá hay al menos una miserable sonrisa de tanto en tanto. No muy lejos, finalmente, vislumbra el enorme lugar en el que va a pasar el noventa por ciento de su tiempo: la Universidad de Artes y ciencias Wardbridge.
Es considerada nueva. Apenas tiene pocos años, pero destaca en que sus estudiantes han sido sobradamente impresionantes. Desde artista, diseñadores y músicos hasta científicos. Uno incluso logró hallar la cura para la migraña sin tener que abrir la cabeza de su paciente. No obstante, como se nota en su nombre, es principalmente enfocada en las artes a diferencia de muchísimas universidades actuales.
Donde se da prioridad a las ciencias aplicadas como la medicina, matemáticas, física, química, etc.
Quince minutos de camino concluye en poder bajarse del carro. Su tormento de tres horas. Toma su única maleta y da un bufido ante el edificio de estructura gótica, fingiendo tener cientos de años de haber sido construida y no los siete u ocho que en realidad lleva en pie. No pasan ni cinco minutos cuando encuentra grupos de jóvenes adultos y algunos no tan jóvenes hablando en el jardín.
De forma tan estrafalaria que bien parece un cuadro en la casa de algún millonario. Algunos usan ropas más antiguas y no los tiesos e incomodos trajes actuales; mujeres fumando y con libros enormes en sus regazos; hombres con cabelleras largas y trenzadas; risas por doquier, animo alegre y sospechoso en su opinión.
— ¿Eres mi Min Yoon-Gi?
—Sí ¿Y tú eres...? —replica amargado. Quería entrar e ir directo a la oficina del decano o de quien sea. Un ¿Estudiante? Aparecido de la nada le augura mucho fastidio. Es un hombre alto, de cuerpo grande y hombros anchos; sus rasgos asiáticos muy refinados y bien cuidados.
Sus labios gruesos se curvan en una pequeña sonrisa.
—Soy Kim Seok-Jin o Seokjin Butler—Se presenta llevando una mano a su pecho—. Un gusto conocerlo... Se me pidió estar pendiente de su llegada. Para llevarlo con el decano.
—Ah ¿Vale?
Yoongi frunce las cejas. Su cabello espeso y rizado cayéndole en parte de la cara, cubriendo parcialmente las mejillas grandes y uno de sus pequeños ojos. Su vestimenta sombría se ajusta al clima nublado y frío; cualquiera pensaría que es un noble de clase alta muy adinerado pro el solo aspecto.
Jin que sabe la realidad, le mira con cierta gracia y consecuentemente, con anómala admiración. Considerando que, a primera vista, es un hombre encantador.
. . .
—A pesar de que se inscribió y pagó su colegiatura, para mañana en la mañana necesito que me exponga un buen motivo para dejarlo permanecer en la carrera de música—notifica el decano y Yoongi estuvo a punto de reclamar—. Muchos ostentan estar en ella, pero pocos merecen realmente el lugar. Desconozco todo el trasfondo de su llegada hasta acá, por lo que quiero descubrir si debemos aceptarlo. En el caso de no considerarlo suficiente—Toma una calada del cigarro y lo suelta a la derecha, volviendo hacia Yoongi—. Le devolveremos todo su dinero y lo propondremos para una academia de música no muy lejos.
Lo ofende demasiado esta información, pero al mismo tiempo, le genera un ansia orgullosa exponer lo bueno que es tocando el piano.
—Por hoy puede quedarse en el dormitorio sin problema. Tan solo no se instale demasiad. —recomienda finalmente. Jin a la derecha del escritorio con una sonrisita traviesa y jugando con una moneda de oro.
—Que poco tacto tienes Namjoon ¿Algo más que quieras de él? —pregunta bromista y el decano rueda los ojos.
—Como mucho, que espabile. La gente dormida no tiene mucho lugar aquí.
Yoongi mira un instante la mesa con la placa que pone: Namjoon Wrigth Slora—. Raro nombre para alguien que claramente viene de Corea. —comenta indiscreto y Namjoon encoge de hombros.
—Mi papá tenía una atracción enorme por las coreanas.
—Umm... Puedo demostrar que me puedo quedar. Justo ahora. No necesito practica ni descanso. —afirma Yoongi levantándose de su asiento. Namjoon levanta una ceja y le da un vistazo a Jin que encoge de hombros.
—Sí eso dices.
Yoongi camina a la sala adjunta, donde hay un piano y varios instrumentos musicales organizados. Yoongi se sienta agraciadamente en el banquillo del piano, Jin se apoya en el marco de la puerta y Namjoon se queda a un metro del piano.
El recién llegado toma un profundo respiro antes de que, con postura desgarbada y vaga, sus dedos toquen las teclas.
—Mira eso de ahí... Un nuevo.
—Si salió a esta hora, Namjoon lo mantuvo apresado por demasiado rato.
Ríe débil y se inclina hacia el contrario.
— ¿Debería ir a preguntarle? No soy bueno esperando presentaciones—el otro rueda los ojos—. Aunque quizá, si le cuestiona a Jin, él te dirá cualquier cosa.
—Silencio Hoseok—ordena irritado—. No seas impertinente.
—Olvidas que soy mayor que tú y puedo burlarme cuanto me dé la gana Tae—notifica jalándole un mechón de cabello—. Niño malcriado. —Le empuja y se endereza, se aparta el cabello ondulado de la cara y determina a ir a preguntar al nuevo. Taehyung por su parte, un hombre de rasgos aristocráticos y refinados le observa con aburrimiento.
—Debe ser músico. Algo en él lo hace obvio.
—Me gustan los músicos.
Hoseok se retira, balanceando su cuerpo de forma danzarina a medida que se marcha. Taehyung toma asiento y vuelve a leer su libro.
Jin respira profundo y mira alrededor. Hace un frío de mierda a pesar de ser la tarde. Odia cuando es invierno. No por la nieve, sino el frío; le dan ganas de quedarse dentro todo el tiempo. Sobre todo en la oficina de Namjoon, de esa manera, tendrá la excusa de alguien con quien hablar y una chimenea cálida.
Frente a él se detiene un carro llevado por un caballo. El cochero se dirige a tomar los baúles y Jin abre la puerta, ofreciendo la mano a quien está en su interior—. ¡Debí saber que te enviaría a recogerme! Con el acercamiento del invierno, es incapaz de salir de su enorme cueva.
Jin se ríe cantarín, el pasajero se quita el largo y elegante sombrero adornado con plumas. Es un hombre asiático de rostro agraciado y sonriente, vistiendo como alguien del siglo anterior en su más encantadora y faceta. Agradece al cochero por bajar el equipaje.
—Llévalo a mi habitación, por favor, Woo. Tengo que ir a hablar con el decano para que no me expulse.
—Como pida Joven Amo. —responde educado antes de sacar un pequeño carro para subir los baúles y transportarlos.
—No creo que lo expulse a usted... Jamás se le cruzaría por la cabeza.
Jimin se ríe y se recuesta de él, abrazándolo.
Por puro accidente, el noble se detiene, abriendo los ojos de par en par y con la mandíbula ligeramente caída. Jin observa lo mismo que él y lo encuentra bastante curioso. Bajo un árbol, un enorme y viejo sauce delante de la facultad de ciencias, hay un muchacho durmiendo. Recostado en su brazo y varios libros abiertos en torno a él.
Lo más llamativo es lo bello del joven ahí recostado. Su cabello negro y largo con ondulaciones desperdigado sobre el pasto, los labios delgados y entreabiertos, nariz pronunciada y cuerpo grande, bien torneado y musculado; su ropa de poca monta, desarreglada y curtida dándole un aire indecente a su postura. Jimin aprieta el agarre en Jin y suelta un profundo respiro con una sonrisa.
—Parece que llegaron cosas bonitas mientras no estuve. —tatarea y Jin niega con la cabeza. Jimin es un caso tan especial.
Igual que Yoongi.
. . .
Namjoon exhala con molestia de tener que revisar tantos documentos ¿Por qué debe estar tan pendiente de esto? Antes de ir a servirse una copa entera de vino para relajar sus pensamientos, un agarre pequeño y suave en los hombros lo hace mirar arriba.
— ¿Qué sucede? Con esa cara, cualquiera pensaría que estás a punto de asesinar a alguien.
Jimin lo toma de las mejillas y le da un beso en los labios. Namjoon lo sujeta del cuello para profundizar el contacto y al separarse, el contrario se ríe. Sube al escritorio y desordena los papeles a propósito.
—Tantos papeles, tantas letras y acaban siendo tan inútiles—recrimina Jimin con desprecio, pero sin dejar de sonreír—. Sin permitirte ir a recibirme.
—Recibir al estudiante que se fugó por tres meses. —Le recuerda, entrelazando los dedos y Jimin sacude la mano, restando importancia.
—Sabes que soy tu estudiante favorito—afirma llevando la diestra a su pecho—. Y ¡No podía seguir aquí! Me estresé tanto que iba a arruinar cualquier cosa que hiciera. Mis tareas llegaron bien ¿O no? —Namjoon asiente, eso es cierto—. Sigo lo que me enseñas—Finge pasos con sus dedos, subiendo por el brazo de Namjoon—. Al pie de la letra—Llega hasta su mejilla—. Y con eso, debería ser suficiente... ¿O me vas a expulsar?
—Creo que me arranco la lengua a tirones antes que expulsarte, Jimin—Jimin encoge de hombros y ladea la cabeza, su largo cabello cayéndole por el hombro—. Sin embargo, la próxima vez que te "estreses demasiado", quiero una notificación directa. No una carta, metido en un pueblo alemán.
—Está bien. Está bien... Vi que hay estudiantes nuevos.
— ¿El músico?
—No sé si es músico, pero tengo curiosidad de ese. Si lo reconoces así, es porque te impresionó ¿El nombre?
—Yoongi. Es asiático.
—Jin me dijo que vinieron muchos asiáticos—mofa divertido—. Les daré la bienvenida. —Salta del escritorio y da una coqueta vuelta sobre sus talones. Namjoon niega con la cabeza.
—Conócelos en clase.
—Si eso me pide mi amado decano. —Lanza un beso y Namjoon pasa la mano por su rostro.
Entre Jimin y los demás estudiantes nuevos... Es mucho caos venidero.
No obstante, entre esos estudiantes nuevos, principalmente Yoongi y el otro, tiene buenos candidatos para su pequeño club particular.
—Así que, Jimin Daft Anthos ¿Cómo estuvo su viaje? —pregunta Jin, con el contrario sujeto a su brazo. Su pequeña mano cubierta por la manga ondulada y sus dedos con varios anillos.
— ¡Fue encantador! Encontré varios pueblitos en los que me quedé a vacacionar. Mi padre no estaba complacido de que mis cartas fueran desde allá, pero me envió el dinero de todos modos—ríe cantarín y sin vergüenza—. ¿Crees que haya algún problema con que volviera? Mi padre escribió una carta larguísima de cómo no me permitiría volver aquí y debería de ir a una universidad en Francia, pero ¿Francia? Yo no puedo ir a Francia. Sucede otra revolución y moriré. Aunque quizá esté más bonita que aquí. Que hay triángulos satánicos pintados en las paredes...
Jin no resiste reírse. Jimin es alguien demasiado mimado. Se nota que viene de una familia exageradamente acaudalada, de buena posición, con contactos y que él tiene contactos por sí solo. Un espíritu libre que mejor no podría estar en esta universidad.
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Ward funciona como "pantano", pero se cree que viene de "Bard", poeta o bardo. "Wardbrige" – Puente del pantano o puente de los poetas.
Butler: Apellido que significa "mayordomo".
Wright: Apellido que significa "madera"
Slora: Apellido que significa "líder"
Daft: Apellido que significa "Suave"
Anthos: Apellido que significa "flor"
