Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-02-26
Updated:
2026-06-22
Words:
11,061
Chapters:
6/?
Comments:
3
Kudos:
10
Bookmarks:
1
Hits:
269

Cosas que amo hacer con mi novio

Summary:

Serie de one- shots donde Cuddy habla de cosas que le gusta hacer con House.

Notes:

Este es el primer one shot de varios que pienso escribir de mi shipper favorito, la idea es hacer escenas cotidianas.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Tomar un baño

— ¿Puedes cerrar la boca?
Y así se interrumpe mi baño mágico con mi novio.
— ¿De qué demonios hablas? Desde que estamos aquí no he dicho ni una palabra.
— Puedo oír tus pensamientos y verlos girar en tu mente. Estás pensando en el hospital mientras estamos aquí, ¿puedes dejar eso?
— No estoy… sí, estoy. Lo siento, estoy arruinando el baño mágico. Por cierto, ¿de dónde salen esos nombres? Baño mágico, baño secreto…
— Soy un hombre de muchos talentos.
— Sí que lo eres… lo que me lleva a preguntar: ¿por qué estás tan calmado? Normalmente haces estos gestos para tener sexo en la bañera y el "pequeño Greg" no está en la misma sintonía.
— No hago estas cosas por sexo; lo hago cuando estás estresada. Obtengo beneficios a cambio y eso está bien, pero solo me interesa que dejes de pensar.
— Lo dice el hombre que nunca deja de maquinar.
— Bueno, sí, por mí está bien, pero tú te pones irritable… insoportable… necesitas relajarte.
Intento verle la cara y él me retiene en mi posición con sus brazos alrededor de mis hombros. Me recuesto sobre su pecho y él pone su barbilla sobre mi cabeza.
(Suspira)
Realmente puedo relajarme así, en los brazos del hombre que amo. Los dos solos, agua tibia, silencio… el hospital puede esperar… ¿o no?
— ¿House?
— Mmm.
— Tal vez necesito el ejercicio que aprendimos en la terapia de pareja.
— Noooo.
Hace unos meses comenzamos a ir a terapia de pareja. Después de nuestra ruptura, pensamos que había cosas que no podíamos resolver por nuestra cuenta. House realmente no estaba muy entusiasmado, pero el doctor Nolan le recomendó a una colega que resultó ser magnífica; y aunque odia hacer los ejercicios, sé que él —al igual que yo— no quiere cometer los mismos errores de antes.
— Dijimos que podíamos usarla cuando lo necesitáramos y tú aceptaste.
— Lo sé… ok, oficialmente voy a escuchar sin opinar cosas "no jugosas" del hospital.
— Gracias, tal vez solo necesito hablar… Bueno, creo que pronto las enfermeras van a ir a huelga… el departamento de oncología infantil podría tener un recorte de presupuesto… tengo poco personal en urgencias y necesito una solución permanente… Mmm, el jefe del departamento de diagnóstico es un idiota que nunca hace su papeleo y está retrasado con los informes del trimestre… Debo hacer algo para recaudar fondos para el área de neonatología.
— Tu trabajo apesta.
— Amo mi trabajo, solo que es complicado en algunas áreas, pero tiene sus ventajas.
— ¿Como cuáles? Solo veo idiotas como el tipo de diagnósticos.
— Bueno, tengo baño privado.
— Interesante, sobre todo si tenemos sexo.
Sonreí porque, obviamente, iba a recordar eso que hicimos en un momento realmente apasionado y hormonal del mes.
— Tengo buen lugar de aparcamiento.
— Lo asignas tú misma.
— Sí… —sonreí—. Tengo descuento en la cafetería.
— ¿Qué? ¿Tienes descuento en la cafetería y nunca me lo habías dicho?
— ¿Es relevante por…? Nunca pagas tu comida.
— Es bueno tener cualquier tipo de información; la información es poder.
Me reí, por supuesto; esta conversación era de lo más divertida solo por él.
— Puedo ver doctores guapos todo el día…
Lo sentí tensarse. Sé lo posesivo que es, pero es un juego interesante.
— Bueno, hay doctoras que también están dispuestas a darle una mano, doctora Cuddy. Las he visto mirarla cuando hace sus rondas.
— Sinceramente, me gustan solo algunos doctores.
— ¿Qué tipo de doctores? Ese jefe de diagnóstico parece un verdadero imbécil.
— Lo es. Me gustaría despedirlo, pero es guapo.
— ¿Lo mantienes por favores?
— Es un buen activo del hospital, pero de verdad me gustan los de pediatría, ¿sabes? Doctores muy guapos a los que les gustan los niños, o los de fisioterapia; a veces solo espero en la puerta para ver pasar a esos musculosos…
— Ok, ya basta. Suficiente terapia por hoy.
Hizo el amague de ponerse de pie, pero en la posición en la que estábamos era imposible para su equilibrio.
— ¿Estás celoso?
— Por supuesto que sí. Soy un lisiado físico y emocional —lo último lo dijo en un murmullo muy bajo.
Yo le impedí que se moviera del todo.
— Oye, ¿qué pasa? Creía que estábamos en tono broma-real.
— Lo éramos, pero lo de los doctores es cierto.
—Vamos, House, no dedico tiempo a ver a los fisioterapeutas llegar al hospital, ni estoy acechando a los pediatras cuando atienden a los niños… eso sería totalmente espeluznante e inapropiado.
— No es eso, es que hay mejores opciones… para ti.
— ¿En serio estamos teniendo esta conversación? Estoy contigo porque quiero y no desearía estar en ningún otro lugar.
Me giré para quedar a horcajadas, sobre todo en su muslo bueno. Me miró como si fuera una especie de diosa aterrizando en nuestro cuarto de baño; siempre me hacía sentir así, como si no hubiera nada sobre la tierra mejor que yo.
Le tomé las mejillas desaliñadas y lo besé suavemente. Al "pequeño Greg" pareció interesarle mucho, ya que intentó llamar mi atención; le sonreí y él tenía esa cara de suficiencia propia de un hombre orgulloso de ese tipo de respuestas físicas.
— Lo ves, puede que te muevas con dificultad, pero cuando importa tienes los movimientos correctos.
En respuesta, bajó sus manos y acunó mi trasero con avaricia. Le sonreí, pero inmediatamente me puse seria porque lo que debía decir era importante.
— Soy tuya, Greg. Toda…
— ¿Dijiste algo? Es difícil concentrarme con tus pechos en mi cara, me distraen.
Tomé una toalla que estaba cerca y me tapé, para que viera la seriedad de lo que tenía que decirle.
— Ya no hay distracción —dije volviendo a verlo a los ojos.
— Díselo al pequeño Greg.
— En serio, estoy totalmente comprometida con esta relación, con lo bueno y lo malo. Te amo, Greg, aunque no lo creas y tenga que repetirlo muchas veces… —lo besé lentamente y repetí—: Te amo, y sé que tú también estás tan comprometido como yo.
— No quiero volver a perderte. Soy un autosaboteador innato, lo sabes.
— Lo sé, pero podemos con esto. No voy a ninguna parte.
— Te amo. Odio la maldita terapia, pero haré lo que sea.
Le sonreí ampliamente… Dios, lo amaba tanto. Me devolvió una sonrisa muy pícara mientras me apretaba el trasero y frotaba su erección contra mí.
— Estoy contento de que no vayas a ninguna parte, porque tengo la intención de llevarte yo mismo.
Me mordí el labio, me froté un poco más contra él y le susurré al oído todas las cosas sucias que quería que me hiciera.
— Para ser tan pequeña, tu mente alberga cosas escandalosamente sucias, doctora Cuddy. Si te oyeran en pediatría, te podrían dar una orden de alejamiento por los bebés y los doctores que tanto te gustan.
— Solo me gusta un doctor —le dije besándolo.
— ¿De verdad? —me preguntó con picardía en sus hermosos ojos azules.
— Sí, y tiene un ego… tan grande…

FIN